El lápiz detrás de las murgas

Javier Nóbrega tiene el Carnaval en sus venas. Nació y creció en el Barrio de El Toscal y desde hace más de 25 años forma parte activa de la organización de la ‘fiesta de la calle’. Además de ser letrista de la murga Los Bambones (que por primera vez en su historia no estarán en la final de murgas), ha colaborado en numerosas letras de otras murgas del archipiélago canario o logos como el de los Zetas Zetas, entre otros . Profesor de colegio La Salle-San Ildefonso, en Santa Cruz de Tenerife, también es un artista con el lápiz y ha llegado a renovar el logo de diferentes murgas empezando por la suya propia. 

En el lado personal, 'Javi' reconoce que para él, el Carnaval y las murgas fueron y son una vía de escape. Su padre falleció en 1992, el mismo año en el que decidió entrar en su actual. “Yo encontré en Bambones un motivo para tener una ilusión. Me salvó mucho”.

A pesar de empatar casi un Carnaval con otro, afirma que los murgueros se quejan mucho, pero realmente es una excusa para salir con los amigos cada dos noches. Para él, el Carnaval es la mejor fiesta que tiene su ciudad y que le dan a uno ganas de participar. "El carnaval es de la calle, es de cualquiera”.

¿Cuáles son las claves para escribir una buena letra?


Si las supiera las haría todas buenas. En murgas la clave es tener un buen equipo de personas que tengan el ego en su sitio. Personas que no tienen la necesidad de que la letra sea sólo suya, sino trabajar en equipo, para nosotros eso es muy importante. De hecho, el primer filtro, y el más duro, es el del propio equipo de letristas. En ocasiones el grupo cambia la letra o determinadas cosas que para el que la ha escrito están perfectas, pero tienes que confiar en el equipo. Cuando se llega a ese proceso de confianza es cuando empieza a funcionar. Por eso, cuando alguien me dice "quién decidió esta parte", la respuesta es "no te puedo decir". La mayor parte de las veces, las canciones que de verdad tienen éxito, o las partes que más gustan, suelen ser palabra por palabra puestas por cada uno.

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Casi todo el grupo de letrista de Bambones | IMAGEN CEDIDA

Las murgas cantan dos temas por actuación, donde combinan diferentes temas de crítica, humor y melodías ¿Cuál es la parte más difícil?


Elegir música es la clave y es la parte más complicada. A nosotros nos ha pasado que de repente estamos eligiendo un tema y no sale. De hecho, hemos estado noches en blanco. De repente, cuando cambias la música, la misma letra encaja y sale fantástica. Tienes que tener en cuenta que, si ahora metiste un ritmo de salsa latino, después tienes que meter otro ritmo diferente para que llame la atención, porque si no se te queda la canción monótona.

Una de las características de las letras es la actualidad en los temas. ¿En qué momento deciden sentarse a escribir?


En mayo nos vamos contando principalmente ideas. En junio nos sentamos el grupo de letristas y ponemos encima de las mesa cuatro, cinco o seis ideas que son las que pueden estar ese año barajándose. Elegimos una con la que empezar a escribir el primer tema sobre cosas atemporales como el anterior Carnaval, los canariones o algún tema social. A partir de ese momento hacemos una reunión semanal durante todos los meses de verano. Así, cuando los chicos empiezan a llegar en septiembre, ya tenemos el primer tema. Cuando ellos empiezan con el primero nosotros pasamos al segundo. Siempre vamos con un tema de diferencia con ellos. Tienes también que dejar hueco para meter temas de actualidad, porque van pasando cosas y estar actualizado es un valor en una murga. El trabajo de base se hace durante seis meses, pero las ultimas dos semanas o tres todo cambia. Es súper bonito verlo.

Al ser uno de los letristas más reconocidos por la propia afición, ¿tienes más presión?


Hace tiempo que no cojo muchos nervios con los concursos. Con la presentación del disfraz sí porque es la primera vez que cantamos, tienes la presión de que salga bien. A estas alturas de la vida me importa más quedar bien con mi familia, amigos y los propios aficionados. Ya uno ha aprendido que si no sale bien el día del concurso es una decepción, pero al día siguiente hay que seguir cantando.

