El mercado español, integrador e inversor

Inmersos  en el sustrato de una ironica realidad que nos envuelve, discurrimos silenciosos a través de los prismas de la mirada, ésa que proyecta la cotidianidad del ser en diversos pasajes, estaciones y quizás estados del alma o puede ser aquella que camina de puntillas infringiendo las leyes de la moralidad, refiriéndose también a esa otra estampa de España que conocemos nosotros y nuestros antepasados.

España, acoge de forma habitual las producciones artísticas de los creadores internacionales, mostrando sus trabajos mas excelsos y elevándonos a otra esfera de la realidad, en donde el mercado se dispara y las pujas se elevan. ¿ Por que en nuestro país, se apuesta por las manifestaciones artísticas foráneas con supremacia sobre las nacionales? 
El ejemplo mas claro se puede comprobar con el arte latinoamericano en donde los dealers y coleccionistas han arriesgado sus inversiones manteniéndose en el momento actual su cotización igual que hace cinco años.
El mercado español descubre un nuevo mundo, y fija su mirada en Brasil, y en el contexto de la creación contemporánea que ha ido situándose desde los años setenta del siglo XX en un lugar preferente dentro del amplio panorama internacional.  Desde los noventa, destacan con fuerza las pospuestas de Adriana Varejāo, que nos presenta una serie de referencias visuales engañosas, sometiendo al observador que se deleite en la obra como en un marco de ensoñación y duda, destacando por un excelente trabajo de tradición y modernidad y por un inminente carácter corporal y una fuerte experiencia visual, deudora de cánones barrocos.
Consultando fuentes orales procedentes de galeristas y especialistas de casas de subastas, destacamos que existen una gran recepción de artistas latinoamericanos en nuestro país, porque la fama de creatividad les precede lo que se manifiesta en una alta calidad del producto y la aceptación general del mercado español. No obstante, las premisas que debemos tener en cuenta para conducir la rentabilidad de la inversión en arte internacional debe corresponder con el buen gusto y el adecuado asesoramiento por los profesionales que están implicados en el mercado del arte y consultores inmersos en este negocio.