Juego Limpio: Pasión & Deporte

Tuvigú

El deporte supone una válvula de escape, un modo de sociabilización y entretenimiento para muchas personas. Desde edades tempranas, se considera muy relevante para la formación personal de la infancia que practiquen algún tipo de disciplina deportiva. Aunque se centren en correr, competir o, simplemente, pasarlo bien con los amigos y las amigas, la práctica deportiva debe ser uno de los pilares fundamentales en la etapa infantil y juvenil de una persona. 

Además de combatir el sedentarismo y un grave problema en el mundo occidental, como es la obesidad infantil, son muchos los valores que proporciona el deporte y que favorecen la formación de una persona, moldeando al individuo.

La perseverancia, el esfuerzo, el respeto, el trabajo en equipo, el compañerismo, la organización, el compromiso, la autoexigencia, la responsabilidad… son sólo algunos de los valores esenciales que proporciona el deporte y que influyen en el comportamiento de los menores. Lamentablemente, en algunas ocasiones, los deportistas o los padres dan un mal ejemplo con acciones antideportivas que son antagónicos a la esencia del deporte. Por ello, varias asociaciones, como la FIFA han desarrollado un código de “fair play” o “juego limpio” que debemos tener presentes.

El decálogo en el fútbol recoge la importancia de jugar limpio, de enseñar que la victoria pierde su valor si no se obtiene de una manera honesta. Que el engaño solo consigue el desprecio incluso cuando resultas vencedor de un partido, pero la derrota con honestidad tiene mayor sabor a victoria por llevarte el aprecio y respeto de tu rival.

Aunque tengamos un gen ganador y compitamos cada balón, queramos ganar todos los encuentros incluso cuando no tengamos oportunidades, también somos capaces de potenciar la auto superación… Se debe jugar entendiendo que a veces se gana y otras debemos aprender a perder, aceptando la derrota y las enseñanzas que también aporta no ganar.

El respeto es básico en el terreno de juego. Hay que respetar a tus compañeros, a los técnicos, a los adversarios, a los árbitros y los espectadores; y se deben acatar las reglas del juego, que se han desarrollado para guiarnos en la práctica de cada disciplina deportiva, siendo el árbitro un juez de su cumplimiento y no un rival. Todos pueden equivocarse, todos los actores de este deporte son humanos, y hay que aceptar esa posibilidad.

Promover los intereses del fútbol y honrar a quienes defienden la buena reputación de esta disciplina deportiva son algunos puntos que recoge la FIFA con el objetivo de no manchar el prestigio de este deporte. Algunas excepciones dañan la imagen del deporte que más se practica en el mundo, por lo que nuestro comportamiento puede contribuir a realzar sus beneficios y valores.

El fútbol es símbolo de unión y paz por lo que debe haber un rechazo absoluto a las drogas, la corrupción, el racismo, la violencia, la homofobia y otras prácticas negativas que nos alejan de sus orígenes. 

Ayuda a otros a que se unan a este compromiso de rechazo, que se sumen al movimiento de la honestidad y eviten estas tentaciones de dirigirse por caminos contrarios a los legales. 

La FIFA nos recuerda que el deporte es una vía para mejorar el mundo. Una plataforma de sensibilización que permite promover valores como el respeto, la paz, la salud, la igualdad y la educación para todos.  

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