Elena González: "Da igual la forma que tenga la sardina, pero nunca debe faltar la bemba colorada y el ojo grande"

Tubigú

Elena González es la del medio de tres hermanos, es una mujer feliz porque hace lo que le gusta y hay poca gente que trabaja en lo que le gusta. Una chica creativa, escaparatista... Que aparte de ser la 'hija de' tiene su vida propia. Siempre estuve colaborando con mi padre, pero poco a poco me he ido haciendo un huequito.

Elena González con la fantasía de la Agrupación Musical Siboney | CEDIDA

¿Qué significa el carnaval en tu vida?
El carnaval en mi vida es todo. Desde que me levanto hasta que me acuesto estoy siempre inventando o pensando en cosas que hacer para carnaval. Siempre tengo una libreta en la mesilla de noche y cada vez que se me ocurre algo lo apunto. Me pongo a apuntar temas de carnaval que no se han hecho, siempre estoy dándole vueltas a la cabeza. Mi vida es un carnaval.

¿Cómo has vivido este año de no carnaval en el 2021?
Me llamaron de la Casa del carnaval en noviembre para montar la exposición del carnaval del 2020. Así que desde noviembre, ya estaba celebrando el carnaval 2021. La Casa del carnaval ha servido de presentación de los actos, de plató de televisión, entrevistas... Lo he estado viviendo día a día. Ahora nos traerán las fantasías de las Guardianas del cetro. Además, ahora se encuentra la exposición del 'Carnaval tradicional' de Benito Cabrera, en donde he aprendido muchas cosas que desconocía.

¿En que grupos del carnaval has estado?
Un año me metí en la Agrupación Siboney a través de unos amigos que estábamos en una parranda, porque necesitaban gente. Me animé y estuve un año completo, con los ensayos, el concurso, la cabalgata... Esta experiencia me sirvió para entender y comprender cómo es vivir el carnaval dentro de un grupo, que verlo desde la acera pasando.

Elena González, disfrazada de viuda en el Entierro de la sardina | CEDIDA

¿Qué acto o concurso del carnaval no te pierdes cada año?
Voy saltando. A lo mejor, cada año no voy a todos, pero sí a bastantes y los alterno. La Final de murgas nunca me la pierdo, esa nunca. Incluso hasta las carrozas, ya que varias veces me han llamado para ir de jurado y siempre las veo. Realmente lo vivo todo. Lo único que no volvería es a ser jurado de la Reina adulta, porque me tocó ser jurado y fue una experiencia difícil. Es una responsabilidad tremenda.

¿Ser hija de Enrique González es un orgullo o una responsabilidad?
Ambas cosas, porque, por ejemplo, en casa me han cogido como la representante familiar y todos los demás se me han disipado y me han dejado sola con toda la responsabilidad. Hay que mantener viva la llama para que siga en pie un su nombre. Este año me han llamado de muchos eventos, muchísima gente ha ido a la Plaza del Príncipe a mostrarles sus respetos. Este año me lo han nombrado más que en mucho de los anteriores.

¿Qué curiosidad recuerdas de tu padre y que pocos sepan de él?
Fue extra de cine en una película de Juan Carlos Fresnadillo. La película se llamaba "Intacto". Dobló a un actor alemán llamado Max von Sydow e hizo todo el doblaje del actor de espaldas porque tenía la misma constitución del personaje original. La película la grabaron en el Liceo Taoro, hizo unas cuantas secuencias doblando al actor. En la biografía que está en marcha le hemos encontrado 17 facetas profesionales diferentes.

Elena González , junto a Juna José Monzón hijos de los padres de las murgas y comparsas chicharreras |CEDIDA

¿A Elena le siguen gustando las murgas?
A mí me siguen gustando bastante. Además, ahora las disfruto más porque no le tengo que decir a mi padre que la Fufa es la mejor (se ríe). Mientras él estuvo vivo, la Fufa era la única, la más importante. En mi casa todos somos murgueros, incluso el hijo de mi hermana fue 15 años 'bambón'. Fue además con permiso de su abuelo.

¿Te imaginas una sardina sin grandes labios?
No, eso nunca. Ni sin pestaña, o los ojos grandes... Eran los dos características de las sardinas que él dibujaba. Da igual la forma que tenga, pero la bemba colorada y el ojo grande era seña de Enrique.

¿La Casa del Carnaval se hace pequeña para albergar la historia de nuestra fiesta?
Hay días que la veo chica, la verdad. Pero claro, como está enfocada más al turismo que a la historia, está bien. Ahora que estoy realizando las visitas a los grupos te puedes entretener en dar explicaciones. La gente que viene de fuera se asombra de los disfraces, de la Reina, pero cuando llegan los nuestros lo que quieren es historia. Reclaman más historia que ver los disfraces y entonces le cuento más historia que enseñarles los disfraces.

¿Qué cambiarías del carnaval actual?
Tanta competitividad entre los grupos y la ausencia de niños en los grupos. Mi afán de hacer talleres infantiles es para que se mezclen con el carnaval y despierten la curiosidad por la fiesta. Debería estar incluida dentro del currículum escolar, como optativa o jornadas puntuales.

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