La gran noche de bares y cafeterías

Este viernes llega el día más mágico del año para los más pequeños. La ilusión y los nervios por la llegada de los Reyes Magos ya rezuman desde inicio del nuevo año, pero es en esta fecha señalada cuando la cara de los niños refleja el clímax de la emoción y felicidad, sobre todo con el discurso de la cabalgata que sucede al evento en el estadio Heliodoro Rodríguez López.

Sin embargo, el 5 de enero no solo es magia para los niños, también lo es, a su manera, un día muy especial para los participantes del ocio, en esta ocasión, de Santa Cruz de Tenerife, además de los comercios que hacen su agosto en pleno invierno.

Cuando los camiones de la limpieza ponen el punto y final a la cabalgata y las familias con niños se van retirando a preparar la especial madrugada, las calles de la capital tinerfeña suben una marcha su ambiente y los bocadillos, cervezas y cubatas empiezan a poblar las mano de los santacruceros, mientras los camareros de los locales de la zona centro apuntan otra ronda.
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Juan, dueño del conocido bar Derby | AH

“A partir de las doce de la noche más o menos esto se convierte como si fuera una fiesta”, reconoce Juan, el dueño del popular bar Derby, cuyo 5 de enero es la noche estrella. “Facturamos muy bien, bastante más que un día normal”, explica.

En cuanto a la preparación de local para la gran noche de este viernes, Juan tiene claro el plan. “Haremos lo mismo de todos los años. Bocadillos durante toda la noche, la gente que sale a beber con sus grupos de amigos y después ya son copas hasta las tres de la mañana, que termina esto. Tendremos un par de trabajadores extras en la plantilla y nos iremos yendo y viniendo para ir descansando un par de horas”, narra el hostelero.

A unos pocos metros de la cafetería Derby da comienzo -por uno de sus dos extremos- el callejón más popular de la ciudad, sobretodo cada 5 de enero. No es otro que el Callejón del Combate. La tradición se vive en cada metro que esta calle ofrece en la noche de Reyes y allí, la Tasca Caminito tiene el suyo propio.

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Mónica, dueña de la Tasca El Caminito | AH

La dueña, Mónica, reconoce que pondrán “una barra en el exterior al nivel del negocio” y venderán al público “a partir de las siete de la tarde y hasta las cinco de la mañana”. Pese a ello, “la mayoría de las veces, a las tres de la mañana nos quedamos sin bebidas", confiesa.

Pistas que dan a entender la magnitud de esta especial madrugada para el local. “Facturamos siete veces más que un día normal. Es impresionante, el mejor día del año”, resalta Mónica, quien ya tiene preparado todo. “El stock lo compramos con un mes de anticipación y tendremos al personal al completo y pondremos más aún, porque no damos abasto”, sentencia.

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Fachada de El Caminito | AH

El Callejón del Combate y su perpendicular, la calle Pérez Galdós son el epicentro de la noche de Reyes, así como las zonas aledañas. Pero, ¿y la tarde? Como no puede ser de otra manera, los locales que se encuentran a lo largo del recorrido de la cabalgata apuestan por el horario para toda la familia.

Es el caso de la cafetería Coral, situada en la calle Méndez Núñez. Su dueño, Juan, termina de limpiar la barra antes de contarnos que cada 5 de enero “la gente se para por fuera del establecimiento para ver pasar a los Reyes Magos y es en esos momento cuando vemos aumentar la clientela. Se llena la cafetería”, comenta.

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Exterior de la conocida cafetería Coral | AH

Obviamente, eso repercute en el bolsillo del dueño, aunque no de la misa manera que su competencia más nocturna. “La verdad es que no facturamos mucho más que un día normal, no nos es tan especial”, explica Juan, que tampoco hace modificaciones en el sistema de rotaciones de su plantilla. “unos están por la mañana y otros por la tarde”.

Este viernes llega la magia. Llega el oro, el incienso y la mirra al Portal de Belén. Llega la ilusión y la emoción en los más pequeños ante su día favorito. Llega la emoción y la ilusión de unos padres con ganas de hacer felices a sus hijos. Y también, este viernes, llega la posibilidad de pasar una noche única cada 365 días, para pasar con los amigos o familiares una madrugada agradable y llena de festividad y, como no, dinero para las cafeterías.