Ocho millones de alumnos se preguntan: ¿cómo comenzará el Curso 2020-2021?

Más de ocho millones de alumnos han estado matriculados en el curso 2019/2020 en enseñanzas no universitarias. Según el último dato del Ministerio de Educación, esta cifra asciende hasta 8.237.006, lo que supone el mayor número desde 1991. Y todos ellos han vivido la crisis del coronavirus. Esta cantidad de alumnos, que se incrementará algo este año con la entrada de algunos miles de niños y niñas más en Infantil, nos lleva a hacernos una pregunta, ¿nos hemos dado cuenta de la responsabilidad que hemos de asumir ante la preparación del nuevo curso?

A mí, personalmente, poco me interesa si la crisis, que sacude también a la Educación, es económica, política, sanitaria, y algunas más, o todas ellas juntas. Lo que sí me estremece es que los equipos políticos que gobiernan las diferentes regiones, o el propio Ministerio, no tengan todavía claro de qué forma vamos a abrir las puertas de nuestras aulas los próximos primeros días de septiembre. Seguramente, estos días salgan protocolos o recomendaciones, e incluso órdenes educativas, pero me surge otro interrogante, ¿serán los protocolos o recomendaciones definitivas, las órdenes educativas se sumarán una a otra, donde la última modifica a la anterior? No sé, ciertamente yo, un humilde profesor, no lo sé. Lo ignoro, y si me ciño a lo que dijo alguna vez Sócrates, "solo sé, que no sé nada".

Lo que sí me estremece es que los equipos políticos que gobiernan las diferentes regiones, o el propio Ministerio, no tengan todavía claro de qué forma vamos a abrir las puertas de nuestras aulas los próximos primeros días de septiembre

Mientras alguien se empeña en si la Concertada o Privada son Educación para la élite, o no; si terminamos con la asignatura de Religión; si dejamos la Filosofía a un lado; si ponemos en la cola del barco la Educación Especial; mientras los pensadores con poder piensa esto, realmente, bajo mi parco parecer, no se ha decidido nada. Hay quienes afirman que se trata de una espera eterna y dejar que los tiempos pasen, sin embargo lo real es que el Curso sí o sí comenzará. Realmente, la fecha de la última orden, que pudimos ver, nos asegura que será el 9 de septiembre. No quiero ser mal agorero, pero como nos hemos acostumbrado -y el hombre es un animal de costumbres- a "donde dije digo, digo Diego", permítanme seguir insistiendo en que dudo.

Los primeros días de junio nos decían que hasta 4º de Primaria habría grupos estables de 15 a 20 alumnos, pero luego...

  
De esos ocho millones de niñas y niños, y jóvenes, todos ellos estudiantes no universitarios en España, un total de más de dos millones -un 25 por ciento del total- cursan su estudios en centros concertados. Me surge otra duda, son más altos o más flacos, son distintos, o qué son, porque, por ello, también me ha nacido otro interrogante: ¿por qué se ha rechazado incorporar un programa de ayudas a la escuela concertada en el texto de reconstrucción sobre Política Social y Sistema de Cuidados, que ha sido aprobado recientemente en torno a Educación. Bien, como seguramente dijo alguna vez Quijote a Sancho, "demasiadas preguntas, y pocas repuestas esperas, amigo Domingo. Sabes, sigue EduKando". 
Por cierto, yo estudié en la concertada y no soy hijo de un rico banquero, sino de unos grandes padres, mi madre y mi padre, que me quisieron dar una educación, que además quizás ellos no pudieron tener. A lo que quiero añadir no se trata de si la pública o la concertada, son mejores la una o la otra, sino de que la Constitución Española de 1978 dice: "Se reconoce el derecho a la educación. 2. Los poderes públicos garantizarán, en condiciones de igualdad, el acceso de todos a la enseñanza, mediante una programación general de la educación y de las instituciones docentes de todos los niveles". Y esto último no es una pregunta, que me surge, sino una afirmación con todas sus letras, palabras y signos de puntuación. Por eso, la Constitución, y nadie más, dice que todos tenemos que comenzar el Curso en septiembre y que más de ocho millones de niños y niñas confían en que así lo haremos.

Pues, preparado el Curso, que es gerundio.