El único nervio es que salga todo bien, que la gente salga contenta, que la gente cercana se sienta orgullosa

Desde el año 1992 Javier entró en la murga Los Bambones junto con su compañero y amigo Mario y en 1999 se incorporó a las filas del equipo de letristas. ¿Alguna vez has tirado la toalla? 


En el año 1996 me siento con Mario, mi amigo de toda la vida de La Salle, y decidimos hacer una letra por probar. Cuando la tenemos lista se la presentamos a 'Primi', el director de la murga, con la sorpresa de que le gusta y la elige como canción para la final. La canción salió fatal y al año siguiente no quisimos escribir. En 1998 Primi se va porque se tiene que ir a trabajar fuera, entonces los que se quedan a cargo de la murga nos piden ayuda. Nos metemos a hacer canciones de nuevo y hacemos una canción que también va a la final y esta vez sí gusta, y al año siguiente ya empezamos a hacer los cuatro temas con el resto del equipo y ese año ganamos el primer premio de interpretación.

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Reconomiento por sus 25 años en la murga | IMAGEN CEDIDA
¿Cómo se vive el Carnaval desde ‘dentro’?

Se vive muy intenso, mucho trabajo, mucha responsabilidad. Estar en una murga es estar de Carnaval, prácticamente dejándote la energía y la salud desde que termina Reyes, porque estas ultimando ensayos con la ilusión. Es vivir el Carnaval obligatoriamente en la calle todo el rato. No tienes la sensación de bajar un poco el nivel porque con la murga sales todos los días y pasas por tu casa poco. Después estiras el Carnaval hasta finales de marzo. Con lo cual, para un murguero estás tres meses de Carnaval. Para el que está en la organización, yo que estoy en las letras, descansamos el mes de abril y en mayo ya empezamos a llamarnos para hacer letras.

¿Cuándo decides combinar letras de murgas con dibujos?

Cuando llego a Los Bambones el logo está bastante viejito. Un logo que no representa mucho, con muy mala calidad gráfica, y como a mi me ha gustado dibujar desde pequeño, me piden que lo cambie. Empezó así y luego otras murgas se fijan y acabas haciendo veintitantas entre murgas de Santa Cruz, del Norte y otras islas.



¿Existe competitividad entre las murgas?

Las personas se impresionarían del ambiente que hay detrás de los concursos. Aquello es un lugar de fiesta donde están todos los murgueros pasándoselo de miedo y cantamos juntos. La competitividad puede haberla encima del escenario porque se sube a ganar después de tanto trabajo. En este sentido es un mundo bastante agradecido. Después, oyes comentarios y siempre hay gente rara para todo. En lo personal solo me he encontrado con amigos y en general con buena gente.



Después de participar en muchísimas letras, ¿alguna canción especial?

Tengo tantas... Pero tengo especial cariño por la canción que dedicamos a los discapacitados en el año 2005 porque me pareció una canción que le da todo el sentido a lo que es una murga. Tocamos un tema social donde realmente hicimos un estudio serio, porque nos sentamos con la gente de FUNCASOR (fundación de sordos), personas con discapacidades que nos hicieron llegar un poco sus dificultades. Fue bonito sentirte una vía para hacer llegar su voz a los escenarios. Una canción donde se introdujo a Lourdes con nosotros e hicimos la primera traducción del lenguaje de signos. Eso después se ha quedado para siempre en los concursos de todas las islas.

Canción 'También se merecen una canción' | YOUTUBE

La murga no somos nadie, somos gente de la calle y una labor bonita que podemos hacer es llevar problemas de la calle al escenario porque te observan y te escuchan muchas personas y creo que la murga tiene ese poder, incluso de crear opinión.

Colaboración con los Zetas Zetas

Es una historia curiosa. Yo recuerdo cuando empezaron los Zetas Zetas que el nombre, creo que lo recuerdo como si fuera hoy, lo eligió Suspi, que murió hace unos años. Contactó conmigo para que les hiciera el logotipo que tienen ahora donde han sacado el muñequito. Primi les hizo el pasacalles. Fue una colaboración bonita porque les ayudamos a salir en su momento y bastante trabajo que han hecho. Pero bueno, en su momento tuvimos el orgullo de impulsarles.