'¿Me conoces, mascarita?': El carnaval desde las Fiestas de Invierno hasta hoy

Santa Cruz de Tenerife celebra hoy su Coso Apoteosis del Carnaval, uno de sus actos más importantes de las fiestas de Don Carnal. El colorido, el baile, la imaginación y el sentido del humor contagian a los miles de espectadores que, cada vez en mayor número, acuden a ver in situ este desfile, que aglutina a todos los protagonistas de las carnestolendas: desde la Reina del Carnaval y su corte de honor, pasando por comparsas, murgas adultas e infantiles, rondallas, los queridos personajes del Carnaval, etc. Todo eso y mucho más es el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife. 

 Pero, ¿ha cambiado mucho el Carnaval? ¿Cómo era hace unos años nuestra fiesta?  

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El recordado 'Charlot', a la izquierda en los años 60 y hace pocos años en el Coso capitalino | Colección Familia Borges Velazquez

Remontémonos primero al origen de la fiesta. Muchos estudiosos han intentado descubrir sin éxito el nacimiento del término 'Carnaval'. Algunos afirman que proviene de carnelevarium, la palabra latina que definía la prohibición religiosa del consumo de carne durante la Cuaresma, mientras que otros lo relacionan con el carrus navalis (barco sobre ruedas) que el sacerdote del dios Baco conducía durante las bacanales romanas. 

El Carnaval se ha convertido -por su vistosidad, la calidad de sus concursos, cosos y conciertos, y la autenticidad de su celebración en la calle- en el segundo Carnaval más popular y conocido a nivel internacional, tan sólo por detrás del de Río de Janeiro en Brasil.

No obstante, según explican desde Turismo de Tenerife, los investigadores coinciden en definir esta celebración como una fiesta pagana previa al Cristianismo, cuyos ritos y costumbres fueron asimilados más tarde por los pueblos que adoptaron esta religión. Independientemente de su etimología, los expertos afirman que se trataba de unas fiestas en las que se iba en contra de las normas y exigencias sociales preestablecidas, convirtiéndose en la expresión de la libertad, la alegría y el desenfreno. 

El Carnaval sobrevivió a los intentos religiosos y monárquicos de erradicar la celebración durante la Edad Media, manteniéndose así hasta nuestros días. Fue en el siglo XVI cuando llegó a Tenerife de la mano de españoles y portugueses, que hacían escala en la Isla en sus viajes hacia el Nuevo Continente y sus colonias americanas. Según viajeros y cronistas de la época, participaban del Carnaval en el siglo XVIII tanto las clases pudientes en sus bailes y fiestas, como el pueblo en celebraciones más bulliciosas. Lo festejaban a pesar de la prohibición religiosa y civil de realizar bailes y bromas de máscaras en la vía pública.

Durante el siglo XIX aparecieron nuevos tipos de actos festivos (cosos, exhibiciones artísticas y concursos), además del ya tradicional baile. También se extendió entonces la costumbre de las tapaderas, mujeres de clase alta que se mezclaban en las calles con la gente llana gracias al misterio de las máscaras. Los historiadores fijan esta costumbre como el antecedente de las mascaritas de la sábana y el abanador, que se hicieron habituales a principios del siglo siguiente. 

CARTELES

Carteles de las Fiestas de Invierno | IMAGEN DE LA RED

En las primeras décadas del siglo XX se produce un incremento de llegada de turistas atraídos por el Carnaval. La prosperidad de los años 20 favorece esta celebración hasta el punto de crearse, en 1925, el primer programa de las fiestas del Carnaval por el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. En esta época aparecen también las agrupaciones que van más allá de la máscara tradicional: las rondallas, comparsas, estudiantinas y murgas. Además, avanza el diseño de disfraces y la sencillez de la máscara evoluciona a unos trajes de mayor calidad y elaboración, por lo que aparecen los primeros concursos. 

La Guerra Civil española y la posterior dictadura frena la celebración de estas fiestas, ya profundamente arraigadas en la sociedad tinerfeña. A pesar de la represión, empiezan a organizarse fiestas clandestinas en la intimidad de las casas.



En 1961 vuelve a aceptarse oficialmente la celebración del Carnaval bajo la denominación eufemística de Fiestas de Invierno, declaradas en 1967 como Fiesta de Interés Turístico Nacional. Tras la llegada de la democracia, el Carnaval recupera su nombre y se convierte poco a poco en la fiesta popular por excelencia de Santa Cruz de Tenerife hasta llegar a ser declarado, en 1980, Fiesta de Interés Turístico Internacional.

