El "Content Shock" y sus consecuencias

"...Una de las consecuencias inevitables de esta tendencia, será que el SEO y marketing, el marketing de atracción u orgánico, será depreciado a favor de las campañas de pago.."

Cada minuto se publican 1500 nuevos artículos o posts , se envían 150.000 emails o se contabilizan 500.00 tweets en el mundo. Tan sólo en 60 segundos. Y lejos de estabilizarse o reconducirse, esta tendencia apunta a todo lo contrario: Un aumento constante y exponencial de la información generada. Pero... ¿Cuanta de esta información que se genera diariamente llega a consumirse? ¿Existe demanda para todo este contenido? Parece que no.
Noticias nuevas, noticias antiguas que se "re-publican" cómo nuevas, noticias falsas o "fakes", notas de prensa, fotos diversas, memes, blogs, vídeos profesionales, vídeos caseros y todo tipos de contenidos en redes sociales. Atravesamos sin duda el periodo de mayor saturación de información en la historia.

En un mundo donde la penetración de internet aumenta sin cesar y la tecnología se democratiza, es de esperar que el ritmo de contenido creado supere con creces al contenido consumido. La realidad es que hoy por hoy todo el contenido accesible en internet se duplica en un periodo que se calcula está entre los 9 y los 15 meses. La población mundial sin embargo, necesitará de unos 100 años (y más nos vale) para duplicarse. Será para el año 2100, cuando la población planetaria alcance los 12.000 millones de habitantes, gracias principalmente a los países en vías de desarrollo.

Cómo en cualquier mercado, cuando la oferta supera ampliamente la demanda, el producto se deprecia y los proveedores lo sufren. Sin embargo, en este caso no hablamos del precio del petróleo o del tomate. Hablamos de "contenido en general" de tipo texto, vídeo, foto o infografías, en el que prácticamente todos los profesionales y empresas del mundo confían dentro de sus estrategias de marketing de atracción y contenidos.

Este fenómeno de consecuencias de tal complejidad que aún no somos capaces de predecir, fue bautizado por primera vez por Mark Schaefer cómo "Content Shock".

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Este desfase entre oferta y demanda nos va a llevar a una problemática y lucha encarnizada por captar la atención de los usuarios. Pongamos un ejemplo: Dentro de mi estrategia de marketing para vender "relojes online swatch", planteo una serie de posts y publicaciones en portales externos durante los próximos 2 meses hablando de las nuevas tendencias de moda en relojes e indicando cómo pueden comprarlos en mi web. Los relojes Swatch están de moda, el mercado está avido de ellos y parece buena idea apostar por este producto. Sin embargo, cuando arranco la campaña detecto que existe la nada desdeñable cifra de 7000 personas al día buscando en España "comprar relojes swatch".  Sin embargo, analizando el mercado online, detecto que en ese momento más de 1.000 páginas hablan ya de los relojes swatch, más de 200 instagramers han publicado contenido referente a los mismos,y en youtube existen al menos 5 páginas con 50 vídeos de reviews con los últimos modelos de relojes swatch. ¿Existirá demanda para dar negocio a tanto competidor? ¿Podría llegar a posicionarme con Marketing de contenidos? Y si lo consiguiera.. ¿Sería rentable?

Consecuencias de la saturación de información
Una de las consecuencias inevitables de esta tendencia, será que el SEO y marketing el marketing de atracción u orgánico será depreciado a favor de las campañas de pago, capaces de saltar las barreras de la infoxicación de contenidos siempre que la billetera del anunciante esté cargada. Esto conllevará que sólo los anunciantes con más músculo financiero puedan captar tráfico, y que las pequeñas empresas sean penalizadas y tengan que resignarse a pelear en un canal pago, en el que la creatividad e ingenio sirven de poco. 

Para los grandes soportes publicitarios cómo Google o Facebook, el "content shock" les traerá por supuesto una mayor demanda de sus servicios de anuncios, y es lógico por tanto pensar que este hecho siempre estuvo en sus previsiones y estrategias. Irónicamente, empresas y usuarios contribuiremos a saturar internet de contenidos, para posteriormente tener que abonar importes cada vez mayores para que esos contenidos sean consumidos, siendo una vez más los intermediarios (Facebook, Google, Twitter, etc...) los más beneficiados. Aunque el cambio climático, el cáncer o el terrorismo sean retos más urgentes para la humanidad, no debemos menospreciar un problema que amenaza con quebrar el sistema digital que todos hemos construido. Toca reinventarse. De nuevo.