Inmigrantes acogidos en El Lasso, en huelga de hambre para denunciar bloqueo

Tubigú

Los inmigrantes acogidos en el Colegio León del barrio El Lasso de Las Palmas de Gran Canaria han anunciado este sábado que iniciarán una huelga de hambre para denunciar el bloqueo al que se les somete al impedirles seguir su ruta por Europa y el "acoso" y "racismo" que sufren en la calle.

En un comunicado, los en torno a 400 usuarios de este centro, dependiente del Ministerio de Migraciones y que gestiona la Fundación Cruz Blanca, de los Hermanos Franciscanos, han anunciado que inicialmente prevén secundar esta huelga durante 24 horas, aunque no descartan prorrogarla durante más tiempo.

Tras llegar por sus propios medios a Canarias en pateras o cayucos o haber sido rescatados en el mar cerca de las islas, estas personas denuncian que son insultadas y golpeadas cuando salen de este centro de acogida y piden al Consulado de Marruecos que agilice la tramitación de sus pasaportes, con los que pretenden "viajar a Europa". "Vinimos a trabajar, a mejorar nuestro estatus social y contribuir a la economía europea. Requerimos abogados, además del que trabaja y supervisa los archivos" en el centro que gestiona Cruz Blanca, aseveran en su escrito de protesta.

En él también hacen un "llamamiento a las autoridades marroquíes y piden a su Rey que se someta a las autoridades españolas para garantizar sus derechos como marroquíes e inmigrantes".

Este anuncio de huelga de hambre se produce diez días después de que la propia Fundación Cruz Blanca denunciase en su página web las "agresiones" sufridas por inmigrantes en el barrio de El Lasso de la capital grancanaria, donde permanecen acogidos. "En tan solo cinco días, siete hombres marroquíes de entre 18 y 45 años han sido agredidos en las inmediaciones de centros de acogida. Tres de ellos ya han interpuesto denuncia", avisaba entonces esta organización.

Discurso de odio contra los migrantes

Fundación Cruz Blanca alertaba de este modo de "la escalada de racismo y xenofobia" de la que estaba siendo objeto en el citado barrio y que, según aseguraba, "había derivado en la presencia de grupos organizados que amenazaban y agredían a personas migrantes de origen marroquí".

La ONG lamentaba "el aumento del discurso de odio contra personas migrantes, principalmente de origen magrebí, en la isla de Gran Canaria" y advertía de que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado investigaban las denuncias interpuestas ante el "raudal imparable de amenazas y desinformación" difundido "a través de grupos de Facebook y WhatsApp".

"Sabemos que estos grupos son minoritarios, que no representan a la mayoría del pueblo canario, tradicionalmente acogedor y que en demasiadas ocasiones ha mostrado con sus brazos abiertos su cercanía y empatía por las personas migrantes, pero al final lo que hace ruido son los discursos del odio y por ello queremos decir ¡basta!", aseveraba la organización en su escrito.

Cruz Blanca alertaba hace diez días que la "compleja situación" que afecta a los inmigrantes acogidos en el Colegio León ha llevado a la Policía Nacional a pedirles que no salieran del centro, lo que muchos llevan haciendo desde el pasado 22 de enero a costa de su "salud mental, ya de por si afectada por el síndrome del estrés postraumático que supone el viaje en patera".

Por todo ello, la ONG, garante de los derechos humanos de estas personas, anunciaba que trabajará por "promover una cultura de hospitalidad, que busque la solidaridad y la construcción de paz, tendiendo puentes y derribando las barreras y fronteras que deshumanizan y que, en algunos casos, atenta contra la dignidad de las personas". "Ya basta de tirar piedras al interior del centro, de recibir a nuestros nuevos vecinos al grito de 'terroristas', ya basta de amenazas y agresiones. En definitiva, ya basta de culpabilizar a los otros de nuestra disconformidad con las decisiones políticas que se están tomando", apostillaba Cruz Blanca en su llamada de socorro.

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