El PSOE gana con claridad a una derecha desunida

El PSOE gana las elecciones generales del 28-A, unos comicios donde la participación ha sido nueve puntos más que en 2016, concretamente del 75,7 por ciento. Los socialistas vencen después de once años con cerca de un 30% de los votos, concretamente 7.431.057, y 123 escaños. Son 39 más que los 84 que tuvo en las generales de hace tres años, donde obtuvieron su peor resultado histórico. 

Por el momento, los resultados aún no aclaran cuál será el futuro gobierno ni los pactos que saldrán de estas elecciones, pero sí muestran que la suma de votos de PSOE y PP tras las elecciones generales, que supera los 11,6 millones, suponen que el bipartidismo ha perdido en los últimos ocho años más de seis millones de votos.

Miles de militantes y simpatizantes socialistas celebran en el escenario en la calle Ferraz su victoria electoral en un ambiente que a muchos les recuerda al de 2004, cuando ganó por primera vez José Luis Rodríguez Zapatero. Muchos se han congregado a las puertas de la sede socialista con banderas rojas del PSOE, lo que ha obligado a cortar el tráfico en la calle. Al grito de "ista, ista, ista, España es socialista", "No pasarán", "¡Pedro! ¡Pedro! ¡Pedro" y "¡presidente! ¡presidente!".

El líder del PSOE ha salido a celebrar su victoria en las elecciones ante el numeroso público congregado, a quienes les ha dicho que ese triunfo supone que ha "ganado el futuro y ha perdido el pasado" y que va a tender la mano "a todos los grupos para gobernar dentro de la Constitución"

En lo que respecta a sus oponentes políticos, el PSOE destaca la "enorme" diferencia con el segundo partido, el PP, con 66 diputados, 70 menos que en los anteriores comicios. Debido a tal debilidad los socialistas creen que les dificultará ser el partido líder de la oposición, lo que les debería llevar a abrir una "reflexión". Mientras tanto, los populares admiten que los resultados "no son buenos" y lo atribuyen al "efecto Vox"

Por su parte, el candidato de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, ha considerado este domingo que el resultado de las elecciones generales no es el que le hubiera gustado, pero es "suficiente" para frenar a la derecha y construir un gobierno de "coalición de izquierdas", mientras que el líder de Ciudadanos, Alber Rivera, da por hecho que PSOE y Podemos gobernarán y Cs estará en la oposición tras obtener 57 escaños, 25 escaños más que en 2016.

El PSOE gana también en Canarias, donde crece la participación 

El PSOE gana también en Canarias en unas elecciones caracterizadas por una mejora en la participación en el Archipiélago, que se eleva casi 9 puntos más que en 2016.

El PSOE obtuvo cinco diputados y en segundo lugar se ha situado Unidas Podemos con 3 diputados.

En tercera posición se ha situado el PP con tres diputados, mientras que Ciudadanos ha obtenido dos diputados y Coalición Canaria-PNC dos representantes.

Con estos datos, el Partido Popular ha conseguido los peores resultados de su historia en Canarias en unas elecciones generales, al perder la mitad de sus apoyos en las islas. Desde que el partido que hoy preside Pablo Casado compite en las elecciones generales (1989, con las siglas PP, o 1982, como AP), este es su peor resultado en las islas.

Sus dos máximos en el archipiélago coincidieron con las mayorías absolutas de José María Aznar (2000) y Mariano Rajoy, cuando las urnas les depararon en Canarias un respaldo del 41,81 % y 47,97 %.

Por otro lado, ha sido una noche mixta para el nacionalismo canario: CC dobla escaños, NC se queda fuera y pierde la representación en el Congreso que tenía desde 2011.

En lo que respecta a Unidas Podemos, Alberto Rodríguez celebra que  su formación política "haya frenado a la ultraderecha", aunque Vox ha multiplicado por 72 su respaldo en Canarias, pero sin llegar a lograr escaño.