Borbón, y cuenta nueva...

El Rey Emérito, Don Juan Carlos de Borbón, abandona España. La situación, insostenible, por sus supuestos negocios oscuros, el deterioro en la imagen de la Corona y la presión llegada desde distintos ámbitos (en especial desde el Gobierno) han precipitado una decisión esperada, no sé si justa o injusta (el tiempo lo dirá), pero sí como un gesto, que creo, torpedea la línea de flotación de los Republicanos.

El ser humano nunca es impoluto. Siempre habrá errores por los que ser recordado. En solo un momento, se puede pasar de ser héroe a malandro. Fabricar una trayectoria inmaculada lleva una vida. Para que desaparezca como lágrimas en la lluvia, vale con un paso en falso. En la Zarzuela, no había ya sitio para el Rey Emérito.

El Rey Juan Carlos, se va de “su España”, a la que ayudó a caminar hacia la libertad de una democracia parlamentaria. Se va tras supuestamente caer en el abismo de los negocios corruptos y una vida privada turbia. El asunto está en manos de la justicia, que es a quien corresponde instruir y sentenciar. Pero ya se sabe como somos en este país, primero condenamos, y luego juzgamos.

Son juicios paralelos que sólo desgastan al país y, como el rencor envenenado, son gratuitos. Y ahí está la clave: algunos de los grupos con cuyo apoyo, o con los que en coalición gobierna Pedro Sánchez, son antimonárquicos (ERC, PNV, UP). Aunque ser monárquico o no es cuestión de preferencias, lo que están haciendo esos grupos junto con el Gobierno, es una historia paralela basada en el interés político

Pronto habrá que sacar unos presupuestos adelante para lo cual Sánchez, en minoría, necesitará a esos grupos. Aunque no tenga nada que ver con los presupuestos, esos partidos, verían como un gran logro la expulsión de D. Juan Carlos (creo que, si pudiesen, lo tirarían por un barranco), y de paso, Sánchez habrá desgastado un poco más a la Corona, vaya usted a saber con qué intenciones, aunque no es difícil imaginarlo ¿verdad?

Aunque muy en el fondo, la Corona, lo que representa, arraigada en gran parte de la sociedad española, su popularidad...le molestan. ¿Por qué no aprovechar un momento de debilidad, ese borrón en una gran hoja de servicios, para matar varios pájaros de un tiro? No es del todo un asunto de corruptelas, desfalco o princesas y amigas Corinas, eso lo dirá la Justicia, es Política. Resumiendo, Borbón, y cuenta nueva.