El peor disfraz del mundo

El alcohol y la droga son "el peor disfraz del mundo" es el lema de una campaña que con motivo del carnaval de Santa Cruz de Tenerife ha hecho la corporación insular para prevenir el consumo irresponsable de esos productos y dirigido sobre todo a jóvenes de entre 14 y 17 años. 

La campaña ha sido presentada por el alcalde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, quien ha señalado que este tipo de acciones son necesarias para prevenir el consumo de alcohol y drogas, y ha añadido que se persigue demostrar que es posible disfrutar de los carnavales "sin pasarse".

José Manuel Bermúdez ha insistido en que es durante las fiestas de carnaval "vamos disfrazados de lo que no somos durante el resto del año, y, desgraciadamente, si nos ponemos el disfraz del alcohol y las drogas igual después no lo podemos quitar", por lo que ha recomendado no ponerlo para así evitar problemas.

El concejal delegado de Servicios Sociales, Óscar García, ha manifestado que disfrazarse significa reír y divertirse sin necesidad de apoyos como drogas y alcohol, y ha señalado que esta campaña es un refuerzo a la labor que durante todo el año se hace desde el Instituto Municipal de Atención Social (IMAS).

Óscar García ha explicado que desde el IMAS se lleva a cabo una labor que afecta a casi cuatro mil jóvenes de centros educativos que tienen entre 14 y 17 años y con la que se quiere aumentar la capacidad sobre todo de menores y adolescentes para la toma de decisiones libre y responsable respecto al consumo de drogas y alcohol.

Además, el concejal recomendó a los ciudadanos que utilicen el transporte público durante las fiestas.

La concejala de Fiestas, Gladis de León, ha destacado la importancia de este tipo de campañas, y ha subrayado que se puede disfrutar sin hacer excesos, para también apelar a la conciencia de las familias para que adopten medidas de prevención y disfrutar del mejor carnaval del mundo sin excesos.

La campaña tiene un presupuesto de 18.000 euros y se mostrará tanto en centros educativos como de salud, en el dispositivo de menores del carnaval y en la calle, así como por redes sociales, vallas y pantallas ubicadas por la ciudad.

Besay Fernández, responsable de la empresa que ha hecho la campaña, ha destacado la importancia de la misma para dirigirse a los jóvenes y también para iniciar un debate sobre la mejor y la peor forma de divertirse.