La coyuntura envejece al autónomo

Con la llegada de la crisis económica en el año 2008 muchas puertas laborales se cerraron, pero otras nuevas ideas surgieron. Los trabajadores autónomos crecían por una necesidad de subsistencia, diversificado en edades que, con el tiempo y con la progresiva salida de la crisis, ha ido variando sus números.
"Puedo intuir que el autoempleo en las personas mayores de 40 años está creciendo en los últimos años en Canarias", explica a AtlánticoHoy Víctor Hernández, empresario y uno de los fundadores de Arca de Babel, u centro de coworking para nuevos empresarios. "El acceso al trabajo laboral cada vez está más complicado e incluso a las empresas les interesa contratar freelance en muchos casos, y así lo pueden hacer por legislación, y eso lleva consigo que haya más personas con más de 40 años dándose de alta como autónomos", explica.

El perfil del autónomo ha evolucionado desde el inicio de la crisis en 2008 hacia un emprendedor cada vez mayor, con protagonismo absoluto de los mayores de 40 años, y más centrado en actividades profesionales, como administrativas, sanitarias y científicas.

"El acceso al trabajo laboral cada vez está más complicado e incluso a las empresas les interesa contratar freelance en muchos casos, y así lo pueden hacer por legislación"

Los datos facilitados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social -que se centran en los autónomos personas físicas, aquellos que realizan su actividad de manera individual sin pertenecer a ninguna sociedad- revelan que los trabajadores por cuenta propia son cada vez mayores.

De este modo, en 2008, el 66 % de los autónomos superaba los 40 años, un porcentaje que ha aumentado en más de 5 puntos, hasta alcanzar el 71,6 % en 2017.

"Nosotros (Arca de Babel) siempre tuvimos un perfil hacia los 40 años. Nuestra media de edad está entre 35 y 40 años", resalta Víctor.

El presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, según ha explicado en declaraciones a EFE, ha achacado este envejecimiento a la crisis económica, ya que muchos trabajadores mayores de 40 años "fueron expulsados del mercado laboral y no tuvieron más remedio que trabajar por cuenta propia".

Por su parte, el secretario general de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), Eduardo Abad, ha asegurado también a EFE que este cambio es una "evolución natural", ya que en los últimos años se había producido un "boom del emprendimiento" en el que muchos jóvenes sin experiencia entraban al mercado por cuenta propia, debido a la precariedad laboral e impulsados por la tarifa plana de cotización a la Seguridad Social de 50 euros.

"No todo el mundo puede ser autónomo", ha puntualizado Abad.

Según los datos de Empleo, cada vez menos jóvenes menores de 25 años están optando por trabajar por cuenta propia, ya que han pasado de representar el 2,5 % del total a algo menos del 2 %, es decir, en los últimos 9 años, España ha perdido 16.063 jóvenes autónomos.

"No todo el mundo puede ser autónomo"

"La gente joven, recién titulada o salidos de otros estudios y que lo han intentado de una u otra razón, no sé exactamente por qué, pero no terminan de atreverse a emprender", comenta a AtlánticoHoy el fundador de Arca de Babel". 

Este fenómeno, a juicio de Amor, estaría explicado por la actual coyuntura económica española, ya que al mejorar las expectativas laborales, "es obvio que un joven vaya a preferir trabajar por cuenta ajena en lugar de propia".

Sin embargo, la edad no ha sido el único cambio que han adoptado los autónomos en los últimos años, puesto que también ha evolucionado ligeramente los principales sectores económicos a los que dedican su actividad.

Desde el 2008, los principales sectores con tradición autónoma como la industria, la agricultura, el comercio, la construcción y la hostelería han perdido autónomos a favor de las actividades profesionales, que ganan terrero entre los trabajadores por cuenta propia.

El presidente de ATA ha considerado que el auge de las actividades profesionales entre los autónomos se debe a que las empresas han pasado de tener ciertos trabajadores en la plantilla a subcontratar esos servicios, con lo que "la actividad del autónomo está cambiando".

Desde el 2008, los principales sectores con tradición autónoma como la industria, la agricultura, el comercio, la construcción y la hostelería han perdido autónomos a favor de las actividades profesionales

En los últimos nueve años, España ha perdido un total de 224.211 autónomos personas físicas, un dato que ya muestra cierta recuperación desde el peor momento de la crisis, ya que en el primer trimestre de 2013 se marcó el mínimo de este periodo con algo menos de 1,9 millones de autónomos.

Desde ese momento, se han recuperado un total de 101.428 empleos autónomos, hasta llegar a los cerca de dos millones que se registraron en julio de 2017.

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Los jóvenes se alejan de la emprendeduría | IMAGEN DE LA RED

Esta mejoría resulta "engañosa" a ojos del secretario general de UPTA, porque a su juicio existe una "burbuja del emprendimiento" que, a través de las bonificaciones de la Seguridad Social, permite entrar al mercado autónomo a personas que no encuentran empleo en el mercado por cuenta ajena.

"La burbuja del emprendimiento es algo que existe, (...) la gente sin trabajo se mete al autoempleo porque como existe la tarifa plana de 50 euros parece que es muy sencillo meterse y probar suerte", ha asegurado Abad.

Sin embargo, Víctor Hernández cree que el autoempleo "es más una necesidad de que si no encuentras trabajo te buscas la vida. Es cierto que el emprendimiento hay que tratarlo con cuidado, que puede salirte bastante caro si no conoces muy bien el mercado y el negocio al que te vas a dedicar. Se pone muchísimo en juego trabajo y recursos económicos que tienen estos emprendedores".

"El autoempleo y el emprendimiento han venido para quedarse"

Respecto al futuro de los autónomos, Amor ha previsto que continúe el auge de las actividades profesionales en detrimento de los sectores tradicionales, mientras que Abad ha defendido la necesidad del emprendimiento de calidad frente a la cantidad.
"El autoempleo y el emprendimiento han venido para quedarse. Ahora se están probando otras fórmulas de contrato que benefician a ambas partes, supongo que hay que cambiar el chip", sentencia Víctor en las declaraciones para AtlánticoHoy.