"La filosofía de una Celia es respeto y que la gente se ría y disfrute contigo"

En el mundo del Carnaval chicharrero hay diferentes personajes reconocidos, pero ninguno con tanto azúcar como "ellas": Las Celias de Tenerife. Desde hace 22 años animan y dan luz y color a las calles y comercios de Santa Cruz de Tenerife con sus fantasías, las cuales cambian cada año. Ellos, y sus familias, forman un pilar fundamental de nuestra historia. Javier García, su presidente, lleva 25 años hospedándose en el Hotel Principe Paz, sede carnavalera del grupo durante las fiestas, donde recibe a AtlánticoHoy.com, antes de comenzar el fin de semana de Piñata.
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Andrés, Javier y José David en el vestuario | IMAGEN AH

Este particular grupo carnavalero fue fundado en 1996 por Javier, Andrés y José David y, posteriormente, se fueron uniendo otros familiares: primos, hermanos, suegros.... Todo familia. El primer diseñador en crear sus fantasías fue el reconocido Santi Castro y en el año 2009 cogió el relevo Juan Carlos Armas.




¿Cómo surge Las Celias de Tenerife?
Mi actual pareja Andrés y yo salíamos por la calle. Mi hermano, José, nos dijo que por qué no salíamos juntos y nos hacíamos unos disfraces. Yo tenía mucha amistad con Santi Castro y le dije que nos hiciera unos diseños para salir en grupo. En ese momento no teníamos ni nombre y nos conocían como el grupo de los micrófonos porque siempre los llevamos. En el año 2011, durante el coso, un periodista nos bautizó con “los clones de Celia Cruz”, que además ese año la fantasía se llamaba 'Azúcar y Celia Cruz'. A raíz de ahí empezamos a hablar de por qué no nos poníamos un nombre de grupo, ya que siempre íbamos un poco haciendo alegoría a Celia Cruz, dijimos lo de Las Celias de Tenerife. También habló con nosotros el entonces concejal de Fiestas, Fernando Ballesteros, para interesarse que por qué no nos habíamos registrado para que se nos reconociera lo que estábamos haciendo. Hicimos nuestro sello y registramos nuestra Asociación Cultural Las Celias de Tenerife y el Ayuntamiento tiene una pequeña atención económica con nosotros.

Es muy importante que la familia apoye esto. Es bonito, pero no es fácil

Cuando empezaron con la primera fantasía, ¿se imaginaron esta repercusión?
Nunca llegamos a pensar que esto pudiera tener una repercusión tan grande. Hace unos días estábamos cenando con unos amigos y llevábamos la chaquetita y nos dice uno '¡Ay! Ustedes son de Las Celias'. Les dijimos que sí y nos preguntó que si somos dos grupos porque nos veía a unos por la mañana y a otros por la tarde noche, pero le dijimos que eramos los mismos que estábamos siempre por ahí. Es bonito, porque nosotros no venimos de una familia carnavalera. Mi madre nació el Martes de Carnaval, pero no le gusta el Carnaval y viene a vernos solo porque somos sus hijos. A mi padre sí le gustaba porque venía a ver la Ni Fu Ni Fa. La pena fue que él siempre quiso ser una Celia, pero mi madre siempre decía que eso era de sus hijos y que no se metiera ahí. Si fuera por mi padre... Llegaba los fines de año y se ponía los trajes nuestros. Mi padre era carnavalero desde ese momento.




¿Has pensando en retirarte algún día?
Mantener Las Celias no es fácil. Las personas piensan que las Celia para nosotros es dinero y no, porque una fantasía cuesta muchísimo. Muchas veces he pensado en tirar la toalla. No se cuánto durará, pero me gustaría que mis sobrinos, que están en el grupo, continuaran para que no se pierda.




