El tabú de la historia del arte. El mercado

Cada obra de arte es el resultado de un compendio de ideas, sentimientos, experiencias, leyes estéticas, datos históricos. Es por tanto, un trabajo nacido en el intelecto que reúne una serie de vivencias o sensaciones intangibles. El estudio de las obras de arte se ha hecho desde muchos puntos de vista y con criterios diversos, como puede ser el histórico, el estético, el filosófico, el anecdótico, el religioso, y en cada una de estas disciplinas con gran erudición y enriquecido con infinidad de detalles, pero casi olvidando o tratando tan sólo de pasada el aspecto material, indispensable para establecer una valoración y tasación de una obra de arte, junto con el resto de los criterios a tener en consideración. 
Debemos mencionar que desde el ámbito académico, se pasa de puntillas por esta variable, debido a que los más conservadores en la materia, consideran que otorgar un valor económico a una obra tiene un carácter mercantilista, cuando es justamente su adquisición o venta la que la eleva a una esfera intangible que la hace objeto de estudio al ser expuesta en museos e instituciones, así como en colecciones particulares.
La tasación de las obras de arte, o sea, el dar a una obra de arte su correcta justificación como valor económico, en función de la ubicación de su tiempo histórico o su exacta cotización dentro del mercado actual es un tema que plantea dificultades por lo delicado de la problemática que suscita.
Los diversos métodos de investigación científica, adaptados al estudio de las valoraciones, teniendo en cuenta sus variables, no son capaces de resolver todos los problemas que se pueden plantear, pero el estudio de todos ellas, en su conjunto genera una documentación muy válida para poner al descubierto aspectos materiales escondidos, como es su tasación y valoración.  Esta documentación junto con la parte gráfica, las fotografías, unida a los datos históricos y estéticos, forman el conjunto de testimonios que permiten poner en valor las obras de arte, entendidas como objeto de intercambio, insertas en el escenario de la compra y venta de las obras de arte que se denomina mercado. 
Teniendo en consideración el exquisito mercado del arte que existe en la actualidad, y como historiadora del arte, recomiendo que desde las instituciones académicas beban de las fuentes que les pueden proporcionar las esfera mas comercial de la profesional para acercar el arte a los investigadores y conocer otras vías de estudio, igual de necesarias que las impartidas en las aulas y talleres, pero en este caso, otorgándole al arte un valor no solo histórico y artístico, sino económico.