Dormir, gran aliado de nuestra salud

Dormir es una actividad esencial para mantener una buena salud física y mental. Respetar las horas de sueño según corresponda a la edad e intentar mejorar la calidad del mismo tienen efectos positivos a corto y largo plazo. En contraposición, la falta de sueño puede llegar a ser perjudicial, pues se ha relacionado además con patologías como la presión arterial alta, la diabetes y la obesidad.

De media, una persona debe dormir entre siete y ocho horas al día, pues es fundamental para el óptimo desarrollo y funcionamiento del cerebro. Durante las horas de sueño, se consolida la memoria, se desconfiguran redes neuronales, las cuales podrían llegar a ser perjudiciales para nuestra salud mental, se consolida lo aprendido y se “resetea” el cerebro.
Diversos estudios han descubierto recientemente que las células microglías, la cuales son importantes para la reorganización de las células nerviosas, la lucha contra las infecciones y la reparación del daño, también están activas mientras dormimos, tal y como revela la revista Nature Neuroscience, lo que confirma la importancia de dormir bien.
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Dormir las horas necesarias favorece nuestra salud | PIXABAY

Cuánto se debe dormir

Un grupo de investigadores del Colegio de Medicina de Pensilvania (Estados Unidos) publicaron recientemente, en la revista de la American Heart Association, un estudio sobre la relación entre la falta de sueño y algunas enfermedades crónicas, tales como la presión arterial alta o la diabetes.
Las horas y las necesidades de sueño varían dependiendo de la edad y otras características. No obstante, existen diversas directrices generales que pueden ayudar a construir una pauta de sueño saludable:
  • Para niños entre seis y trece años, lo ideal es dedicarle entre nueve y once horas al sueño al día.
  • Los adolescentes hasta los 17 años, deben dormir sobre diez horas al día.
  • En el caso de los adultos jóvenes, se recomienda entre siete y nueve horas al día y no bajar de seis ni superar las once.
  • Los adultos entre 26 y 64 años, por su parte deben dedicarle entre siete y nueve horas de sueño al día.
  • Finalmente, los mayores de 65 años, deben dormir entre siete y ocho horas al día.

Cómo optimizar el sueño 

Llegados a este punto, es importante resaltar que no sólo es importante la cantidad de sueño, sino la calidad del mismo. Para ello, existen diversos hábitos saludables que ayudan a tener una buena calidad de sueño y a evitar el insomnio, en el caso de las personas que lo padecen:
  • Respetar un horario de sueño constante durante la noche y evitar dormir durante el día.
  • Ingerir cenas ligeras unas tres horas antes de dormir, que sean de fácil digestión y evitar las bebidas estimulantes.
  • Hacer ejercicio de manera habitual y beber el agua necesaria durante el día.
  • Por lo menos una hora antes de dormir, evitar el contacto directo con la televisión, Tablet, móvil, cuya luz azul activa el cerebro. En su lugar, fomentar buenos hábitos como la lectura.
  • Hacer una relajación antes de dormir de un mínimo de cinco minutos.
En conclusión, dormir el número de horas adecuadas, así como tener una buena calidad de sueño, constituye un hábito esencial para gozar de una buena salud, tanto física como mental. Asimismo, conforma una medida de prevención para diversas enfermedades crónicas e influye de manera directa en nuestro rendimiento diario y en nuestro estado de ánimo.