Perduran los efectos de la campaña electoral de Trump

La polémica campaña electoral con la que Donald Trump llegó a la presidencia de Estados Unidos sigue dando coletazos. Entre los múltiples acontecimientos que mantienen la duda sobre la victoria del magnate destaca la revelación de la CNN y otros medios estadounidenses sobre el intento sin éxito de Reince Piebus, jefe de gabinete de la Casa Blanca, desacreditara públicamente las informaciones que publicó la prensa sobre supuestos contactos con Rusia durante la campaña. 

La petición de Priebus estuvo relacionada con una información publicada por el diario The New York Times, según la cual varios asesores de la campaña presidencial de Trump mantuvieron "reiterados contactos" con agentes de la inteligencia rusa durante el año previo a las elecciones presidenciales del pasado noviembre en EEUU.

De acuerdo con la cadena CNN, que citó una fuente judicial y otra de la Casa Blanca, Priebus habló sobre ese artículo del Times al día siguiente de su publicación con el subdirector del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Andrew McCabe, aprovechando una reunión sobre otro tema en la residencia presidencial. 

Priebus volvió a contactar después a McCabe y al director del FBI, James Comey, para pedirles que la agencia hablara con periodistas bajo condición de anonimato con el fin de disputar las informaciones de prensa sobre Rusia, según CNN. 

Una fuente de la Casa Blanca subrayó a la cadena, sin embargo, que la solicitud de Priebus se produjo después de que el FBI comunicara a la residencia presidencial que creía que esas informaciones de prensa eran incorrectas.  

La solicitud de la Casa Blanca al FBI viola normas gubernamentales emitidas en 2007 y 2009 que prohíben ese tipo de contactos en relación con investigaciones pendientes, según denunció hoy el congresista demócrata John Conyers

"A la Casa Blanca simplemente no se le permite presionar al FBI para que haga declaraciones públicas sobre una investigación pendiente sobre el presidente y sus asesores", ha dicho Conyers, miembro del Comité Judicial de la Cámara Baja.  

"Esto es profundamente preocupante por el intento inapropiado de influir al FBI, y porque podría revelar una trama más amplia dentro de la Casa Blanca de Trump para encubrir alguna negligencia durante la campaña", aventuró el congresista. 

 Las dudas sobre la relación de esa campaña con Rusia aumentaron a raíz de la renuncia de Michael Flynn como principal asesor de seguridad de Trump, tras conocerse que mintió al vicepresidente de EEUU, Mike Pence, y a otros altos cargos del Gobierno sobre sus contactos con el embajador ruso en Washington, Serguéi Kisliak