Comercio y arbitraje internacional

El comercio internacional exige seguridad y rapidez en las transacciones y el desarrollo de unas técnicas simples y eficaces de solución de las controversias que puedan surgir en cada momento de la relación contractual.
A diferencia del papel tradicional del arbitraje interno (aunque va adquiriendo cada vez mayor fuerza como así demuestra las estadísticas de las instituciones arbitrales de prestigio), el internacional ha conocido un gran éxito, las razones últimas hay que buscarlas en la verdadera necesidad que de él se tiene. El éxito de este arbitraje ha sido rápido, existe una mentalidad a favor del arbitraje como medio para la solución para la solución de los conflictos privados, sobre todo en el ámbito mercantil. Es la consecuencia , entre otros, de la ausencia de una jurisdicción supraestatal de derecho privado para resolver los litigios que pueden surgir en las relaciones internacionales.

El desarrollo del arbitraje internacional no sería lo que es actualmente sin la eficacia real se las sentencias arbitrales.

- La flexibilidad con la que los árbitros ejercen su actividad en materia de comercio internacional contribuye a asegurar la ejecución espontánea de sus decisiones;
- Las estadísticas de la Cámara de Comercio internacional: en ellas, sólo un escaso número de las sentencias arbitrales dictadas han precisado de un procedimiento de exequatur. Lo cual se explica, además de por la flexibilidad dicha, porque los Estados contribuyen a su facilitación auspiciando tratados de ejecución y también por la presión sociológica de los medios de comercio internacional.

Sobre las ventajas del arbitraje: su éxito ha sido propiciado no sólo por las virtudes del arbitraje, sino también  por factores externos:
En primer lugar,
-    por los Estados, que han apoyado la eficacia  de los laudos promoviendo el desarrollo de tratados sobre la materia; pero también

-    por las grandes organizaciones internacionales, caja de resonancia de las grandes empresas, que han fomentado el recurso al arbitraje como medio, por un lado, de desembarazarse del derecho estatal, sustituyéndolo por la denominada lex mercatoria, y por otro, de obtener así una decisión vinculante fácilmente exportable.

- Además, la rapidez, se trata de  un instrumento muy ágil ya que si las partes están realmente interesadas en una solución rápida, aceleran su tramitación.

- Asimismo, el arbitraje ofrece soluciones técnicas a conflictos complejos que los órganos jurisdiccionales muchas veces no pueden proporcionar o tienen dificultades para hacerlo, incluso cuado su resolución está apoyada en el dictamen de un perito, técnico o experto en la materia

- Las controversias no tienen repercusión pública y permanecen en el marco del secreto profesional de quienes desempeñan la función arbitral

- El arbitraje proporciona mayor confianza a las partes, las cuales saben que, dominan el procedimiento y eligen para resolver el conflicto a personas en quien tienen depositada su confianza

- Su mayor ventaja es su eficacia, sobre todo, en el ámbito internacional, en cuanto que existen normas encaminadas a facilitar la ejecución en los Estados de las resoluciones judiciales

-  Puede ser más económico

La búsqueda de alternativas para la solución de los conflictos jurídicos  responde a unas coordenadas que se encuadran tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Una tendencia europeísta en alza hacia la búsqueda de soluciones extrajurisdiccionales afecta ya a nuestro país de manera evidente.