El valor de las sinergias

Si te preocupa el abultado coste de las facturas, deseas combatir la soledad laboral o echas de menos las sinergias derivadas del día a día del trabajo en grupo, el trabajo en espacios compartidos o co-working es para ti. Con este objetivo nace Franja 47, un edificio ubicado en la capital tinerfeña que ofrece a los profesionales un entorno tranquilo pero vivo donde poder desarrollar sus proyectos, además de conocer otras iniciativas y enriquecerse de las sinergias que se produzcan entre las empresas y emprendedores allí ubicados.

Aunque trabajar desde el hogar o en forma remota es una alternativa que cada
vez cuenta con más adeptos y que la mayoría de los emprendedores de Franja 47 trataron de hacer en sus inicios, todos coinciden en que como opción tiene sus límites. ¿Dónde se recibe a
los clientes y proveedores? ¿Cómo concentrarse? ¿Qué imagen estás ofreciendo?

Por otro lado, para una empresa unipersonal o con pocos empleados, el alquiler de una oficina o local comercial tampoco suele ser una opción viable. A la dificultad de encontrar un enclave conveniente en ubicación y precio se suman los requisitos formales que se deben cumplir, los costes del equipamiento y el gasto fijo en servicios. La solución: los espacios de trabajo compartidos.

La directora de Franja 47, Riabel Morales, explica que este espacio, que lleva abierto tres años, constituye una ayuda fundamental a la hora de emprender: "Es más que rentabilizar un espacio, implica una forma de trabajar en comunidad". De hecho, una de las ventajas de los espacios colaborativos es que "permiten conocer a otros co-workers que, a su vez, quieren conocer a otros profesionales para buscar colaboraciones que puedan hacer crecer tu actividad".

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La directora de Franja 47, Riabel Morales | ATLÁNTICOHOY

Actualmente, en Franja 47 trabajan unas 30 personas entre empresas y emprendedores, y "algunos llevan más de dos años formando parte de esta gran familia". Desde sus inicios, han contado con la presencia de emprendedores de países como Francia, Bélgica, Suiza o Italia, entre otros, que "han posibilitado sinergias muy interesantes". "No es igual trabajar desde casa. Estar en contacto con otros profesionales te enriquece", asegura.

Morales destaca, precisamente, la facilidad con la que comparten sus redes de contacto y cómo beneficia esta actitud a su actividad. "Hay mucho networking y, si se necesita un trabajador específico, se comunica a la comunidad".

Los usuarios habituales comparten, además, momentos de ocio que se traducen en óptimas relaciones, intercambios de opiniones y apoyo en determinadas cuestiones que son especialidad del otro. "En Navidad hay una cena que paga el co-working y también desayunamos juntos al menos una vez al mes, donde damos la bienvenida a los recién llegados".

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Riabel Morales en la sala de reuniones | ATLÁNTICOHOY

Ventajas del espacio de trabajo colaborativo

En Franja 47 "se respira un ambiente profesional, muy dinámico, donde nunca sabes qué oportunidades pueden surgirte a lo largo del día propiciadas por otro, las sinergias, entre otros aspectos", destaca Riabel Morales, quien matiza, además, que el perfil del usuario del espacio es de "un profesional freelance, con visión de futuro y mentalidad diferente, una persona con ideas creativas, innovadoras, que nos enriquecen a todos".

La directora del centro añade que el trabajo en espacios compartidos está especialmente recomendado a los autónomos que inician un proyecto por "la mayor flexibilidad de horarios, pues resulta útil para aquellos que tienen dobles trabajos, necesitan un lugar donde acudir a trabajar días sueltos o, simplemente, reunirse en caso de necesitar una sala".



Riabel Morales, directora de Franja 47 | ATLÁNTICOHOY



"Puedes consultar dudas y obtener apoyo. Esto resulta una ventaja fundamental pues permite relacionarte con muchas personas muy diferentes, en un ambiente profesional pero, a la vez, familiar"


Francisco Javier Tejero (Cota y Nivel) :
Franja 47, un espacio donde recuperarse de la crisis

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Francisco Javier Tejero, de Cota y Nivel | ATLÁNTICOHOY

Francisco Javier Tejero es arquitecto técnico en Cota y Nivel, una empresa de reformas y construcción que nació justo con la crisis, momento que "nos dio muchos palos, pues en 2007 se dejó de construir, la gente se asustó y metió el dinero debajo del colchón", explica. Sobrevivió gracias a las reformas, "lo que era, en principio, una idea para salir del paso, pero nos ha dado a conocer", comenta.

Al principio, como autónomo, trabajaba desde casa pues "ese concepto de alquiler de oficinas no se había visto todavía". "No existía, pero se necesitaba", opina. "Desde el hogar no puedes ni atender bien al cliente ni a tu casa, por lo que no cumples ni con una cosa ni con la otra", admite Tejero.

Reformaron el edificio y, tras esa colaboración, decidieron quedarse. "El edificio de Franja 47 tiene muy buena aceptación, es muy céntrico y la luz aquí es muy importante", destaca el arquitecto. Asimismo, coincide con sus compañeros en la riqueza de sinergias que se crean. "Puedes consultar dudas y obtener apoyo. Esto resulta una ventaja fundamental pues permite relacionarte con un montón de personas muy diferentes, en un ambiente profesional pero, a la vez, familiar".


