Catarata de retos ante el Espanyol

La Copa del Rey ha supuesto una catarata de retos para el Tenerife. Algunos ya los ha conseguido: superar dos eliminatorias seguidas a partido único como visitante, ganar en El Arcángel después de 25 partidos oficiales sin hacerlo... y llevar la competición al Heliodoro tras ocho años de ausencia. “Desde que llegué aquí, el club nos hizo la petición de llegar lo más lejos posible en la Copa y de volver a traer un encuentro de este torneo al Heliodoro y lo conseguimos”, recordó Marti.

El Tenerife, que suma 100 victorias en Copa del Rey, ha logrado llevar el torneo a la Isla tras ocho años de ausencia y quiere firmar su décima 'hazaña' ante un Primera

Por el camino, el Tenerife logró en Córdoba su victoria 100 en Copa del Rey, competición en la que, pese a sus tropiezos en la última década, firma unos números notables, con los cien triunfos citados y 93 derrotas en los 237 partidos disputados hasta ahora, cifras que se completan con 372 goles a favor y 318 en contra. Y a todo ello se une el dato de que, militando en una categoría inferior como ocurre ahora, los blanquiazules ya han logrado eliminar a nueve equipos de Primera División.

El Real Madrid 75-76 y Las Palmas 80-81 fueron algunas de esas victimas coperas ilustres del Tenerife, lo que demuestra que el reto no es imposible y alimenta la ilusión de los seguidores blanquiazules. “Es un partido que a la afición le ilusiona y se trata de una competición bonita”, agregó el técnico balear, que prevé hacer cambios en el once, aunque avanzó que Villar no estará en la convocatoria y que no precipitará el regreso de Longo, quien sí podría estar en el banquillo.

“Los menos habituales tendrán minutos y podemos usar varios sistemas, cambiando durante el partido, pero siempre con la idea de tener el balón y buscar la portería contraria. Intentaremos ganar y no recibir goles, pero creo que todo se decidirá en la vuelta”, vaticinó Martí, quien no quiere dar el papel de favorito al Espanyol, “porque no los veo nunca y creo que podemos competir bien contra un equipo de mayor categoría”, pero es consciente de que cada vez hay menos sorpresas coperas.

“Ya se ha visto que todos los equipos de Primera se lo toman en serio, que todos quieren llegar lo más lejos posible y que nadie sale relajado, por lo que será complicado batirles, aunque mis jugadores saben que hay que sufrir sin balón y adaptarse a todo”, agregó el técnico, quien no teme la exigencia externa sobre su equipo. “La exigencia me la fijo yo mismo y lo que quiero es superar lo conseguido la temporada pasada. Si entonces nos quedamos a las puertas, esta vez hay que lograr el objetivo”, sentenció.