'Habitat', el proyecto de acceso a viviendas para personas sin techo

El Ayuntamiento de Arona ha iniciado el proyecto Hábitat para permitir el acceso a una vivienda a las personas que viven en la calle.

Un grupo de profesionales trabajarán con estas personas en su recuperación y su incorporación a una vida social, según ha explicado hoy la responsable de Servicios Sociales en Arona, Elena Cabello.

Hábitat está basado en el modelo "housing first", que tiene un recorrido en diferentes países del mundo y en España se encuentra implantado en Vizcaya o Guipúzcoa y en ciudades como Madrid, Barcelona o Málaga con excelentes resultados, según el Ayuntamiento.

A Tenerife llega de la mano del Ayuntamiento de Arona en colaboración con la Fundación Rais.

El programa incluye un conjunto de servicios profesionales de intervención que permitan afrontar y tratar de solucionar los diferentes factores que han llevado a los 'sin techo' a vivir en la calle.

Los responsables de Hábitat comenzarán a trabajar con una decena de personas en esta situación, que deberán tener más de 18 años, una larga trayectoria de vida en la calle o en centros de acogida y presentar una situación de deterioro personal.

Los usuarios, que en un 82 por ciento de los casos suelen ser hombres, tienen que aceptar el compromiso de aportar un tercio de los ingresos que reciben a través de ayudas.

Los propietarios que participen en este proyecto dispondrán, por su parte, de todas las garantías de abono de las mensualidades y el correspondiente seguro.

Los responsables de Hábitat comenzarán a trabajar con una decena de personas en esta situación, que deberán tener más de 18 años, una larga trayectoria de vida en la calle o en centros de acogida y presentar una situación de deterioro personal.

En otros lugares en lo que se ha implantado Hábitat, el perfil habitual es el de una persona de 48 años de edad de media, al menos nueve de ellos viviendo en la calle, y que presenta algún tipo de patología, discapacidad o adicción.

Cabello ha explicado que "frente a un enfoque asistencialista que se limite a atender las necesidades de las personas sin hogar, pretendemos un trabajo integral".

La edil ha insistido en que "la experiencia demuestra que la mayoría de los usuarios mejora sensiblemente su situación".

"Muchos de ellos retoman los lazos sociales o con sus familias que habían quedado rotos, sufren menos situaciones de violencia, mejoran su estado de salud y su calidad de vida", ha sostenido.