Bonanzas de una sidra palmera en un articulillo desde el corazón

Ustedes recuerdan cuando la sidra sabía a a manzana. Esos recuerdos que tienes de crío.

Cuando el pariente, burlando las prohibiciones de los padres, con que "no pasaba nada", te daba unos sorbitos de sidra que te hacían sentir como que estabas en el paraíso. Y tú te escapabas y a escondidas te tomabas esos sorbitos cuando nadie te veía. 
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La elaboración artesana en la cámara de El Duende del Fuego | PH

Elaborada con manzanas cultivadas en el norte norte de La Palma. Entre Roque Faro y Barlovento. De esos lugares donde la gente se marchó en un tiempo. Manzanas dulces -en la variedad sí está el gusto-, pequeñas, olorosas. Dulces.  

Sidra natural, espumosa, un poco seca. Aromática. Marida con muchos platos pero la armonía perfecta es que cada uno haga con cariño.