La crisis de la COVID podría llevarse por delante a la mitad de las discotecas

La patronal española del ocio nocturno, Spain Nightlife, alerta de que un 50 % de las 30.000 salas de fiesta, discotecas y bares musicales del país podrían cerrar antes de acabar el año si el sector, que emplea a unas 300.000 personas, no puede reiniciar su actividad en breve y sigue sin recibir ayudas.

"El sector está totalmente abandonado, no recibe ayudas de ningún tipo. Estamos en una travesía del desierto y hacen falta ayudas urgentes y reales, si no la mitad de los locales no llegará a fin de año", asegura, en una entrevista con Efe, el secretario general de Spain Nightlife, Joaquim Boadas.

Más de la mitad de España pasará el lunes a fase 3, pero la reapertura de discotecas y bares de copas sigue en el aire: que vuelvan a subir la persiana dependerá de cada comunidad, que decidirá cuándo y cómo se lleva a cabo la desescalada en el sector del ocio nocturno.

Por ello, explica Boadas, las patronales ya se han puesto en contacto con los respectivos gobiernos autonómicos para abordar las condiciones de reapertura de las discotecas, un retorno a la actividad que tendrá que ser "gradual, asimétrico y seguro" y pactado con todos los agentes implicados.

El empresario es partidario de llevar a cabo las negociaciones que hagan falta y "no correr demasiado", pues un rebrote supondría "volver a la casilla de salida": "No podemos permitirnos ningún tropiezo -señala-, ya que pondríamos en riesgo toda la temporada".

La propuesta de Spain Nightlife pasa por abrir entre el 15 y el 21 de junio las primeras actividades en las zonas más avanzadas de la desescalada con un 50 % de aforo, que la semana del 21 al 28 de junio se permitiera abrir en aquellas zonas en que no haya habido ninguna incidencia con el 75 % del aforo y, finalmente, "si todo va bien", la primera semana de julio hacerlo con un 100 %.