Fuera de la Liga Regional... y sin unión

El fútbol tinerfeño continuó con su caída libre en el curso 48-49, con el nacimiento de competiciones improvisadas y una desunión que se pagaría el curso siguiente. En el ámbito local se mantuvo el dominio del Hespérides en el Campeonato Insular por delante de Norte, Real Unión, Tenerife, Price y el colista Iberia. En resumen: los equipos de Santa Cruz ocuparon las cuatro últimas plazas, mientras Hespérides y Norte obtenían las dos plazas con acceso directo a la recuperada Liga Regional.

En plena transición y ocupado en ampliar el Stadium con una nueva grada de Tribuna que se inauguraría en mayo de 1949, el Tenerife nunca aspiró al título con un 'once tipo' formado por: Manolito; Basilio, Llanos; Victoriano, Villar, Mora; Gaspar, Juan Santacruz, Antonio, Sixto Santacruz y Quintero. El portero Gorrín, el zaguero León, el medio García y los atacantes Paco López, Peregrino o Arbelo ayudaron a un equipo que tuvo a Antonio –nueve tantos en diez jornadas– como máximo goleador.

El Tenerife no plantó cara a un Hespérides reclamado en la Península –perdió (3-2) ante el Atlético Madrid en el Metropolitano– y que mantuvo al portero Cándido y su delantera: Palma, Méndez, Florencio, Agustinada y Anita. Eso sí, los laguneros se quedaron sin la Copa de Canarias al caer ante el Victoria, campeón grancanario, donde ya destacaban Viera, Beneyto, Cástulo, Tacoronte, Oramas o Miguel 'el Palmero', que con en el tiempo sería figura del Atlético Madrid y la selección española.

Con Hespérides y Norte clasificados para la Liga Regional y la Copa de Canarias, los cuatro equipos de Santa Cruz crearon la 'Copa de la Ciudad', liga a doble vuelta entre los cuatro 'grandes' de la capital. El Tenerife inició el torneo con un 7-1 al Unión y un 0-6 con el Iberia, con cuatro goles de Antonio en ambos partidos... hasta que, en plena disputa de este torneo, quedó fuera de la Liga Regional al perder ante el Real Unión una eliminatoria que debía designar el tercer clasificado de la Isla.

Fuera del torneo regional, el Tenerife se dejó ir de la Copa de la Ciudad, en la que fue subcampeón por detrás del Real Unión. Los de El Cabo también representaron a Santa Cruz en una Liga Regional que el Hespérides tuvo a tiro hasta la última jornada, pero que fue para el Victoria grancanario, invitado de lujo en la apertura de la nueva Tribuna del Stadium. El acto contó con la presencia del gobernador civil Arias Navarro e incluyó un amistoso que se adjudicó (2-3) el Victoria en la prórroga.

Para entonces, el presidente de la Federación Tinerfeña, Juan de la Rosa Reyes, había logrado que Madrid equiparara los campeonatos insulares canarios con la Tercera División, por lo que sus dos campeones participarían en la liguilla de ascenso a Segunda División. Entonces, en Gran Canaria se unieron los cinco principales conjuntos de la Isla para crear la UD Las Palmas... y en Tenerife, aunque hubo unanimidad a la hora de homenajear a don Heliodoro, no se alcanzó esa unión.Image

Formación del Tenerife del curso 48/49

Price e Iberia –que recuperaría por decreto su lugar en la élite insular pese a perder la promoción de permanencia con el San Andrés– apoyaron al Tenerife, pero Unión, Norte y Hespérides no se sumaron a un acuerdo. Nada cambiaba en el fútbol tinerfeño. Ni al aparcar viejas rencillas ni al evitar la emigración de sus figuras. Esta vez el gran perjudicado fue el Hespérides, que pagó su éxito con la marcha de Miguel y Méndez al Córdoba, mientras Anita se iba al Coruña.

En medio del desánimo, una buena noticia: el mítico Arenciba regresaba a la Isla próximo a cumplir los 37 años. Y pese a su edad, provocó el entusiasmo general al anunciar que se incorporaba al Tenerife.