1987 fue el primer año en que el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, fue temático, en aquella ocasión centrado en 'Roma'. Imposible olvidar también que en ese año acudió al Carnaval Chicharrero la célebre cantante cubana Celia Cruz junto a la orquesta Billo's Caracas Boys, a la que asistieron 250.000 personas, fue registrada en el Libro Guinness de los récords como la mayor congregación de personas en una plaza al aire libre para asistir a un concierto

En 2019 por su parte, más de 400.000 personas bailaron al ritmo de Juan Luis Guerra durante el Carnaval de día el Sábado de Piñata superando por lo tanto el récord alcanzado en 1987 con Celia Cruz. Aunque sin embargo, debido a la inesperada respuesta multitudinaria no hubo notario que oficializase esta cifra para el Libro Guinness.​ 

CARNAVAL AÑOS 60

Carroza en los años 60 | ESPAÑA FASCINANTE

El Carnaval se ha convertido -por su vistosidad, la calidad de sus concursos, cosos y conciertos, y la autenticidad de su celebración en la calle- en el segundo Carnaval más popular y conocido a nivel internacional, tan sólo por detrás del de Río de Janeiro en Brasil.

En la actualidad el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife aspira a convertirse en Patrimonio de la Humanidad.​ Esta declaración por parte de la UNESCO supondrá, de producirse, la mayor promoción internacional que haya tenido Santa Cruz de Tenerife, por ser el primer Carnaval de España en obtener este reconocimiento, por su carácter permanente en el tiempo y porque llegaría a los cinco continentes a través de la UNESCO. 

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Imágenes más actuales del Carnaval | SC en Carnaval

Algunas novedades del Carnaval más actual

Aunque el carnaval ha recuperado su participación familiar fuera de las noches de fiesta gracias al Carnaval de Día , nuestras Carnestolendas han ido sufriendo más modificaciones en los últimos años en distintos aspectos como en la seguridad, la lucha contra agresiones sexuales o comportamientos sexistas, la limpieza y las medidas para el cuidado del medioambiente.

Como muestra, este año el carnaval de ‘Los coquetos años 50’ pondrá a disposición de la ciudadanía, como parte de su dispositivo de seguridad, un Punto Violeta de atención a posibles víctimas de incidentes sexistas. Este año es el segundo que se pone en práctica dicha iniciativa y como novedad contará con la colaboración del Cabildo de Tenerife, que llevará a cabo una campaña de sensibilización al respecto. Estará ubicado en el Hospital del Carnaval en la Plaza de San Carlos, donde el año pasado se atendió a 681 personas en total, de las que 131 fueron menores de edad, y dispondrá de su set propio para dar la intimidad necesaria en caso de atender a posibles víctimas.

Este Punto Violeta cuenta con dos profesionales que activos durante los actos más importantes del carnaval de calle, sumando un cómputo de horas de servicio de 53. Además, como parte de esta medida, este equipo profesional impartirá dos sesiones formativas a los miembros del equipo del Hospitalito con la intención de prevenirlos a la hora de identificar un posible caso de agresión y que puedan derivar/atender a las posibles víctimas.
  Asimismo, entre sus acciones se recogen la de detectar posibles situaciones de agresiones sexuales y sexistas, atender a aquellas personas derivadas por el personal del Hospital del Carnaval, las que sean remitidas por el operativo del carnaval o las que soliciten directamente sus servicios. 

Otro de los grandes pilares sobre los que se sustenta el dispositivo de la limpieza durante este Carnaval 2020 es en reducir la generación de residuos y mejorar su recogida selectiva. Por primera vez en una fiesta en nuestro país, se pondrán en funcionamiento tres máquinas de diseño propio, capacitadas para realizar una separación de los envases del resto de residuos que se concentrarán en el suelo.

Además, se instalará medio centenar de grandes bolsas ancladas al suelo para aumentar la capacidad de separación de envases y la otra gran apuesta del Consistorio, enmarcada en la línea de preservar y ser respetuosos con el medio ambiente, será la distribución de 31.480 vasos reutilizables y gratuitos en las zonas de la Alameda, El Chicharro y Orche-Weyler.   Todos los vasos reutilizables que se repartan cuentan con un diseño muy llamativo con los personajes del cartel del Carnaval impreso y hay dos variantes de formato. Del número total de ellos, 1.080 son de 60 centilitros y disponen de tapa con pajita, mientras que los 30.400 restantes son de 50 centilitros y constan de un colgante para facilitar que no se pierdan o caigan. Asimismo, este año los kioskos tienen prohibido dispensar bebida en vasos de un solo uso.