La CEOE considera que un aumento de la obra residencial y pública compensaría los meses de desaceleración

La CEOE-Tenerife ha asegurado este viernes que un aumento de la obra residencial y pública compensaría los meses de desaceleración a los que se enfrenta Canarias, según se desprende de los datos del Informe de Coyuntura Económica, correspondiente al 2º Trimestre de 2018, presentados este viernes en el Club Oliver de la capital tinerfeña.

El Presidente de CEOE-Tenerife, José Carlos Francisco, destacó algunos datos reflejados en el estudio como las evidencias de una subida de la economía canaria en el segundo trimestre del año 2018, concretamente de un 0,4% respecto al trimestre anterior y un 2,4% respecto al mismo trimestre del año 2017. 

Sin embargo, el documento presentado indica también que los motores del crecimiento durante los dos últimos años, el turismo y el consumo interno, "cambian de tendencia y caen o se estancan en el segundo trimestre del año".

Desde la Confederación explican que esto ralentiza la tasa de crecimiento del conjunto de la economía, que aun así sigue creciendo debido a la inercia heredada de trimestres anteriores. "Ningún otro sector toma el relevo de tractor del crecimiento", matizan. 

En el segundo trimestre del año se cumplen las estimaciones de la CEOE y se observa el descenso de un 5,4% i.a. en el número total de turistas que visitan nuestras islas. 

"Tal y como preveíamos, este descenso se debe a la caída del número de turistas extranjeros en un 6,0% i.a. Los mercados tradicionales, con Alemania y Reino Unido a la cabeza, descienden afectados por la esperable recuperación de los competidores mediterráneos. Turquía (+29%) y Egipto (+40%) captan cuatro millones de nuevos turistas en el primer semestre", exponen en el estudio. 

Asimismo, el crecimiento del precio del petróleo encarece el desplazamiento a las zonas más alejadas de la Europa Continental (como Canarias), respecto a otros destinos mediterráneos, haciendo que nuestro archipiélago pierda competitividad en precio. "Por primera vez en los últimos diez años, el sector turístico se comportará en Canarias peor que el resto de la economía y detraerá potencial de crecimiento al PIB"' asegura el estudio.

En cuanto al otro motor de crecimiento, el consumo, comienza igualmente a perder vitalidad. "Si exceptuamos la sustitución del envejecido parque automovilístico canario, se ha agotado la demanda que había quedado embalsada durante los años de crisis, y el consumo cae rápidamente hasta el práctico estancamiento en el segundo trimestre", señalan.

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Foto: De Izq. a derecha. D. José Alberto León Corporación 5, D. Manuel Sánchez Pérez, Director de negocio de CAJAMAR, D. José Carlos Francisco, Presidente de CEOE Tenerife y D. Héctor Hernández, Director de Zona de CAJAMAR | AH

Por todo ello, desde la CEOE estiman que en 2018 Canarias experimentará un crecimiento del PIB de un 2,4%, cinco décimas menos que en 2017, y cuatro décimas por debajo del crecimiento de la economía española, que también muestra síntomas de ralentización económica.
El único sector capacitado para relevar de alguna manera al turismo y el consumo y liderar el crecimiento de la economía es el de la construcción, "la gran damnificada de la recesión, pero se ve incapacitada para hacerlo"

"Los vientos de cola que han impulsado el crecimiento de la economía canaria y la española durante los últimos años, como son la inseguridad de los mercados turísticos competidores, la caída de los tipos de interés, la abundancia de liquidez, la bajada de los precios del petróleo, junto con el crecimiento de la economía mundial, están comenzando a cambiar de dirección y algunos, como la recuperación de los destinos turísticos competidores y el alza en el precio del petróleo, ahora soplan de frente, mientras que el resto amenaza con hacerlo pronto. A esto se añaden las fuertes turbulencias en los mercados de divisas, en especial en los países emergentes que, por su capacidad de contagio, pueden cortocircuitar en cualquier momento el engranaje del crecimiento económico y el comercio mundial", estipula el estudio.

El único sector capacitado para relevar de alguna manera al turismo y el
consumo y liderar el crecimiento de la economía es el de la construcción
, "la gran damnificada de la recesión, pero se ve incapacitada para hacerlo, por un lado, por los problemas regulatorios para la edificación de vivienda nueva, y por otro, por la tardanza de las administraciones públicas en adaptar sus procedimientos licitadores a los requisitos de la nueva ley de contratos de sector público, que entró en vigor en marzo de este mismo año", señalan.

 La construcción centra actualmente sus actividades en rehabilitación, y no en la edificación de vivienda nueva, cuyo nivel sigue por debajo no solo de los niveles pre-crisis, sino desde que existen datos oficiales en 1990. Es preocupante que durante 2017 se haya concedido licencia de construcción para apenas 1.500 viviendas en nuestro archipiélago, claramente insuficientes para satisfacer la demanda de nuevos hogares, y más cuando ésta
debe competir ahora con la creciente y fuerte demanda de vivienda para alquiler vacacional.

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Gráficos pertenecientes al informe presentado por CEOE Tenerife | AH

El estudio presentado hoy por el presidente de la CEOE Tenerife expone, además, que la construcción de nuevas viviendas, donde se observan déficits en zonas concretas que tensionan cada vez más el mercado de alquiler, "deberá esperar a que los planes generales de ordenación urbana agilicen las licencias, ahora en niveles históricamente bajos". 
"Teniendo en cuenta que desde el periodo que transcurre desde que se inician los trámites para la construcción de nuevas viviendas hasta que están disponibles para ser habitadas oscila entre dos y tres años, a corto y medio plazo puede generarse un grave problema de escasez y carestía de viviendas en alquiler en nuestro archipiélago, y en especial en las zonas turísticas y grandes ciudades, con capacidad para distorsionar la actividad económica e incluso el mercado de trabajo, por lo que instamos a una rápida adaptación del planeamiento a la nueva legislación, con el fin de liberar suelo para nuevas viviendas y otorgar licencias en solares aptos".

Un estudio de Papeles de Economía Canaria sobre la vivienda, elaborado por Corporación 5 y próximo a publicarse, concluye que la debilidad del mercado de vivienda canario no se basa en un problema de demanda, sino de oferta: el bajo ritmo de creación de viviendas. Este ritmo no permite cubrir las necesidades de la demanda ni garantizar la disponibilidad de viviendas
en diferentes zonas y tipologías para quienes desean cambiar de vivienda. Según nuestras estimaciones, se deberían construir entre 15.000 y 22.000 viviendas al año en Canarias si se quisiera dar respuesta a las necesidades actuales y futuras de los hogares residentes, y se están construyendo apenas 1.500.

Por otro lado, la licitación de obra pública se ha visto paralizada desde el mes de marzo con la entrada en vigor de la nueva ley de contratos del sector público, con caídas del 90% i.a. en el segundo trimestre de 2018. La necesaria adaptación técnica a los requisitos de la nueva ley no se produjo desde su aprobación, en noviembre de 2017, hasta su entrada en vigor, en marzo de 2018, lo que ha provocado la paralización en las nuevas licita- ciones, generando un impacto negativo evidente en el sector de la construcción pública.

A estos hechos se añade "la parálisis legislativa que sufre desde 2015 nuestro país en las necesarias reformas económicas, e incluso para cumplir con los plazos de aprobación de las cuentas del Estado, tanto en lo que respecta a los Presupuestos de 2018 como, previsiblemente, en los de 2019. Con estos precedentes, las dificultades para adoptar nuevas medidas económicas comprometen el rumbo de la economía española ante el más mínimo contratiempo en el entorno mundial", añaden.