Los canarios no residentes se sienten "inmigrantes" en su tierra

Aunque hace más de cuatro años que se formó la asociación Canarios sin Alas para denunciar el elevado coste del transporte aéreo para los que viven fuera, el problema se ha agravado en el último año, con el encarecimiento de los precios en torno a un 30%, a partir de que se aumentó la subvención a los residentes al 75%.

Cuando se pone en marcha un tren entre dos ciudades en la península, cualquiera se puede subir, no solo los residentes en uno de los dos lugares, pero en las rutas entre Canarias y la península solamente aquellos que conservan la residencia en las islas tienen tarifas asequibles, exponen Fernando Cabrera, de Canarios sin Alas, y Desirée Hernández, de Canarios por una Justa Movilidad.

Representantes de canarios residentes en la península han denunciado este viernes en el Parlamento regional que se sienten "inmigrantes" en su tierra, discriminados, porque los elevados precios de los billetes aéreos los mantienen separados de sus familias y de sus raíces. 

Explicó que un canario que se establece en la península trata de retrasar al máximo su empadronamiento en su nueva residencia para poder seguir volviendo a su tierra, pero "un señor de Cáceres que se empadrona en Tarragona no se plantea este problema".

Las dificultades son de todo tipo, no solo viajes de vacaciones: 

  • Si muere un familiar en Canarias, muchos no pueden ir al velatorio
  • Si un ser querido está hospitalizado no lo pueden visitarlo
  • Si los padres están separados los niños no pueden ver a uno de sus progenitores.

"Quiero tener la oportunidad de regresar a un precio asequible, justo y razonable, como el señor de Cáceres", dijo Cabrera, para quien es "una anomalía" que no haya una regulación de las rutas aéreas con Canarias.

@CanariosSinAlas mi hermana me ha dicho: oyeee xq no voy un finde a verte a Madrid. De Viernes 6/3 a Domingo 8/3 de Tfe a Madrid. pic.twitter.com/N7QincDDwb

Para Cabrera, las subvenciones a los residentes pierden el efecto con el tiempo porque las aerolíneas suben los precios hasta igualarlo con lo que efectivamente pagaba antes un residente, pero a costa de un incremento inasumible para los no empadronados.

"No sirve para nada el descuento de residente si no se regulan los precios máximos, el usuario residente no se beneficia, se benefician las aerolíneas"

A pesar de que la bonificación se subió primero al 33%, luego al 50% y ahora al 75%, "la península está igual de lejos" para los canarios residentes en las islas, que con el tiempo acaban pagando lo mismo, pero las islas están "cada vez más lejos" para los que viven fuera. "No sirve para nada el descuento de residente si no se regulan los precios máximos, el usuario residente no se beneficia, se benefician las aerolíneas", denunció.

Desirée Hernández, de Canarios por una Justa Movilidad, expuso numerosos casos prácticos, que se resumen, por ejemplo, en que un matrimonio con un niño que quiere viajar en navidades a visitar a los abuelos o a velar a un familiar fallecido tiene que pagar 1.700 euros. Eso convierte las visitas a la familia en "prácticamente imposibles", a que los abuelos no puedan ver crecer a sus nietos o a que estos no puedan conocer las islas en las que crecieron sus padres. "Mi madre ha visto a su nieto tres veces en seis años, me resulta imposible viajar".

La situación es un agravio para los canarios porque no ocurre a la inversa, cuando un peninsular que reside en Canarias necesita o quiere viajara ver a su familia, explicó. "Nos sentimos discriminados y aislados de nuestras raíces, nos sentimos inmigrantes en nuestra tierra", protestó.

Hasta que no se establezcan precios máximos, el problema no se solucionará, porque cada vez que suben la bonificación suben los precios, dijo Desirée Hernández, aunque señaló que no es a ellos sino a los políticos a quienes corresponde buscar soluciones.

Nuestra participación en la comisión de transporte de Canarias...@parcan
Archivo Obras Públicas, Transportes y Vivienda (14/feb/2020 10:00) https://t.co/llprl9d8FC

Defensa del sistema de subvenciones a los residentes

Los representantes parlamentarios defendieron este viernes, en general, el sistema de subvenciones a los residentes y consideraron esencial que alcance el 75%, aunque admitieron que produce un "efecto secundario" y "perverso" por el aumento en el precio de los billetes. Para corregirlo, se escucharon algunas propuestas, todas ellas competencia del Estado, como la vigilancia a las compañías para que no acuerden tarifas, la transparencia en la fijación de precios, la declaración de obligación de servicio público, precios máximos o la extensión de la subvención a familiares directos de los residentes canarios.

Nayra Alemán, del PSOE, dijo que las bonificaciones funcionan en el transporte interinsular, donde hay precios máximos establecidos, así que la solución no es suprimirlas sino "atenuar estos efectos perversos", mientras que Narvay Quintero, de CC-PNC, defendió el 75% como una medida "acertada" a la que habría que sumar la fijación de precios máximos, control de precios y transparencia, o extender la subvención a familiares directos de residentes canarios.

Por su parte, Manuel Domínguez, del PP, defendió el 75%, "una medida excelente" y ahora se trata de exigir al Estado una solución para evitar que se traduzca en subidas de precios y Carmen Hernández, de Nueva Canarias, dijo que el 75% es "un rotundo éxito" y añadió que hay fórmulas legales previstas para corregir "las distorsiones" y ahora se trata de aplicarlas. Por su parte, Francisco Déniz, de Sí Podemos, mostró más dudas con la utilidad del 75%, porque ha sido aprovechado por las aerolíneas para subir sus tarifas, y habló también de fijar precios máximos o extender la subvención a familiares de residentes. Finalmente, Melodie Mendoza, de ASG, también consideró que poner precios máximos y obligación de servicio público es la solución, para que cualquier español pueda también viajar de manera fluida a Canarias.