La emocionante historia detrás de la sorpresa a una joven con doble trasplante

Tubigú

Los verdaderos amigos no nos dejan tocar el suelo y, si caemos, nos ayudan siempre a levantarnos. Esta definición de la amistad se aplica perfectamente a la historia de Berta, una tinerfeña que acaba de someterse a un doble trasplante de riñón y páncreas en el Hospital Universitario de Canarias (HUC) que ha puesto fin a dos años de ocho horas diarias de diálisis peritoneal. Pero también a sus amigas, quienes han hecho todo lo que estaba en sus manos solo por hacerla sonreír unos minutos.  

Tras un último año marcado por la irrupción de la pandemia, con las dolorosas pérdidas y el distanciamiento social que ha llevado acarreada, la sorpresa grabada en vídeo que unas jóvenes de Tenerife organizaron para levantar el ánimo a su amiga atravesó no solo la ventana de la habitación del hospital donde se recupera Berta, sino el corazón de muchas personas que, gracias a las imágenes, han vuelto a meditar acerca de la importancia de la donación de órganos.

 

 

La historia de Berta

A sus 34 años, Berta Alfonso sabe muy bien que a su alrededor hay muchísimas personas que la quieren. Eso la ha ayudado a superar cada escollo del camino, que han sido incontables desde que a los 11 años le detectaron diabetes mellitus tipo I, la diabetes infantil.

Tras pasar por una retinopatía diabética tras la muerte de su tía, justo cuando estaba sacando la carrera de Ingeniería Industrial, especialidad en Mecánica, se quedó sin visión en los ojos, lo que la obligó a dejar de estudiar. Sin embargo, su mayor ilusión, ser ingeniera, le dio fuerzas para recuperarse. Cuatro años después retomó sus estudios y culminó su carrera.

Hace unos dos años, cuando salía de trabajar en un proyecto de servicio técnico en el área de Tenerife Innova del Cabildo,  recibió una llamada del laboratorio donde se había hecho una analítica para que fuera a urgencias. Allí le detectaron fallo renal agudo y le colocaron un catéter subclavia para empezar con la diálisis inmediatamente. Unos meses después pasó a la diálisis peritoneal, un cambio que le proporcionó mayor calidad de vida al ser realizada durante las horas de sueño, explica al medio digital canario AtlánticoHoy.

Berta Alfonso, tercera por la derecha, junto a sus amigas antes de la intervención | CEDIDA

A la espera de un doble trasplante

Berta Alfonso recuerda que con la llegada de la covid-19 pararon la intervención que estaba esperando. Había optado por la opción del doble trasplante de riñón y páncreas, que quedó "parado por seguridad", mientras que el de riñón en solitario se seguía realizando. Esto alargó la espera un año y seis meses.

Una fecha clave en la vida de Berta será siempre la del pasado 6 de febrero, día en que la llamaron porque había un donante para ella. "El trasplante de riñón y páncreas es muy específico, no sirve cualquier donante", subraya.

El domingo 7 a primera hora entró en quirófano y, tras nueve horas de intervención, todo parecía haber salido bien. Sin embargo, unas horas después, su situación se complicó porque "se produjo un trombo y, si no se quitaba, iba a afectar a esos órganos". Por este motivo, volvió a entrar en quirófano, esta vez para que le extrajeran el páncreas y quedarse solo con el riñón.

Aunque sabía que cabía esa posibilidad porque uno de cada diez casos falla, el golpe fue fuerte. "Tras una semana en la UCI y haber asimilado que no salió del todo bien, además de con algunas secuelas, me pasaron a planta". Allí contaba con la única visita que puede recibir, decidida en consenso familiar al limitarse los contactos al mínimo (una única persona, siempre la misma y durante una hora y 45 minutos) a causa del protocolo sanitario por la covid-19: su novio Víctor. Él fue el que se percató de que la ventana daba a la calle.

Una vez que Berta por fin se pudo levantar, y tras diez días sin verles, su familia acudió a transmitirle todo su cariño a través de esa misma ventana que en adelante, permitirá a Berta recibir todo el afecto de los suyos.

 

"Nunca pierdas la sonrisa"

Aunque es una joven fuerte, la experiencia había sido muy dura. Tatiana, su amiga, relata a AtlánticoHoy que no podía parar de pensar en cómo lo estaba pasando. Una tarde "tuve una inspiración, o no sé cómo llamarlo. No fue nada premeditado. De pronto les dije a mis hermanas y a mi prima: 'me voy a ver a Berta por la ventana'. Todas se apuntaron sin dudarlo".

"Sabía que Berta estaba bastante desanimada, cuando normalmente es muy alegre y entusiasta, y yo la echaba mucho de menos", comenta Tatiana, quien resalta, además, "lo mucho que nos encantan las risas, hacemos una fiesta con nada, así que se nos ocurrió sobre la marcha ir a verla aunque fuese de lejos, y ponerle una música que reflejara cómo la echábamos de menos. Conseguimos nuestro objetivo: sabemos que se emocionó muchísimo y que le dio la energía que le faltaba", afirma.

 

 

Así es. Berta lo recuerda con mucha emoción, consciente de que marcó un momento cumbre en su recuperación: "Nunca había llorado tanto, me temblaba todo y casi me da algo. A partir de ahí todo ha ido rodado, cada día mejor". "Me siento fuerte, alegre y lo mejor de todo es que ese día me sentí la más feliz del mundo, aún estando donde estamos. Me sentí feliz cuando aquí no hay casi razones".

"Ellas hacen que nada sea tan desagradable. Me sacan siempre una sonrisa", comenta Berta con un animo renovado en la voz. Para ella, sus amigas Tatiana, Violeta, Lucía, Tamara, Rebeca y Goretti, "son familia" y así se lo han demostrado desde que se conocieron.

"Cada una intenta hacerme feliz, no sé cómo agradecérselo. Tienen una locura especial que cura cualquier mal", añade.

Importancia de la donación de órganos

Tatiana subraya que cuando supieron que esta noticia había captado la atención de muchos ciudadanos al principio se sorprendieron, pero ahora se sienten felices al haber conseguido hacer reflexionar a más personas acerca de la importancia de la donación de órganos.

"Antes de conocer a Berta nunca pensé en donar mis órganos, pero ya lo tengo clarísimo. Por eso pedimos a los ciudadanos que piensen en lo importante que es donar, que se animen a hacerlo", subraya Tatiana en nombre de sus hermanas y amigas.

Ahora, mientras esperan poder abrazar a Berta en persona y llevar a cabo muchos planes juntas, han organizado un almuerzo con ella por vídeo llamada, para que no se pierda ninguno de los momentos felices con sus chicas.

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