Cerca de medio millar de personas viven en viviendas inseguras en Tenerife

Cáritas Diocesana de Tenerife ha informado este jueves de que cerca de medio millar de personas residen en “viviendas inseguras” en distintas zonas del norte y sur de Tenerife. Se trata de personas que viven en chabolas de plástico y madera, en antiguos edificios (algunos con aluminosis) medio derrumbados, en fábricas abandonadas, en cuevas, en situación de hacinamiento, en la calle, en centros de acogida y en recursos de emergencia que se han ido creando gracias a la solidaridad de personas e instituciones.

En un comunicado de prensa, la organización ha recordado que las personas en situación de sin hogar son uno de los colectivos más afectados por la crisis sanitaria del coronavirus. En este sentido, la entidad católica recuerda que la Relatora Especial de Naciones Unidas para una Vivienda Adecuada hacía recomendaciones al inicio de la crisis del Covid-19 a los Estados miembros desde una premisa fundamental: “La vivienda es la primera línea de defensa contra el coronavirus.”

Bajo ese argumento, se instaba a las Administraciones a que tomasen medidas extraordinarias para garantizar el derecho a la vivienda, de forma que las personas pudieran protegerse contra la pandemia. Como mínimo, insisten desde Cáritas, la Relatora hablaba de “garantizar la protección de las personas que viven en la calle o en viviendas extremadamente inadecuadas e inseguras”.

Por este motivo, la organización ha enviado un informe a la Viceconsejería y la Dirección General de Derechos Sociales, a la Subdelegación de Gobierno, a la presidencia de la FECAM y al Diputado del Común, así como un mapeo sobre los lugares con situaciones de vivienda inadecuada que han detectado en el norte y sur de Tenerife.

Además, han remitido un documento de propuestas para facilitar las medidas de confinamiento ante estas situaciones de exclusión residencial.

Toda esta información también ha sido enviada a los ayuntamientos con mayor población en situación de sin hogar, como Puerto de la Cruz, Arona, Adeje y Granadilla de Abona. Aunque, por el momento, solo Puerto de la Cruz ha establecido una estrategia de intervención conjunta, detalla la nota.

El personal técnico, el voluntariado y los sacerdotes que conforman nuestra entidad siguen desviviéndose por acompañar a las miles de personas y familias vulnerables que se dirigen a nosotros pidiendo ayuda. #CadaGestoCuenta, porque #LaCaridadNoCierra @NivarienseD @_CARITAS pic.twitter.com/6JphKnffNc

Propuestas de Cáritas

Entre las distintas propuestas, Cáritas Tenerife destaca la necesidad de establecer con “urgencia” espacios de coordinación entre las Administraciones Públicas y los agentes de la sociedad civil. Insiste, asimismo, en la importancia de que los Servicios Sociales de los ayuntamientos implicados se coordinen y hagan un seguimiento de las medidas, así como en la necesidad de seguir habilitando espacios de realojo para las personas en situación de calle.

En el caso de las infraviviendas y asentamientos informales, Cáritas entiende que es necesario el abastecimiento permanente de kits de agua potable, alimentos (comida caliente de forma cíclica y temporal) y medidas sanitarias de prevención del Covid-19, con la tutela y coordinación del Ministerio de Defensa (unidades sanitarias especializadas).

De igual modo, y dada la especial situación de vulnerabilidad del colectivo, la entidad considera que se les debe facilitar alojamientos adecuados a los que quieran ser trasladados, con especial seguimiento a las situaciones previas de vulnerabilidad.

Cáritas Diocesana de Tenerife incide en que “no se puede perder la mirada poscrisis y las situaciones que pueden darse al finalizar la emergencia”. Por eso, solicitan que se vayan incorporando viviendas urgentemente durante estas semanas, dando preferencia a grupos vulnerables, como mujeres, personas mayores de 55 años o personas con problemática de salud mental.

“Es esencial contar con los datos de atención y plazas de acogida temporal que se han generado durante el Estado de Alarma, para así poder disponer de un diagnóstico de situación y características de las personas y familias, para la futura asunción de políticas de acceso a una vivienda social”, mantienen desde la organización. Abogan, además, por establecer un ingreso mínimo garantizado para las personas y familias más empobrecidas, con una cobertura mínima equivalente en todo el territorio del Estado.

El objetivo es que esta ayuda sea capaz de llegar a las familias que, como consecuencia de la crisis sanitaria del coronavirus, se incorporan a la pobreza y a la exclusión social, y que se enfrentan al riesgo añadido de que su situación se agrave y se cronifique en un futuro más inmediato.

Actualmente, Cáritas Tenerife cuenta con Unidades Móviles de Atención en Calle (UMAC) en el Norte y Sur de Tenerife, así como en la isla de La Palma, y todas ellas continúan cubriendo las necesidades básicas de las personas en situación de sin hogar.

De igual modo, mantienen abiertos sus seis recursos alojativos, ampliando horarios y equipos técnicos en algunos de ellos, que hasta ahora no tenían cobertura total. Asimismo, también han abierto un nuevo centro para abordar la emergencia del Covid-19 en el Puerto de la Cruz.