Hoy conversamos con... JORGE BRAZALEZ

Jorge Brazalez visitó en su día a la Asociación de Personas con Necesidades Especiales de Ibiza y Formentera (Apneef) y creó una marca de gorras dentro de la iniciativa “increíble Jorge”, que se encuentran oficialmente a la venta en su página web ((http://www.increiblejorge.com/tienda/), de las que pretende donar la mayor parte de los beneficios a la asociación. 

El chico exfutbolista profesional que se alzara con la victoria en la última edición del reality “Masterchef” es, antes que nada persona, en mayúscula. Lo digo y lo subrayo de este “granaíno” de pro, que ahora sí que sí se encuentra inmerso en su preparación universitaria en la cocina, nada menos que en el Basque Culinary Center, en el campus de Mondragón (País Vasco), uno de los destinos académicos más rigurosos del planeta.
Conocí a Jorge de forma bien singular, con motivo de su invitación a la reciente edición de Cine+Food en la capital grancanaria. En el hotel, cuando debíamos ir al encuentro del director de organización, el buen amigo Javier Suárez, coincidíamos a las salidas de las respectivas habitaciones. Me pareció, con la gorra calada –que tiene su preciosa historia y motivo- un vocalista de grupo de rock. 

Luego fuimos presentados. Por la tarde tenía que desplegar un show-cooking con un plato sencillo pero impactante basado en un tartar, en el que, humildemente, terminé colaborando con la adquisición de… una coliflor, indispensable a todas luces para la receta. De esa imagen potente de rockero a la mesura de las estampas y expresiones aceptando hacerse selfies y fotos con los niños, con parejas, con jovencitas, con chavales y con las señoras mayores,

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Firmando un autógrafo | Francisco Belín

“Ha sido un verano intenso, complejo y plagado de experiencias muy bonitas en las que he debido compaginar las exigencias mediáticas y, por otro lado, trazar el camino de mi futuro profesional y personal”, me dice en la charla distendida que hoy toma forma en atlanticohoy.com 

El hecho de haber ejercido como futbolista profesional –Atl Madrid, Las Palmas, incluso militó en el América de Cali de Colombia- le ha forjado en disciplina y resistencia especiales, de las que “echará mano” para encaminarse lo más sólidamente posible a su objetivo. “Desde luego, regentar un restaurante propio sería fantástico, pero en el que no sólo se probaran cosas ricas sino en el que el comensal viviera una experiencia integral, grata, para no olvidar,…”.

Me intereso a ver qué opina acerca del “Masterchef Celebrity II”. “He visto tres programas y me está gustando. Veo muy bien a Silvia Abril, Edu Soto y Corbacho. A Pepón Nieto también se le ven tablas. Comenta el vencedor del reality que el formato con los famosos difiere en exigencia que no en tensión con los de los amateur. “Hay otro trato un poco más adaptado a la circunstancias, como es lógico, lo que no quita que tengan que rendir al cien por cien ante los jueces”.

Cuatro días compartiendo “turné” dan para anécdotas. Personalidad elocuente, esto lo digo yo, como la expresión cuando un bocado le encanta. Es un espectáculo.

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Durante el reality de La1 | AH

Tengo curiosidad en este momento de la conversación por saber si toda esa cascada de experiencias y, con 28 años, no resulta un arma de doble filo. “Francisco: a veces siento que he cometido errores, y entiendo que es inherente a todo ser humano, en el sentido de no quedarme más en un lugar, pero es mi personalidad. Posiblemente no sea una faceta tan positiva que, desde luego, no ha ayudado a adaptarme. Pero, no me vuelvo loco y cada vez defino más claramente qué es lo que quiero”. 

De casta le viene al galgo, reza el refranero popular, y al vencedor de “Masterchef 2017” se le intuye ese cimiento de sencillez y humildad afianzado en un seno familiar en el que se aplaude cuando se ha disfrutado de un rico plato, de una sabrosa comida. Toda una credencial y, entre las quisquillosas facetas promocionales que debe atender, aflora una humanidad inmensa, diáfana, que expresa la verdadera grandeza de este joven bueno y solidario.

Le pregunto por sus sensaciones iniciales en el Basque Culinay que dirige José María Aizega, respetado profesor. Tiene reunión inminente con el tutor y algo que le preocupa: la asistencia. “Desde que me proclamé vencedor de ‘Masterchef’ he afrontado unos meses en los que he rozado la ansiedad de no saber qué es estar dos días en el mismo sitio. Ahora respiro un poco más con algo de estabilidad, y con ello la emocional; pero, debo armonizar la vida académica con la que obligan los compromisos adquiridos con el programa”.

