El ‘tópico’ de Valdano

Jorge Valdano empezó a ser cuestionado como entrenador del Tenerife en la que debería ser su primera temporada completa en la entidad blanquiazul. Tras lograr la permanencia el curso anterior en un sprint final inolvidable, que incluyó históricos triunfos ante el Valencia, el Barcelona y el Real Madrid, el inicio del curso 92/93 fue irregular. Al final, el Tenerife acabaría quinto y lograría 'plaza UEFA', pero el comienzo no fue bueno. Y la paciencia nunca ha sido una virtud en el Heliodoro. Se ha dicho que el comienzo no fue bueno, pero no que fuera malo.

De hecho, el Tenerife presentaba los mejores números de su entonces aún corta estancia en Primera División, pero las críticas en algunos medios locales eran salvajes. El juego no era malo y los resultados tampoco, pero molestaba la pose de Valdano, que hablara de libros o de filosofía en las ruedas de prensa. Y a veces, que ridiculizara a algunos periodistas: “Sí que hemos cambiado el dibujo, pero tú no te has dado cuenta porque no sabes de fútbol. Si leyeras las crónicas de otro periódico te darías cuenta”. Y eso, claro, no sentó bien al aludido.

Capaz de sacar sobresaliente en diplomacia, pero también en soberbia, Valdano se 'superaba' en ocasiones al ridiculizar a todos los periodistas: “Con los carniceros discuto de carne y con los periodistas, si queréis, discuto de periodismo, porque yo he trabajado en medios nacionales; pero de fútbol no discuto ni con carniceros ni con periodistas”. Por el camino, mostraba sin pudor su preferencia hacia unos medios y su inquina con otros. Y estos le pasaron factura cuando, tras perder en Valencia en los minutos finales, el Tenerife se dedicó a calcar sus partidos.

Y así, repitió la película un encuentro tras otro: dominaba a su rival con solvencia, se adelantaba en el marcador, le daba un baño de fútbol y se dejaba empatar muy a última hora, preferentemente en el último minuto. Así ocurrió en el Heliodoro ante Logroñés y Zaragoza, así como en la visita a San Mamés. Y en Sarriá empató sin goles (0-0). La victoria se premiaba aún con dos puntos y el empate (un punto) no era tan mal resultado. Pero después de once jornadas el Tenerife era decimotercero y la visita del Cádiz se planteaba casi como un ultimátum para Valdano.

Image

Jorge Valdano.

Los amigos decidieron acudir en rescate del técnico, que el 28 de noviembre de 1992, en la víspera del partido ante el Cádiz, fue protagonista en 'El larguero'. Tras una entrevista amable, en la que se repasó todo lo bueno hecho, la condición de modestos de los blanquiazules y la incongruencia de las críticas cuando el equipo estaba mejor que nunca, llegó la despedida a modo de tópico: “Además, Jorge, la gente tiene que saber que el fútbol es un juego y que a veces se gana y a veces se pierde”. Entonces Valdano sacó a relucir su mejor humor y dejó una frase para la historia.

“Eso será en el resto del mundo. Aquí, en Tenerife, a veces se empata, a veces se empata y a veces se empata”. Al día siguiente, ante el Cádiz, antepenúltimo clasificado, el Tenerife se adelantó en el marcador por medio de Pier, dominó el partido… y se dejó empatar. Y el Heliodoro despidió con pitos al entrenador y volvió a pedir su marcha. Por suerte, el presidente, Javier Pérez, no le hizo caso al entorno. Ni a la grada.