Capítulo 3 (tercera temporada): 'El camino del castigo'

Si eres uno de esos fans que, cuando acaba una temporada de Juego de Tronos, se te queda un vacío inmenso en el corazón y en tu vida, significa que no solamente te gusta la serie, sino que estás obsesionado con ella. No te preocupes, porque en AtlánticoHoy también estamos obsesionados con los dragones, las traiciones, las intrigas y las diferentes casas nobles de Poniente. Por eso, te proponemos un plan para hacer la espera hasta el estreno de la última temporada un poco más llevadera, comentando CADA VIERNES todos los capítulos de la serie, uno por uno, semana tras semana, para volver a disfrutar de ellos y poder recordar detalles y matices que es posible que se perdieran por el camino. Empezamos...

Capítulo 3 (tercera temporada): 'El camino del castigo'

El abuelo de Robb había muerto y su funeral, que para muchos era una clara distracción para conseguir ganar la guerra, mostraba la personalidad de algunos de los miembros de la familia Tully: la fuerza y la poca paciencia de Brynden Tully ("El pez negro") y también la poca capacidad de Edmure Tully. 
La paciencia y los recursos del rey en el Norte se agotaban, pero Tywin permanecía en Desembarco del Rey aguardando al momento adecuado para atacar. Su astucia era temida en los Siete Reinos y eso era lo que lo había convertido en uno de los hombres más poderosos del continente. 
Ahora Tyrion Lannister era el nuevo Maestro de la Moneda. Esto simplemente era una forma más de conseguir evitar a Tyrion por parte de Cersei y Tywin. 
Jaime y Brienne seguían su camino, capturados por los soldados de los Bolton. En este momento, Jaime comenzaba a mostrar su lado más humano. Sabía que esos hombres eran perfectamente capaces de herir a Brienne, pues no se iban a arriesgar a dañar al 'Matarreyes'. 

Daenerys ya daba los primeros pasos para conseguir su gran ejército. Quería comprar a los ocho mil Inmaculados, pero para ello tenía que pagar. Ofreció a uno de sus dragones a cambio, ante la sorpresa de Ser Barristan Selmy y Jorah Mormont.

Arya continuaba con los soldados de la Hermandad sin Estandartes, capturada, pero a salvo de otros peligros peores, después de todo. La compañía de sus amigos era frágil, pues cada uno debía seguir con su camino. Se despidió de su compañero gordinflón, que le regaló una galleta con la forma de un lobo. 
La realidad era que Tywin Lannister tenía a Sansa Stark como rehén, pero Robb solo tenía a los primos pequeños de los Lannister, parientes lejanos que no iban a suponer ningún tipo de intimidación ante la frialdad de Tywin. 
Los salvajes y Jon (ahora era uno de ellos, o eso les hacía creer) descubrieron una de las matanzas más macabras perpetradas por los Caminantes Blancos. Ahora los salvajes se preparaban para luchar contra los hermanos de la Guardia de la Noche. Su misión era escalar el Muro y conseguir atravesarlo, para atacar el Castillo Negro justo cuando Mance Rayder diera la señal con un gran fuego. 
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Robb asiste con su madre al funeral de su abuelo | Fotograma tráiler serie: HBO

Los hermanos de la Guardia de la Noche consiguieron llegar al poblado del despiadado Craster, que los acogió una vez más. El Comandante Mormont seguía dirigiendo a este grupo de jóvenes fugitivos y ladrones, ahora convertidos en los guardianes. Sam volvió a ver a Gilly, la salvaje que estaba embarazada y que le pidió ayuda en la anterior ocasión. Ahora dio a luz a un niño y todo el mundo sabía lo que Craster les hacía a los niños varones de su poblado. 
La Bruja Roja abandonaba a su rey Stannis Baratheon para conseguir más sacrificios que pudieran servir al Señor de Luz para llevar a Stannis al Trono de Hierro. 
Daenerys ya daba los primeros pasos para conseguir su gran ejército. Quería comprar a los ocho mil Inmaculados, pero para ello tenía que pagar. Ofreció a uno de sus dragones a cambio, ante la sorpresa de Ser Barristan Selmy y Jorah Mormont.

La paciencia y los recursos del rey en el Norte se agotaban, pero Tywin permanecía en Desembarco del Rey aguardando al momento adecuado para atacar. Su astucia era temida en los Siete Reinos y eso era lo que lo había convertido en uno de los hombres más poderosos del continente.

Surgieron más relatos por parte de Selmy y Jorah, que narraban la batalla del Tridente liderada por Rhaegar Targaryen. Selmy se refirió a él como "el último dragón", pero la aspirante al Trono de Hierro no estaba de acuerdo. Ella era el último dragrón. 
La recompensa que Tyrion le dio a Podrick por salvarle la vida fue un buen rato junto a las mujeres más guapas de un conocido burdel de la ciudad. Por lo visto, estas no aceptaron el dinero, ya que el joven e ingenuo escudero tenía un talento nato. 
Theon Greyjoy fue liberado por un simpatizante de su causa (o eso le hizo creer Ramsay Bolton), pero no por mucho tiempo. Fue perseguido por los Bolton y rescatado por Ramsay. Todo formaba parte de un macabro juego. 
Jaime volvió a mostrar la nobleza que había intentado ocultar durante tanto tiempo. Los hombres de los Bolton querían herir a Brienne, por lo que él trató de usar su influencia y ofrecerles todo el dinero que pudieran imaginar. El que lideraba al pequeño grupo de soldados decidió darle la lección de su vida y le cortó la mano a Jaime. 
Escena de Jaime Lannister: