El carnaval que ha levantado una gran polvareda

El carnaval 2020, que recientemente se ha terminado en la capital tinerfeña, quizás ha sido uno de los más complicados que se haya podido vivir en los últimos años en la capital tinerfeña por la cantidad de decisiones y hechos acontecidos en el mes que he vivido de la fiesta de don Carnaval por las calles de nuestra ciudad.
Tras vivir un mes de concursos y galas en el Recinto Ferial de Tenerife, que acababa con el mal sabor de boca de una Gala de la Reina adulta que no dejó muy satisfecho a muchos y con el colofón final de una actuación “ridícula” de Paulina Rubio, que levantó malestar por el alto caché de la artista para el espectáculo realizado, el pasado 21 de febrero el carnaval se lanzó a las calles con muchas ganas de disfrutar de la fiesta. Pero desde el primer momento hay un revés: una cabalgata sin ritmo con un contratiempo. La cabalgata sabemos que es el primer acto y que con el recorrido tan amplio que tiene suele provocar problemas a la hora de la fluidez del desfile, pero este año llegaron a salir grupos desde la Avenida de Bélgica a altas horas de la madrugada y, en algunos casos,  grupos infantiles. Además, durante este recorrido se produjo un problema de salud de un componente de una murga, que fue solventado con ayuda de otros componentes de grupos que lograron estabilizar al afectado ante la tardanza de los medios médicos en llegar al lugar (de hecho aprovechamos estas líneas para desear una pronta mejoría).
Este fue solo el comienzo de un carnaval accidentado. Al día siguiente, se decreta una alerta de vientos y calima con la decisión de suspender la primer gran noche de la fiesta en la calle, pero manteniendo el concurso de Ritmo y Armonía, que en las condiciones que se produjeron causaron más de un problema a los componentes de las mismas debido a las malas condiciones meteorológicas.
El primer carnaval de día es aprobado en una reunión política a primera hora del primer domingo. Una decisión que a lo largo de la tarde noche se complica debida a las malas condiciones del tiempo y una calima como hace muchas décadas no teníamos, que hicieron un ambiente irrespirable con un aire que, por momentos, era el más contaminado del planeta. Además, para más inri, se producen los conatos de incendio en el norte de la isla, que obligan a desviar destacamentos de bomberos a estos lugares dejando “bajo mínimos” el que se encontraba en ese momento en la capital. Pero ya una vez arrancado no se podía suspender, ya que hubiera provocado el colapso total del tráfico en la zona norte con una autopista cerrada al tráfico debido a estos incendios.
El martes de carnaval con el coso y el precedente del pasado viernes de cabalgata, los grupos se quejan del alto ritmo del acto, en donde algunos no pueden ni mostrar sus coreografías debido a que no se pueden hacer en movimiento… Nunca llueve a gusto de todos, pero para el espectador fue muy dinámico.
Entierro de la sardina, segundo carnaval de día con un Carlos Vives, entregado a su público que no fue tan numerosos como al año anterior con Juan Luis Guerra…Y así fueron pasando los días y actos, hasta el pasado domingo en donde cerramos este carnaval de “Los coquetos años 50”, quizás no el mejor de la historia, pero posiblemente uno de los más complicados.