¿Una LOMLOE en septiembre a pesar del Covid-19?

El pasado 3 de marzo, el Consejo de Ministros aprobó el proyecto de la nueva ley de educación, LOMLOELey Orgánica de Modificación de la LOE, cuyo fin será revertir la actual norma educativa en vigor, la LOMCE, aprobada en 2013. Llegó silenciosamente, la silenció más esta crisis educativa, puesto que toda la comunidad educativa apartó la mirada de la LOMLOE una semana después, con la llegada nada silenciosa de la crisis del coronavirus, y con el Covid-19 entre sus primeras asignaturas. Tras lo ocurrido esta semana en las Cortes Generales, donde se ha vuelto a ratificar que dicha ley se hará una realidad a partir del próximo mes de septiembre con la entrada del Curso 2020-2021, la pregunta que surge es: Esta LOMLOE, que ha llegado silenciosamente, ¿no sería mejor que se mantuviera dormida un curso más a la espera de posibles modificaciones que se propongan, teniendo en cuenta que, además, este Curso comenzará en una situación totalmente extraordinaria y anómala? Por lo menos, para mí, ese uno de mis grandes interrogantes. Sobre esa duda que me surge, que espero no ser el único docente de España que se la plantee, es sobre lo que me he puesto a indagar. 

En esta indagación de campo que he hecho, me he detenido a buscar opiniones bastante elocuentes –por lo menos, a mí me lo parecen– y que hacen grandes aportaciones, como la de Déborah Martín, doctora en Educación por la UCM, que en este vídeo nos ofrece una visión que se detiene en las aportaciones novedosas –algunas las hay de esta ley que se pretende establecer–, y por otro lado, en los contras, que existen y muchos, como las brujas en Galicia.

"En España lo que hacemos habitualmente es cambia el Gobierno, cambia la legislación. Un cambio tan grande desde el punto de vista estructural lo único que hace es perjudicar la motivación del profesor", Déborah Martín, doctora en Educación por la UCM
"Si suprimimos los estándares de aprendizaje, ¿qué es lo que vamos a valorar?", añade también la doctora Martín

Esta visión que ofrece la doctora Déborah Martín es un acercamiento a conceptos técnicos que nos preocupan especialmente a los que ejercemos la profesión de la Enseñanza, a los profesores, pero hay otros aspectos más directos, en cuanto contradictorios, de la LOMLOE, que sobrevuelan con su más que posible puesta en marcha a partir de septiembre y que afectan directamente a las familias. Otro de ellos es la no sostenibilidad económica de los centros de educación especial.

¿Se quedará España sin educación concertada?

También se encuentra en el aire cómo va a afectar esta LOMLOE a la educación concertada en España.
Y pasa lo mismo con otros vacíos que quedan por llenar antes de poner en marcha una nueva Ley, pero mucho me temo que la tendremos en las aulas el próximo mes de septiembre. No nos olvidemos de las controversias con el Bachillerato, la Formación Profesional, la Religión, y tantas otras.
El proyecto de la LOMLOE ha sido publicado en circunstancias tan extraordinarias como las de un “estado de alarma”, y sin duda afecta toda la sociedad, que es la verdadera protagonista de la educación, de la que formamos parte todos y cada uno de los ciudadanos. ¿Qué va a suceder?, es la pregunta que vuela por los pasillos de los centros, o por las mesas de trabajo de los profesores y profesoras en sus casas, ahora con esta nueva normalidad y el fin de curso.
Cuadricular la educación.
Me quedo con una afirmación que recogían un grupo de profesores en un blog de Educación: "El punto de partida de una ley debe ser, claramente, el compromiso con este bien inmenso que es la educación. Se trata de uno de los tesoros más valiosos de la sociedad, la educación, puesto que afecta a la vida de nuestros seres más queridos y, de muchas maneras, al futuro de todos, de nuestros jóvenes y de nosotros como sociedad. Una vez la hemos leído con el interés de encontrar sentido a este Proyecto de Ley, queremos insistir en la necesidad de proteger y promover el derecho a la educación y la libertad de enseñanza, como se recoge en la Constitución.
Soy de esos que tiene la esperanza de que, ya que parece que a pesar de todo tendremos nueva ley en septiembre, se permita a todos los espacios vinculados a ella, y a la propia Educación, hacer llegar sus consideraciones. No se trata de silenciar, sino, al contrario, de dejar opinar. Si han cogido el camino de hacer una nueva ley, que no sea la LOMLOE la que acabe eliminando eso tan grande que tiene la educación, que es ser el verdadero motor de construcción de la sociedad. Y ante esto, como siempre señalo, sigamos "EduKando".