Día Mundial del Agua : la importancia de preservar la vida

El agua es vida y de ahí la obligación de preservar este bien es común para todo el planeta. Por este motivo, la conmemoración, cada 22 de marzo, del Día Mundial del Agua recuerda la importancia del líquido elemento así como la defensa de la gestión sostenible de los recursos. De lo contrario, en el año 2025, la mitad de la población mundial vivirá en zonas con escasez de agua, según datos de Naciones Unidas. 

Según datos de la fundación Acuorum Iberoamericana Canaria de Agua, con base en las Islas Canarias, la escasez de agua ya afecta al 40 por ciento de la población mundial: más de 660 millones de personas no tienen acceso a fuentes de agua potable.
Asimismo, a nivel global, el 80 por ciento de las aguas residuales se vierten a ríos y mares sin depurar. 

El agua es un recurso limitado, por lo que es necesario trabajar desde edades tempranas con la educación y concienciación acerca de hacer un uso responsable del recurso en todas las actividades diarias que realicemos. 
Canarias y las desaladoras

Debido a la escasez de agua y a la ausencia de lluvias, Canarias debe concienciarse especialmente en su cuidado. Hasta el momento, el Archipiélago ha logrado salir adelante a través de ingeniosas formas de conseguir el agua de la lluvia y del interior de la tierra. 

La primera desaladora de Canarias se construyó en Lanzarote hace más de 50 años. Ahora existen más de 300 para abastecer a más de un millón de personas en todo el Archipiélago que consumen agua desalada.  

Según datos del Centro Canario del Agua (FCCA), en Lanzarote se produce un 99% del volumen total de agua consumida en la Isla, el porcentaje más alto con Fuerteventura, que es del 86%, frente al 9% de Tenerife o el 0% de La Palma y La Gomera. En el Hierro se produce un 19% de agua desalada consumida en la Isla, mientras que en Gran Canaria, un 52%.  

Son muchas las preocupaciones que atañen al cuidado de este bien tan preciado: insuficiente desalación, la necesidad de mejorar el saneamiento y abastecimiento de muchas zonas del Archipiélago, el decrecimiento del alumbramiento de agua (pozos y galerías), los vertidos o las posibles sanciones de Europa por incumplimientos.  

Los planes hidrológicos ordenan y proyectan el futuro del agua y sus sistemas en Canarias, donde preocupa la depuración para atender no solo a la población residente, sino a los millones de turistas que acogen. Sin embargo, el principal reto sigue siendo el tratamiento y la regeneración de las aguas residuales
.