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Sufro una Crisis de Ansiedad: ¿Qué me está pasando?

imagen tomada: https://radiomaria.org.ar/programacion/la-angustia-una-desconexion-de-lo-mas-profundo-de-nosotros-mismos/

CRECIMIENTO PERSONAL

Sufro una Crisis de Ansiedad: ¿Qué me está pasando?

Bien por una causa o por otra puede que surja una respuesta de miedo, y que generemos ansiedad, y entonces podemos encontrarnos con respuesta biológicas de anticipación al mismo.

Joserivero
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| La Laguna | 2019-10-13 09:17:00
El pasado sábado fue un día distinto en mi vida- me dice Maria-, recuerdo que me encontraba tranquilamente en casa viendo la televisión- De repente, sin que nada hubiese cambiado, comencé a tener una sensación extraña en mi pecho, pensé: me siento mal. En ese momento tuve la sensación de que me estaba agobiando, no se, pero sentía como si me fuese a asfixiar, ¡ay Jose! ¿No se si me entiendes?

Me comentó con la mirada perdida y una expresión de haber vivido algo horrible. Entonces le dije: Te entiendo, te sentiste muy mal, y sin duda es una sensación que no quieres que se vuelva a repetir y que sin duda te está afectando en tu día a día. 

Bueno, pero ahora descríbeme un poco más lo que te sucedió: Realmente fue muy desagradable, es como quien tiene una pelota en el estomago. Me comenzaron a sudar las manos, el corazón se me aceleró muchísimo. Pensaba que me iba a dar un infarto, y en el pecho notaba una presión horrible. Después de unos minutos, en los que incluso no sabía muy bien dónde estaba, me dieron unas ganas de llorar que no pude contener. Desde entonces tengo un miedo atroz a que esto se vuelva a repetir, y estoy constantemente observando todo lo que me sucede.

Lo que nos relata María es una situación muy común de un problema ocasionado por la ansiedad, lo que se conoce como un ataque de pánico o una crisis de ansiedad. Se da en un 10% de la población, muchas personas lo experimenta alguna vez en su vida, pero no le dan la importancia o no llega a convertirse en un problema. Aproximadamente la mitad de las personas que padecen una sintomatología marcada por valores altos de ansiedad llegan a sufrir este tipo de problemas, que se convierten en un sufrimiento, haciéndoles incluso variar su rutina de vida cotidiana en función de la propia sintomatología. Conjuntamente con este problema, con el tiempo, podrían aparecer otros asociados como podrían ser: la agorafobia, depresión, hipocondriasis, etc. empeorando aún más la vida de la persona. 

Las crisis de ansiedad son un tipo de trastorno que viene unido la vivencia en un determinado momento de un miedo intenso unido a un malestar físico. Como sintomatología asociada nos pondremos encontrar las siguientes: palpitaciones intensas, convirtiéndose en taquicardia generalmente, aumento de la sudoración: siendo importante la aparición de esta sudoración en las manos principalmente. Una sensación de ahogo, de no poder respirar con facilidad, lo que aumenta la sensación de miedo, incrementando aún más el ritmo cardiaco. Puede aparecer conjuntamente un desagradable dolor en el pecho, lo que hace que lo confundamos en muchas ocasiones con un problema cardiaco. También puede darse con dolor abdominal, incluso aparejado a mareos y nauseas en ocasiones. Además podremos encontrarnos con sensaciones o temblores, llegando a percibir en alguna parte del cuerpo un hormigueo extraño, brazos o piernas, que producen una sensación de irrealidad o incluso de percibir la situación como vivida desde fuera del propio cuerpo. evidentemente, tras toda esta sintomatología puede aparecer una sensación inminente de muerte, que nos asusta, generando en nosotros una vez superada la crisis un estado de alerta y búsqueda de sintomatología asociada para intentar descubrir una futura crisis.

Esta sintomatología física esta causada por un aumento drástico de los niveles de ansiedad en nuestro cuerpo, parece que en algunas personas cuyos familiares hayan padecido crisis de ansiedad existe una predisposición a vivirlas, pero esto sucede en un 14% de los casos, el resto pudiera estar relacionada con situaciones desencadenantes de estrés o ansiedad. 

Lo que sucede ante este tipo de crisis o ataques de pánico es que la respuesta de ansiedad es desproporcionada con respecto al momento que estamos viviendo, desatando en nuestro cuerpo la activación de nuestro sistema de alerta que se pone en marcha cuando percibimos una sensación de peligro o amenaza inmediata. Según Robert Sapolsky en su libro "Por qué las cebras no tienen úlceras" define el problema planteando la indefinición de los problemas actuales, muchas veces no estresamos y generamos respuestas de ansiedad ya que tenemos que hacer muchas cosas reales que son inminentes, los hijos, una situación de trabajo de exigencia, pero también puede suceder que esa situación sea únicamente percibida como tal y no sea real, sino que pensemos que vamos a vivirla, más relacionado con una respuesta cerebral pre-consciente.

Bien por una causa o por otra puede que surja una respuesta de miedo, y que generemos ansiedad, y entonces podemos encontrarnos con respuesta biológicas de anticipación al mismo.

Esa respuesta era eficiente cuando vivíamos en poblados o acampábamos al aire libre. Cuando éramos nómadas por naturaleza, ya que las respuestas eran de miedo real, ante el ataque de un predador podríamos huir, o enfrentarnos a él, por esa razón nuestro sistema se preparaba subiendo el ritmo cardiaco, aumentando la sudoración, y eso solo nos preparaba para emitir dicha respuestas. El problema llega cuando nos convertimos en unos primates muy sofisticados psicológicamente, que pueden generar la misma respuesta de estrés simplemente al pensar, al tener un estado psicológico." 

Ahora mismo, por nuestras mentes pueden pasar muchas cosas, pero la principal idea se centra en plantearnos, si tiene o no solución, efectivamente tiene solución, en muchos casos la solución pasa por realizar una terapia en la cual aprendamos a controlar la respuesta física y a estudiar o plantear que pensamientos que activan en nosotros dicha respuesta. Además es fundamental implementar pensamientos positivos, y potenciar nuestro bienestar personal.

Para finalizar os dejo un pequeño ejercicio para controlar la ansiedad, está relacionado con la respiración, principalmente, en un lugar tranquilo, con poco ruido, ponte cómodo, cierra los ojos y respira profundamente, centrándote principalmente en lo que estás haciendo, en percibir tu respiración. Respira profundamente durante 10 veces, toma aire pero que la inspiración del mismo no llegue a molestarte, y entonces si suelta todo el aire. Repítelo todas las veces que sean necesarias verás cómo solo con la respiración la sensación de ansiedad mejora.
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