Quería englobar Jorge un agradecimiento aparte a la actividad deportiva que le procuraba la posibilidad “de degustar cada sitio, las culturas, la gente, las formas de pensar; concentrarme realmente en aromas y sabores que luego reconstruyo en una forma personal de plasmar la cocina”.
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Una imagen para su historia personal | AH

Quedó claro y de manifiesto cuando en el programa de radio dirigido por Suárez (Locos por la Gastronomía) expresó lo que sería un titular imprescindible y que recogió el colega Jesús Izquierdo. “No habría ganado Masterchef de no haber sido futbolista”. 

“Yo tengo, para mí mismo y como es lógico, aspectos positivos y negativos; por ejemplo, en el programa defendí un gazpacho de chirimoya con berberechos al que los jueces me insinuaban reparos. Pero, era mi esencia la que estaba en juego y si hubiera ganado con otra idea lo hubiera hecho alguien que desde luego no era yo”.

“¿Sabes qué Francisco? –me dice-. “Masterchef” ha sido “el trampolín, pero a mí me toca nadar ahora en estas aguas que son bravas. Y a hacerse respetar”. A mí, todo sea dicho de paso, me encanta la idea de su gazpacho de chirimoya cuando me la contó. A ver si me pongo a ello en casa.

Seguimos en la charla, que se anima. Su preparación universitaria, a la que se hacía merecedor por ganar el reality, ha comenzado con expectativas. ¿Será como los artistas consolidados que veían con “aquellos” ojos a los que salieron en Operación Triunfo? ¿Cómo te pueden recibir profesores, compañeros y otros cocineros profesionales?

Es rotundo en esto. Seré yo quien me haré acreedor, con mi aprovechamiento académico, mi esfuerzo, mi entusiasmo, mi creatividad,… a tener el reconocimiento de los que me rodean. Ahí está cada persona y la pasta de la que está hecha; y es que a mí parece de lo más lógico que a un profesional de 30 años en los fogones, en el primer contacto, le sea inevitable sentir esa ‘punta’ de decirse ¡qué hace este mocoso aquí! Ni más ni menos es del ser humano juzgar directamente”.

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En el mercado central de Las Palmas | FB

El flamante alumno del Basque Culinay Center ya me ha dado bastante de su tiempo con todo el lío que tiene y al comienzo intenso del curso. Ahora está en Málaga y este miércoles pasará por el congreso Gastronomika. Vuelvo a aplaudir el gesto del aplauso que instituyó su padre, natural de Sevilla, entre familiares de Huéscar (Granada), de su madre; hoy es el propio Jorge el que anima a las nuevas generaciones a conservar el rito que un día nació como homenaje a la Yaya. 

“¡Ah sí, a las prisas!”, me responde cuando le pregunto si es maniático con algo en particular en la cocina? De resto a nada definido. “En el programa nos apremiaban con el cronómetro; decían de mi lentitud. Otros corrían con aspavientos ‘escénicos’ y no eran, a la postre, tan efectivos; yo hacía mis cálculos y finalmente los platos salían a tiempo y con sentido”.

En el devenir cotidiano de la casa en la que vivían los competidores del programa de este año “había que matar las horas muertas y allí que me puse en el jardín apilando las brasas y la chimenea utilizando barro para envolver una pieza de cordero”. Excelente como también el cordero andalusí en uno de los programas, con un ahumado que le imprimió en un tajine marroquí.

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Preparando un show-ccoking | FB

“Pretendo seguir disfrutando de la cocina y hacerla disfrutar a los que me rodean: platos que contengan historias, con su raíz, con toques de mi vida personal… no sólo para el mero hecho de comer sin más. Y es que estoy en plena efervescencia de experiencia –exclama-; tengo la confianza total en que todo esto que se está forjando es para bien, culmine el camino en mi restaurante, en los medios, en televisión, en las relaciones sociales,… ¿Quién sabe?”.  

Jorge Brazales irradia mezcla de fuerza y encanto a través de la mirada, desde el azul intenso de unos ojos que se encienden de satisfacción con cada foto que le solicitan sus fans: también desprende el hechizo “granaíno” especial cuando se desenvuelve entre el público -¡es Jorge, es Jorge! señalan un grupo de jóvenes!-.

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Nos vemos en Gastronomika San Sebastián | FB