¿Hay alguna historia que te haya tocado el corazón?
Hace cinco años a Las Celias les pasó la historia más bonita. Nosotros siempre estamos en las escaleras de la Plaza del Príncipe y fue en el primer Carnaval de Día. Vino una niña de unos 12 años y dice 'señor', y me tiraba del traje. Le pregunté que qué le pasaba y me pidió que me agachara. Entonces mi hermano y todos nos agachamos para ponernos a la altura de ella y nos dice: 'Mire, que está mi abuela ahí detrás. Todos los años venía a ver verlas pero calló enfermita y estuvo hospitalizada un tiempo. Lleva dos años sin verlas y claro, ahora la hemos bajado en sillita de ruedas, y está aquí detrás porque hay mucha gente y no la podemos bajar'. Empecé a llorar a lagrimones. Cuando esa mujer nos vio... Mira si habrá anécdotas en el mundo, pero como esa señora no.

Es impresionante cuando vamos en la cabalgata y nos aplauden. Personas que nos conocen desde hace muchísimos años

¿Cuál es la filosofía para ser una Celia?
Nosotros decimos que no hay cosa más hermosa en el mundo que el respeto. La filosofía de una Celia es respeto y que la gente se ría y disfrute contigo.
Para un grupo como nosotros es estar ahí. Hay veces que es tanto, que nos lo dicen. Que cómo aguantamos a prestarnos a tanta foto y porque no es solo que tú te pongas, sino que cojas al niño que llora y se lo pases a alguno de tus compañeros. Pero lo haces con gusto, con satisfacción, porque te gusta, porque de eso se trata. Es una semana, como dice la fantasía de este año es la magia del Carnaval. De lo que se trata es de salir a divertirte y yo creo que todo el estrés de un año lo suelto en una semana.




¿Un pilar fundamental para Las Celias?
Uno de los pilares importantes de este grupo es la familia. Soy el único que tiene su propia pareja en el grupo, pero mi sobrino Samuel tiene a su mujer, que no está en el grupo porque es solo de hombres. Esas personas salen, pero a lo mejor un ratito por la noche con ellos porque de resto estamos por ahí. Es muy importante que la familia apoye esto. Es bonito, pero no es fácil. Y luego estar ahí dentro, tenerlo todo en orden, que no falte nada. Una cosa que le preocupa mucho a las personas es cuándo lavamos los trajes. Pues gracias al hotel, que hay una gobernanta que es la maravilla del mundo. Ella llega a las seis de la mañana y por la noche ya tiene los actos y lava todos los volantes. Te los limpia, las axilas, los cuellos si están sucios a mano...
¿Qué significa el Carnaval para ustedes?
El Carnaval es una semana de magia, de sacar todo el estrés que tiene uno. El Carnaval es algo bonito y simpático. La palabra Carnaval creo que lo dice todo. Para una Celia es la diversión, la alegría, el disfrute.

No se cuánto durará, pero me gustaría que mis sobrinos, que están en el grupo, continuaran para que no se pierda

¿Qué mejorarías del Carnaval?
Una de las cosas buenas que creo que ha hecho el Organismo Autónomo de Fiestas, es el Carnaval de Día. Creo que el Ayuntamiento debería hacer más actividades durante la semana por el día, como talleres con niños y mayores o teatros para interactuar con ellos. Somos muchas asociaciones y damos una visión errónea del Carnaval, porque pensamos que también es de día y nos es verdad. Solamente lo tenemos un domingo o un sábado de Piñata, el Coso y poco más. De resto, un lunes por la mañana, miércoles, jueves y viernes no hay nada. Tu paseas por aquí y no hay nada.




¿Qué te han parecido estos carnavales?
Han evolucionado en ciertos aspectos. El Carnaval de Día ha traído otro movimiento. Este año he notado un poco de descontento en algunos comerciantes por el tema de las normas que se han implantado del sonido y no todos los días hay música ni actividades y no molesta tanto, es una semana y ni eso.
¿Qué cree que tenemos que vender al exterior? 
Creo que el Carnaval se mueve solo con los grupos y demás.
La gente viene a disfrutar del Carnaval sin mal rollo, tranquilos. Eso tenemos que vender al exterior, que las personas se impregnan de las personas y que disfruten de ellas. Y, sobre todo, que respetamos a la gente que viene de fuera.