Diez platos icónicos de grandes chefs de España: Ranking

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Tal fue la revolución e impacto en la gastronomía española de mano de rutilantes chefs que, al igual que el tema musical de un compositor pasa a la historia, éstos dejaron para la posteridad creaciones inovidables.

Iconos de su tiempo y del futuro en una colección que admitiría incontables listados. No obstante, había que seleccionar y huleymantel se decantó por este Top Ten. Eso sí, acudiendo al dicho popular, "ni son todos los que están, ni están todos los que son". El orden de aparición no es significativo, pues todos y cada uno son números uno.

Martín Berasategui. Milhojas de caramelizado de anguila ahumada, foie gras, cebolleta y manzana verde. Esta creación sublime de 1993 del jefe de cocina de Lasarte sigue resultando tremendamente contemporánea. En ella, Berasategui concentró todos sus conocimientos adquiridos de la cocina francesa y el producto del País Vasco.

Ferrán y Albert Adriá. Aceitunas verdes esféricas. De 2005, fue realmente uno de los impactos de la denominada gastronomía molecular e imitado exponencialmente en los restaurantes. Esa oliva, lograda con la técnica de la esferificación inversa y que se mastica y “explota” en la boca es uno de los señalados hitos de la alta cocina contemporánea.

Ángel León. Arroz con plancton. Este cocinero gaditano es un apasionado y un pionero de lo que ofrece el mar. El “Chef del Mar” no ha parado de investigar en estas dos décadas y uno de sus logros más aplaudidos fue su saborizante natural. En su equipo cuenta con biólogos e  investigadores con los que trabaja en sus maravillas marinas.

Andoni Luis Aduriz. Piedras comestibles. Otro vasco universal ha desafiado en su trayectoria de Mugaritz a los comensales con propuestas rompedoras. Esta de 2005 fue una de sus provocaciones sirviendo como aperitivo un bol de trampantojos que se mojaban en ajo confitado.

Dani García. Gazpacho de cereza. Uno de los mejores ejemplos de revolución culinaria, hablamos de 1998, fue esta receta del cocinero marbellí, dominador en el uso del nitrógeno líquido en la cocina, y que supuso una estimulante innovación en su momento. 

Mario Sandoval. Cochinillo. En el repaso de estos iconos de la cocina española no puede faltar el del chef madrileño, estandarte del restaurante desde que estaba ubicado en Humanes. El animalito se prepara en un horno abovedado con leña de encina y con una técnica que Sandoval lleva perfeccionando desde entonces. 

Vitor Arguinzóniz. Anchoas a la brasa. El considerado tercer mejor restaurante del mundo según la revista Best Restaurants, en realidad asador, tuvo en esta especialidad su plato distintivo. En Etxebarri se abría en canal el pescado y se cocinaba en una parrilla de malla abierta solo dos minutos por lado, aliñándolas con aceite de oliva y vino txakolí.

Quique Dacosta. Arroces. El cocinero extremeño y valenciano de adopción es uno de los embajadores de la receta representativa de la dieta mediterránea, avivando la exquisitez de la tradición con técnicas de última generación.

Jordi Roca. Eternity by Calvin Klein. El Celler de Can Roca cuenta con uno de los más audaces pasteleros que impacta en cada una de sus propuestas dulces. Sus hermanos, Joan y Josep, charlaban acerca de la bergamota, el cítrico italiano, y le comentaron que olía como el perfume que utilizaba. Se le ocurrió entonces hablar con el fabricante de la fragancia y en 2002 recreó el postre. 

Pepe Rodríguez. Ropavieja acompañada de caldo de cocido. Es uno de los platos icónicos de El Bohío, en Illescas, Toledo.  El plato del mediático chef de Masterchef no se puede mover de la carta y está basado en la receta clásica pero pleno de sutileza.

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