La comida sana o “healthy food” está de moda

Hace no mucho, solo veíamos la quinoa, las semillas de chía o el té matcha, a través de las fotos que colgaban las celebrities y los influencers más famosos, en sus cuentas de Instagram o Facebook. Ahora, ya los encontramos en los lineales de muchos supermercados y estamos de suerte, llegan para quedarse.  

Está claro que comer sano está de moda. Cada vez son más, las personas que se están apuntando a nuevos tipos de dietas, como la vegetariana, vegana, crudivegana, paleo, plant-based (basada en los productos de origen vegetal), ayurvédica e incluso la pegan, una combinación de la dieta paleo y la vegana. Sin embargo, muchas de ellas generan mucha controversia entre endocrinos y nutricionistas. Y tienen muchos adeptos, pero también muchos detractores. 

"Somos lo que comemos, pero lo que comemos nos puede ayudar a ser mucho más de lo que somos" Alice May Brock

Actualmente, también son muy cuestionados algunos ingredientes que están en casi todo lo que comemos. Como los transgénicos, el aceite de palma, los conservantes o el azúcar refinado. Y la tendencia actual, es tratar de evitarlos, buscando productos más naturales, frescos, a poder ser de producción local y con buenos valores nutricionales.
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Las redes sociales, el gran aliado de los productos saludables 
Gracias a las redes sociales, mucha gente comparte su estilo de alimentación día a día, subiendo fotos de sus recetas y también de sus progresos deportivos. En mi opinión, es una gran noticia, porque gracias a ello, nos podemos motivar unos a otros a mejorar nuestro estilo de vida y a ser más conscientes de lo que comemos. Obligando así a la industria agrícola y alimentaria, a satisfacer las necesidades de un nuevo tipo de consumidor, más consciente y más informado.
Un ejemplo, lo vemos en la cantidad de seguidores que ganan cada año perfiles de Instagram con imágenes súper atractivas de recetas sabrosas y sanas, como el de la pareja que está detrás de The Whole Foods Diary o el de las famosas hermanas españolas Fit Happy Sisters que tienen más de 300.000 seguidores.
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Los agricultores y supermercados, ya están apostando por esta nueva tendencia
Antes, era prácticamente imposible encontrar algunos productos en los supermercados. La única vía, era internet y algunas tiendas muy especializadas. Pero ahora, cada día vamos encontrando más, aunque las opciones sigan siendo limitadas y los precios más altos de lo normal. Cadenas como Mercadona, Carrefour o Alcampo ya van teniendo una gama más amplia. Y proliferan los mercados y las marcas con gamas de productos ecológicos, sin gluten y de cultivo local.

Pero, ¿qué tipo de alimentos y productos son los que están en boga?
Fundamentalmente los considerados especialmente saludables por sus altos valores nutricionales o bien por sus ingredientes naturales. Algunos de ellos son:
Los superalimentos
Son aquellos con multitud de beneficios nutricionales. Aunque no tienen una definición científica como tal, está generalmente considerado el hecho de que contienen gran cantidad de minerales, vitaminas y antioxidantes. Algunos ejemplos son la espirulina, la col rizada o kale, el salvado de avena, las vayas de goji o las semillas de chía. 
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Preparación a base de frutas, yogur y semillas de chía. Foto de Brenda Godinez. Fuente Unsplash

La comida “fea”
Esta comida es igual de nutritiva que cualquier otra, pero generalmente se desecha por no cumplir digamos unos “estándares estéticos”. Es una pena que se desperdicien todo tipo de frutas y verduras, por tener alguna mancha o una forma extraña. Aunque cada vez son más, los movimientos que apoyan su conservación, ya que además de tener los mismos valores nutricionales, podrían venderse aun precio más económico. Puedes ver un ejemplo en la cuenta de Instagram de Ugly Food and Veg.

Hamburguesas y embutidos veganos
En el caso de las hamburguesas, la mejor opción es hacerlas de forma natural en casa, con tofu, garbanzos, lentejas o cualquier otro ingrediente que queramos. Pero también tenemos la opción de comprarlas ya preparadas. No deja de ser un producto procesado, pero al menos, si no podemos evitar comer este tipo de productos, son una alternativa a la proteína animal, que cada vez encontramos más, sobre todo en las secciones de productos ecológicos de los hipermercados.
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Leches vegetales
Cada día aumentan las personas que son alérgicas a la lactosa de la leche o bien que deciden por propia voluntad dejar de consumir productos de origen animal. Para ellos, cada vez hay más alternativas, como la leche de almendra, soja, arroz o avena, entre otras.  
Los cero azúcar
Ahora sabemos, que el azúcar refinado está presente en gran cantidad de los alimentos que consumimos. Las bebidas carbonatadas, el pan de molde o los yogures son solo un ejemplo. Sabemos también, que no es bueno consumirlo en exceso y por tanto, buscamos alternativas que no lo contengan. Pero ojo, hay que fijarse bien en la etiqueta, ya que muchas veces en vez de azúcar le añaden edulcorantes artificiales de muy mala calidad. También hay opciones de endulzantes más naturales, con pocas calorías y con un índice glucémico bajo como el sirope de ágave o la estevia.
Orgánicos, ecológicos y bio
Por último, he querido incluir los orgánicos, ecológicos y biológicos. Son aquellos que no usan productos químicos o pesticidas en su producción, preservan los recursos naturales cuidando el medio ambiente y no están modificados genéticamente. Lamentablemente, hoy en día, su precio es bastante elevado. Aunque espero que poco a poco, en función de la demanda, los precios se vayan igualando al de los productos procesados, que ahora mismo son muchos más baratos. 
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A pesar de todo ello, creo que la alimentación es una inversión de futuro, quizás la más importante que hagamos en nuestra vida, porque se trata de nuestra salud. Y como todos sabemos, sin ella, nada de lo demás importa. Así que creo que es preferible, ahorrar en otros aspectos, y no escatimar en algo que seguro mejora nuestra calidad de vida. Recuerda: ¡si comes bien hoy, tu cuerpo, te lo agradecerá mañana!