El primer internacional

La selección española había sido, durante casi medio siglo, un sueño prohibido para los jugadores del Tenerife. No para los futbolistas tinerfeños, aclaremos, pues muchos habían sido internacionales en diferentes categorías e incluso a nivel absoluto. Pero todos se habían visto obligados a emigrar para llegar al combinado nacional. A los grandes clubes peninsulares o a Las Palmas. 

Arocha, Gabriel Jorge, Arencibia, Foncho o Martín Marrero eran algunos de los elementos que se habían puesto 'la Roja' al máximo nivel. O en realidad 'la Azul', sobre todo en tiempos de la posguerra, cuando la selección vestía con esas tonalidades y lo rojo estaba tan mal visto por la dictadura franquista que hasta el color pasó a denominarse encarnado.

Todo cambió el 15 de marzo de 1967, cuando por fin un futbolista del Tenerife alcanzó la internacionalidad –en este caso en categoría juvenil– sin necesidad de salir de la Isla. El protagonista fue José Antonio Barrios, que ese mismo curso había debutado en Copa del Generalísimo con dos goles al Murcia y que a las órdenes de José Luis Riera se había convertido en titular indiscutible en un equipo que ocupaba la zona tranquila del grupo Norte de la Segunda División. Sin haber cumplido los 18 años y con media docena de goles anotados, Barrios fue convocado por Víctor Martínez y Luis Rodríguez para medirse a Portugal en La Rosaleda en encuentro internacional juvenil clasificatorio para el Campeonato de Europa. 

Ese noche, España formó con: Aizpuru; Espíldora, José Luis, Arambarri; Olay, Mena; Chiva, Juan, Barrios, Igartua y Platas. A los diez minutos de partido, un avance por la izquierda del extremo Platas acabó con un centro al área, donde Barrios se anticipó a los defensores para conectar un cabezazo imponente y marcar el uno-cero. Y a diez minutos del final ambos protagonistas calcaron la jugada, aunque en esta ocasión Barrios selló el tanto con la 'especialidad de la casa': se tiró en plancha para rematar de cabeza y establecer el 3-1 definitivo. El seleccionador portugués destacó al ariete tinerfeño, que ejerció de capitán, como “el jugador más destacado del bando español”.  

Mientras, en muchos rotativos peninsulares, donde apenas había referencia de su juego, sorprendió su potencia y se afirmaba que “Barrios se consagró como un ariete pleno de acometividad, verdadero prototipo del futbolista español”. Dos goles y un penalti provocado, que el colegiado italiano Fulvio Pieroni no señaló, resumen la aportación de Barrios a la selección española juvenil el día de su debut.  

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Imagen de Barrios como capitán de la selección juvenil de 1967 frente a Portugal

 Con el tiempo se hizo fijo en las categorías inferiores y también fue pionero entre los jugadores blanquiazules a la hora de alcanzar la internacionalidad sub 21 o la olímpica. De hecho, acudió a los juegos de México 68, donde también estuvieron Espíldora y Juan, que le acompañaron aquella noche en La Rosaleda. 

Y aunque aquel 15 de marzo se convirtió en el primer futbolista del Tenerife en vestir 'la Roja' sin necesidad de abandonar la Isla, nada cambió. De hecho, cuatro días después de su estreno internacional Barrios regresó al Heliodoro... y lo celebró como mejor sabía: con dos tantos en la goleada (3-0) ante el Racing de Santander.