En la piel del inmigrante: Jóvenes de 4º de la ESO escuchan a quienes lo dejaron todo atrás por una vida mejor

La biblioteca del IES La Vega de San José (Las Palmas de Gran Canaria) ha acogido un emotivo encuentro entre jóvenes e inmigrantes con el objetivo de concienciar a los jóvenes de 4º de la ESO sobre la importancia de la solidaridad y la empatía con el inmigrante. Poner cara y voz a las historias permitirá a estos jóvenes grancanarios verse en la piel de personas similares a ellos que, sin embargo, han tenido que dejarlo todo atrás en busca de una vida mejor.

 La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en Canarias organizó este encuentro en el que ocho personas de diversas procedencias y problemáticas compartieron sus historias frente a los alumnos del último curso de Educación Secundaria para colocarles ante el mundo real. Una oportunidad que los jóvenes supieron valorar escuchando desde el respeto y preguntando en todo momento con interés.

La propuesta de traer esta charla al instituto, un centro con espíritu integrador que cuenta con alrededor de 600 estudiantes, surgió de la profesora de religión, Elia Campanalunga, consciente de la importancia de transmitir una serie de valores a los estudiantes que están a punto de abandonar sus aulas.

Según se refleja en la web aulaintercultural.org, historias como la de Boubacar Dialla, que con 17 años tuvo que huir de su país natal, Malí, no resultaron indiferentes a ninguno. El pensamiento más compartido fue la dureza de la vida de otro joven de su misma edad y cómo tuvo que huir de su país dejándolo todo atrás. Se trata d eun completo ejercicio de empatía, solidaridad y puesta en la piel que destierra cualquier atisbo de discriminación, preparando a los estudiantes para convivir en igualdad y respeto a todo ser humano.

Otras historias de muchachos de la misma edad de estos estudiantes grancanarios ayudaron a asentar el impacto sobre las jóvenes conciencias. La llegada en patera de alguno de los protagonistas de las charlas impresionó a todos y les ayudó, según manifestaron "a ponerse en la piel del otro".