La fundación del Tenerife

En 1905 ya existía el 'football' en Tenerife, practicado por los jóvenes de la amplísima colonia inglesa existente, cuando más de la mitad del comercio insular se hacía con Gran Bretaña. A ese grupo se unirían pronto algunos muchachos tinerfeños, hijos de padres acaudalados que enviaban a sus retoños a estudiar a Inglaterra o a aprender “un oficio de provecho”. Y en 1908 ya había un equipo, el Club Inglés, que se enfrentaba contra las tripulaciones de los buques británicos que arribaban a la Isla. Lo hacía en la Plaza del Cristo de La Laguna y, los días de partido, las porterías se cargaban desde la capital en la jardinera del tranvía, único medio público de locomoción que unía entonces a las dos principales poblaciones de la Isla.

Con el tiempo, la afición al 'football' creció y surgieron otros equipos como el Añaza, el Nivaria o el Laguna Sporting Club. Y con estos apellidos también puede reseñarse al Isleño Sporting Club, el Duggi Sporting Club o el Oriental Sporting Club. Y así, bajo esa influencia británica en las denominaciones, el 21 de noviembre de 1912, en el Centro de Dependientes de Santa Cruz y “ante un grandísimo número de concurrentes”, se constituye el Tenerife Sporting Club, conocido desde entonces como el Tenerife. De esa reunión sale la primera junta directiva de la entidad, que estará presidida por Juan Yanes Rodríguez. Además, Arturo Rodríguez y Edmundo Caufield serán los dos vicepresidentes.

En otros puestos de importancia ejercerán Juan Bautista Acevedo como secretario y Manuel Beautell de tesorero. La directiva se completará con seis vocales, algunos de los cuales habían formado parte del Nivaria, que tres semanas después se integra en la recién creada sociedad. Meses más tarde, el Tenerife ya dispondrá de un campo de juego propio, de 100 metros de largo y 50 de ancho, ubicado junto a la calle Miraflores, ya en la capital insular. En ese escenario, de unas dimensiones que permiten “ejecutar con desembarazo las distintas y difíciles evoluciones del juego”, el Tenerife “ya puede verificar sus desafíos contra los equipos que accedan a batirse”. Y lo hará, siguiendo el 1-2-3-5 imperante en la época como sistema de juego.

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Formación del Tenerife en 1912.

Bajo ese dibujo táctico, hasta definirá un 'once de gala', que según la prensa de la época era el formado por: Edgar Caufield; Pérez Cabrera, Manolo Cabrera; Benito Gorrín, Miguel Bello, Joaquín Feria; Arsenio Franquis, Davidson, Champion, Corbella y Aquilino del Pino. Con el paso del tiempo entrarían en el equipo los ingleses Pordage y Crocker, los hermanos José y Alejandro Afonso, Luis Benítez de Lugo, Joaquín Cola, el también luchador Francisco Peraza o tres figuras que harían historia ya en la década de los veinte: el posteriormente actor Pedro Rodríguez Bello, Julio Fernández del Castillo y Maximino Acea, considerado el mejor portero de Canarias en las primeras décadas del pasado siglo.

Nacido con vocación insular, apenas dos años después de su fundación el Tenerife Sporting Club ya se atrevía a realizar giras por la Península, en las que lograría importantes éxitos. Y por el camino lograría el mayor apoyo popular al conquistar durante tres años consecutivos el Campeonato de Canarias, tras vencer a los representantes de Gran Canaria. Había nacido un sentimiento.