Nada nuevo bajo el sol...

Nada nuevo bajo el sol... Bajó el paro. Mas de 4.000 personas. Podría parecer una buena noticia, pero no..., entraba dentro de lo previsto. Al reiniciarse la actividad económica lo lógico es que se recupere parte de lo perdido, tanto en PIB, como en empleo. Lo que está por ver es, a qué velocidad y durante cuánto tiempo. Se han reincorporado muchos desempleados por el Covid. De hecho, el número de parados es mayor que antes de la Pandemia.

Al hablar del descenso del paro como buena noticia, se obvia que, el mercado laboral, simplemente, trata de recuperar el terreno perdido durante los meses de hibernación y en plena temporada alta del turismo, pero lo hace a un ritmo muy inferior al que destruyó empleo en plena Pandemia y, sobre todo, a base de precarios contratos temporales (nueve de cada 10).

Y veremos cuando acaben los ERTES. Cuánta gente acaba definitivamente en el paro al no poder las empresas aguantar el chaparrón de pérdidas por el cese de actividad tan prolongado. Esto ha sido la ruina total para muchas empresas. Por eso, que sigan algunos ilusos, incapaces e ineptos, hablando de brotes verdes y de recuperación es de reírse, por no llorar...

El problema de los ERTES es que no pueden despedir a esas personas en los próximos 6 meses. Eso es bueno y malo. Bueno porque no pierden el empleo, pero malo porque la empresa ante las perspectivas y viendo que tiene que pagar a todos los empleados acabará cerrando definitivamente porque las cuentas no le salen. Aunque dudo que despedir y con las indemnizaciones que tienen que afrontar sea una opción. Para ellos lo mejor es cerrar la empresa y concurso de acreedores. Si presentan las cuentas, nadie les dirá nada, la mayoría están en números rojos. Es una situación muy difícil.

O sea, nada nuevo bajo el sol, ninguna mejoría. Y es lógico que suceda cuando se ha parado literalmente gran parte de la economía durante meses y ahora se abren las compuertas del embalse, además coincidiendo con la época de contratos estacionales más alta del año. Es cuestión de comparar los números de manera objetiva. Me encantaría que lo de la bajada del paro fuera una noticia buena, pero es que, sencillamente, no lo es.