Jaime Chaves y Alberto Hernández (Human Solutions): "Terminas formando parte de una gran familia donde todos nos aportamos"

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Jaime Chaves y Alberto Hernández, Human Soluciones | ATLÁNTICOHOY

Para Jaime Chaves y Alberto Rodríguez, trabajar en Franja 47 es "una experiencia muy buena, con gran libertad para pedir ayuda y compañeros con los que se entabla una muy buena relación". Desde su empresa, Human Soluciones, centrada en formación, e-Learning y gestión del talento y del rendimiento, han aportado, entre otras iniciativas, cursos para la comunidad

Al principio, Jaime Chaves trabajaba solo desde casa hasta que incorporó a Alberto Rodríguez a su iniciativa empresarial con la idea de "compartir y crecer". Al principio buscó una oficina tradicional, pero no era lo que buscaba. Cuando surgió la oportunidad de entrar en este espacio de trabajo colaborativo no lo dudó. "Desde el primer momento nos acogieron como una familia", recuerda.

"Independientemente de la edad, estudios, procedencia, todos venimos de mundos completamente diferentes pero compartimos conocimientos, experiencias... Es importante compartir con gente diferente", añade Alberto Rodríguez. Además, ambos consideran que un espacio de co-working es "muy recomendable a la hora de empezar, por los costes contenidos y todo lo que te aporta: las colaboraciones, intercambios, oportunidades laborales, etc. El networking es muy valioso también", insiste Chaves.

Elena Robayna y Ginés Venazco (CreaTáctil): "El ambiente es extraordinario y nuestras aplicaciones se han enriquecido gracias a las sinergias".

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Elena Robayna y Ginés Venazco (CreaTáctil) son otros de los emprendedores que conviven en Franja 47. Comenzaron reuniéndose a tomar café y tratar de desarrollar su idea de negocio, para pasar a trabajarla en la terraza de la casa de Elena, tapados con una manta en invierno, mientras trataban de "crear algo que no sabes si saldrá adelante, encerrados siete u ocho meses desarrollando una idea".

Ahora han conseguido asentarse como empresa de base tecnológica que diseña y desarrolla aplicaciones móviles para otras empresas, entidades y colectivos. Se trata de soluciones personalizadas dentro del campo de la tecnología y la informática. Entre otras muchas, han creado aplicaciones como MiColegioApp, que conecta a colegios y familias mediante notificaciones instantáneas, seguras y oficiales en los smartphones, tablets y PC.

Ambos destacan el "ambiente extraordinario que se respira" en este espacio de trabajo compartido y reconocen que sus aplicaciones "se han enriquecido gracias a las sinergias". "Convivimos con personas de diferentes campos que nos han apoyado para lanzar apps fuera de Canarias, alcanzando el mercado nacional e internacional", comenta Elena, quien destaca "las facilidades de trabajar con las puertas abiertas".

Asimismo, a ambos les resulta "más fácil compartir gastos de esta manera", por lo que "Franja 47 es una bombona de oxígeno, especialmente en los inicios". Ahora que ya están consolidados se encuentran "muy a gusto aquí", además de reconocer las ventajas de acceder, entre otros aspectos, a las redes de contacto de los compañeros de espacio. "Esta fórmula no tiene precio", afirma Robayna. Al respecto, el cofundador de CreaTáctil añade que "estar aquí te da inmediatez de respuesta, lo que es muy importante".



¿Qué es CreaTáctil? | CREATACTIL

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Planta baja del espacio de trabajo compartido | WEB DE FRANJA 47


Instalaciones
En Franja 47 ofrecen espacios individuales y despachos, sala de reuniones con proyector y espacios comunes como una azotea donde relajarse, tener una reunión informal o asistir a los talleres Franja 47.

Se trata de un espacio único en Tenerife, diseñado por un equipo de profesionales que creen que trabajar en un espacio compartido "es y será la forma más práctica, económica y sensata de trabajar".

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Terraza y 'office' a disposición de los emprendedores | ATLÁNTICOHOY

Están en el centro de Santa Cruz, cerca de casi todo. Además de trabajar se puede comer y descansar en las zonas comunes del espacio.  Ofrecen todo lo necesario para desarrollar el trabajo y alcanzar las metas sin necesidad de pagar fianzas, limpieza, internet, agua o luz, solo una tarifa fija que no cambiará.

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Trabajadores en uno de los espacios compartidos | ATLÁNTICOHOY

Crecen los espacios de trabajo compartidos en Canarias
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Ignacio Rguez., presidente AceCanarias | CEDIDA

El presidente de la Asociación Canaria de Espacios Colaborativos, Ignacio Rodríguez, señala que la percepción que tienen desde Acecanarias es que "sigue aumentando el número de espacios de trabajo compartido en Canarias, tanto públicos como privados", aunque matiza que "el crecimiento ahora es más sostenible". "Hubo una época en la que se abrieron muchos centros de trabajo compartido, pero también se cerraron porque no eran sostenibles. La tendencia ahora es creciente pero a un ritmo más pausado", subraya.  

Rodríguez indica que el mercado de autónomos es cada vez mayor y que las formas de trabajo van cambiando, lo que "está propiciando que cada vez haya más espacios de este tipo". "La gente entiende el valor añadido que supone para ellos compartir este tipo de espacios y cada vez se van incorporando más", matiza. 

Lo positivo, en su opinión, son las sinergias que se producen dentro del espacio, "las oportunidades que se generan de manera natural entre los diferentes co-workers, que es lo que hace de este lugar algo más que una mera oficina", añade.  

"Los espacios abiertos de co-working propician las sinergias y la colaboración en proyectos, y eso es lo que agrega valor en un espacio", concluye Rodríguez.