El ajo, un aliado de tus defensas

El ajo es un alimento de origen vegetal que pertenece a la familia de las liliáceas, como también es el caso de la cebolla y el puerro. Se cree que es originario de Asia Central y, hoy en día, está presente en las cocinas de todo el mundo por su intenso aroma, sabor e innumerables propiedades.
Si consumimos ajo con regularidad, podremos beneficiarnos de su gran cantidad de propiedades nutricionales, tal y como establece la revista de salud y bienestar, denominada Cuerpomente. A continuación, se citarán las principales propiedades de este vegetal, entre las que destaca su capacidad de reforzar el sistema inmunitario y de elevar las defensas naturales del organismo.
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Ajo | PIXABAY
PRINCIPALES PROPIEDADES NUTRICIONALES DEL AJO
Desde tiempos ancestrales, el ajo se empleaba como remedio natural curativo para tratar, principalmente, parásitos, problemas digestivos y problemas respiratorios. Se empleaba con gran asiduidad, por ejemplo, en la cultura egipcia, en la antigua Roma, así como en la medicina hipocrática de Grecia. 
De entre las principales propiedades nutricionales del ajo, destacan las que se mencionan a continuación:
  1. Favorece a las vías respiratorias: el ajo es realmente potente a la hora de hacer frente a las infecciones respiratorias, como puede ser el caso de la gripe y el resfriado, gracias a sus propiedades antisépticas. Asimismo, contribuye a dilatar los bronquios y fluidifica las mucosas.
  2. Ayuda a combatir las infecciones: además de infecciones como la gripe y los resfriados, el ajo es eficaz ante las infecciones urinarias, los parásitos intestinales y las infecciones de oído. No obstante, cabe tener en cuenta que no debe sustituirse por antibióticos, en caso de que sean prescritos por un médico.
  3. Beneficia al sistema circulatorio: el ajo se considera un aliado del sistema cardiovascular, ya que inhibe la síntesis del colesterol LDL (comúnmente conocido como "el malo") y de los triglicéridos. Asimismo, mejora la coagulación sanguínea, aumenta la elasticidad de las arterias y regula la presión arterial, lo que resulta beneficioso para el sistema circulatorio en su conjunto. 
  4. Aliado para las defensas: el ajo estimula, de manera natural, el sistema inmunitario, subiendo las defensas del organismo, lo que nos protege contra virus y bacterias.
  5. Favorece al sistema digestivo: gracias a sus propiedades antisépticas, el ajo constituye un potente bloqueador para las bacterias nocivas que puedan entrar al organismo y que puedan depositarse, tanto en el estómago, como en el intestino. A su vez, este vegetal mejora la calidad de la digestión en términos generales. 
SUGERENCIAS DE USO EN LA COCINA
Con el fin de nutrirnos de todas las propiedades y beneficios del ajo, es realmente recomendable consumirlo en su forma natural, es decir, en crudo. No obstante, también se puede consumir cocido, con el fin de disfrutar de un sabor más suave, a pesar de que no gocemos de la totalidad de sus beneficios. A continuación, se mencionan diversas formas de incluir el ajo en nuestra dieta diaria:
  1. En crudo: se puede incorporar en ensaladas, aliños, vinagretas, cremas frías de verano como el salmorejo, encima de verduras ya cocidas o simplemente untado en pan con aceite, tomate o aguacate.
  2. Cocido: el ajo puede ser uno de los ingredientes de cremas de verduras, sopas, potajes, platos de legumbres y cereales integrales como el arroz, así como ser parte de la base de guisos tradicionales, entre muchas otras opciones.
La cantidad diaria recomendada aproximada puede variar entre 1 y 4 dientes de ajo al día. De esta manera, podremos beneficiarnos al máximo de todas sus propiedades nutricionales, así como mejorar y combatir determinados problemas de salud.