El hombre de los 100.000 likes

Salvador Bisshopp, lagunero de 47 años, amante inquebrantable del periodismo, tiene una herramienta de largo alcance y de muchísimo valor entres sus manos. Él es el creador de Canarias Te Quiero (CTQ), página de Facebook que en poco más de cuatro años de vida se ha convertido en uno de los espacios de comunicación en redes sociales más potentes del Archipiélago. Camina sin pausa hacia los 100.000 seguidores, cifra de la que muy pocos medios de comunicación regionales pueden presumir. Sus publicaciones alcanzan muchas veces registros récords, con hasta 2.000.000 de personas alcanzadas. Como base de todo, tensón y valores absolutos a la hora de ejercer esta nueva manera de llevar a cabo la tarea de comunicar.

Previo a esta imparable ventana en la plataforma de Facebook, Salvador Bisshopp ejerció como periodista en distintos medios de comunicación como Radio Aguere, Teidevisión y El Día Televisión, entre otros, además de ocupar la jefatura de prensa del CD Tenerife en la época en la que Víctor Pérez Ascanio fue presidente. Además, Bisshopp se confirmó en años recientes como un genio de las matemáticas: “Entre idas y venidas del periodismo, empecé a participar en Campeonatos del Mundo y Olimpiadas de cálculo mental matemático. Logré dos bronces mundiales y una plata olímpica.  Desde que me proclamé subcampeón olímpico en Estambul en el 2008 llevo dando charlas de matemáticas por todos los colegios e institutos de Canarias; he estado en más de 300 centros”.

Y casi de buenas a primeras irrumpió CTQ: “Un buen día, un periodista amigo me dijo, 'Una persona como tú no puede estar sin una Fan Page de Facebook'. Entonces fue cuando decidí montar una página para mostrar las cosas que suceden en Canarias y para que la gente vea mi forma de hacer periodismo”. El éxito rotundo de este proyecto terminó por sorprender a su propio impulsor: “Yo en todo momento, en cada proyecto que inicio, me trazo objetivos altos, y desde el primer instante, incluso sabiendo la dura competencia que existe en internet, quería que Canarias Te Quiero fuera la página del pueblo. Lo que nunca pensé -añade- es que se fuera a convertir en el fenómeno social que es ahora mismo”.

"La página no está en venta ni por 10 millones de euros. Mi vínculo afectivo con los seguidores de la página no tiene precio”

Para ello, Bisshopp ha confeccionado poco a poco una potente ventana comunicativa en la que se tratan principalmente temas sociales, políticos y de sucesos. Unos inicios en los que primaban las fotos principalmente de paisajes de Canarias mutaron antes de cumplir el primer año de vida en una plataforma informativa arrolladora: “Poco a poco vi que las noticias funcionaban muy bien y un día me puse a hablar de la corrupción política y las audiencias se dispararon”.

¿Cuál es la clave del éxito de Canarias Te Quiero? En palabras de su creador, una constancia y una honestidad indestructibles: “Tengo muchas ganas de dar a conocer  la verdad a la gente, tengo mucho entusiasmo.  Lo que yo ofrezco desde el principio es la verdad, y solamente la verdad,  cosa que no ofrecen la mayoría de medios de comunicación. Yo estoy entre los pocos que sí ofrecen la verdad, soy incorruptible. Es el único camino para ofrecer siempre la verdad, ser incorruptible cien por cien. Y en ese plano estoy yo. Hay que contar siempre la verdad pese a quién le pese”.

Otros de los puntos fuertes de la página es la cercanía de su autor con sus seguidores: “Intento generar un vínculo con los miembros de la comunidad de mi página, un vínculo de veracidad y respeto. Recibo una media de 15 mensajes al día, y los respondo a todos. En una ocasión -añade- dos personas afines a Coalición Canaria me preguntaron por cuánto estaría yo dispuesto a vender la página. Les dije que no tenían dinero para comprarla, porque la página no está en venta ni por 10 millones de euros. Mi vínculo afectivo con los seguidores de la página no tiene precio”. Y lo dice tajante, sin un atisbo de duda aparente.

La base informativa se sustenta en una constante atención a lo que acontece en el día a día y se da a conocer principalmente en otros medios digitales: “Estoy permanentemente mirando lo que publican el resto de medios y eso es la parte más complicada de esta historia. Hay unas diez plataformas digitales que las puedo consultar diez veces al día. Si surge algo importante, un medio como el mío, con casi 100.000 seguidores, no se puede permitir el lujo de publicarla tres horas después, principalmente porque se pierde una gran parte de la audiencia. Como muy tarde, quiero ser el segundo en dar la noticia”. Otra fuente importante de información le llega de la comunicación directa con su lectores: “También me alimento mucho de las noticias que me dan los propios seguidores de la página. De ellos he sacado noticias en primicia que han logrado un tremendo alcance”.

Y bajo este paraguas de funcionamiento, cifras absolutamente espectaculares. Su publicación de mayor alcance llegó a casi dos millones de personas, “aquella noticia del chico que metieron en la cárcel por gastarse 79 euros con la tarjeta débito clonada”.  Esta además fue compartida  27.000 veces.  También ha tenido post con 23.000 'me gusta' y otros con 4.000 comentarios.

Salvador Bisshopp habla así de las diferencias del periodismo convencional con esta nueva forma de comunicar: “El principal cambio respecto al anterior periodismo es la inmediatez. Yo con sólo apretar un botón ya estoy emitiendo en directo, con el aliciente además de que la cantidad de personas que pueden estar pendiente a la noticia en la web duplica por 15 o por 20 a las que pueden ver la noticia en televisión, por poner sólo un ejemplo”.

Y además de un grado absoluto de notoriedad, ¿cómo redunda este éxito mediático en la vida de su creador? “Puedo decir que ya estoy ganando algo de dinero con la página y me gustaría que paulatinamente fuera una parte importante de mi fuente de ingresos, pero quiero hacerlo poco a poco, para no generar un cambio muy brusco en la página. Quiero compaginar esta labor en Canarias Te Quiero con mis acciones en el mundo de las matemáticas, dando clases y charlas”.

Y ante tanto éxito, también, claro está, las connotaciones negativas: “Me han amenazado de todas las formas posibles. Han querido quemarme vivo, descuartizarme,  pegarme… por citar sólo algunos tipos de amenaza. Y por ahora no me achanto. Sigo firme”.