Capítulo 8 (primera temporada): 'Por el lado de la punta'

Si eres uno de esos fans que, cuando acaba una temporada de Juego de Tronos, se te queda un vacío inmenso en el corazón y en tu vida, significa que no solamente te gusta la serie, sino que estás obsesionado con ella. No te preocupes, porque en AtlánticoHoy también estamos obsesionados con los dragones, las traiciones, las intrigas y las diferentes casas nobles de Poniente. Por eso, te proponemos un plan para hacer la espera hasta el estreno de la última temporada un poco más llevadera, comentando CADA VIERNES todos los capítulos de la serie, uno por uno, semana tras semana, para volver a disfrutar de ellos y poder recordar detalles y matices que es posible que se perdieran por el camino. Empezamos...

Capítulo 8 (primera temporada): 'Por el lado de la punta'
Mientras Arya y Sansa continuaban con sus actividades cotidianas, los soldados de los Lannister aniquilaban a los soldados de los Stark. La guerra había empezado entra dos de las casas más fuertes de Poniente. 
La primera espada de Braavos, el maestro de danza de Arya, el espadachín Syrio Forell, se enfrentó a los soldados Lannister para proteger a la joven norteña e hizo parecer que una espada de madera fuera en realidad de acero y luchó en desventaja contra los soldados de la reina, para acabar enseñándole a Arya la mayor lección que aprendió en la serie: "¿Qué le decimos al dios de la Muerte? Hoy no". 
Arya consiguió escapar, pero Sansa era una prisionera más, capturada por el Perro. Luego tuvo lugar una de las escenas más reveladoras de toda la temporada: Lord Varys fue a ofrecerle agua a Ned Stark en su celda, como gesto completamente desinteresado. Lo cierto es que en este momento se descubrieron las verdaderas y nobles intenciones de ambos personajes: Ned Stark había contado a la reina que conocía la verdad sobre Joffrey por "la locura de la piedad", y se volvió a mostrar como un personaje entrañable, noble y honorable. 
Varys, por su parte, oculto detrás de su astucia, también desveló a su manera la voluntad de crear un mundo mejor que aquel en el que veía cómo las injusticias las llevaban a cabo los más poderosos, y en el que la libertad no existía. 
En el Muro, dos muertes más allá de la gran muralla preocupaban a la Guardia de la Noche. Se recuperaron los dos cuerpos, pero estos presentaban unas características extrañas, como si en realidad no estuvieran muertos. 
Llegó un cuervo desde Desembarco del Rey y fue el Lord Comandante Mormont el encargado de darle las amargas noticias a Jon Nieve de que su padre había sido arrestado por traición al rey Joffrey. 
Sansa, por aquel entonces, era una joven inocente que comenzaba a ver cómo funcionaba el mundo de Juego de Tronos, y fue persuadida por la reina y los consejeros del nuevo rey de que lo que debía hacer era enviar una carta a su hermano Robb y a su madre para que juraran lealtad al nuevo rey. La vida de su padre estaba en juego, así que Sansa no tuvo otra opción salvo escribir a su hermano con las palabras de la reina. 
Robb recibía el mensaje con sorpresa. Sabía que su padre no era un traidor. Todos lo sabían. Así que ordenó agrupar al ejército que había jurado lealtad al Norte para intentar proteger tanto a su tierra como a su padre. 
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Meñique es uno de los personajes más fuertes de toda la serie. Es difícil saber cuándo está diciendo la verdad y cuándo miente, pero sobre todo es difícil adivinar qué intenciones se esconden detrás de sus palabras | Foto del tráiler de la serie: HBO.
Después de que Lysa, la hermana de Catelyn, se negara a ayudar con su ejército a salvar a Ned de la locura de los Lannister, Bron y Tyrion seguían su camino hasta Desembarco del Rey, cuando se encontraron arrinconados por las tribus de las montañas, pero Tyrion usó su poder para convencer a sus atacantes de que podrían llegar a ser ricos si lo ayudaban. 
La provocación continua de Ser Alliser Thorne casi acaba con la paciencia de Jon y con la vida del otro. Fantasma, el lobo huargo del bastardo de Ned Stark, se inquietaba ante una presencia inesperada en el castillo de la Guardia de la Noche. Jon salvó al Lord Comandante de uno de los muertos que habían encontrado más allá del muro, ahora convertido en uno de los primeros miembros del ejército del Rey de la Noche que aparecieron en la serie. El fuego era lo único que podía acabar con ellos. 
Los Dothrakis saqueaban a su paso diferentes poblados, haciendo esclavos a sus habitantes. Daenerys se empezó a mostrar a sí misma como una liberadora de esclavos, pero eso no estaba bien visto por algunos de los seguidores de Drogo, que no aceptaban que una extranjera les diera órdenes. Esto llevó al Khal a defender a su mujer contra uno de los suyos en una pelea impresionante que solo le costó un pequeño corte en el pecho.
Sansa, por aquel entonces, era una joven inocente que comenzaba a ver cómo funcionaba el mundo de Juego de Tronos, y fue persuadida por la reina y los consejeros del nuevo rey de que lo que debía hacer era enviar una carta a su hermano Robb y a su madre para que juraran lealtad al nuevo rey. La vida de su padre estaba en juego, así que Sansa no tuvo otra opción salvo escribir a su hermano con las palabras de la reina.

Robb se reunía por fin con su madre, pero en el lugar menos esperado: el campamento en el que su ejército se preparaba para la guerra, porque, tal y como dijo Lady Catelyn, la única esperanza que tenían era derrotarlos en el campo de batalla. En este momento, la responsabilidad que Robb tenía en sus hombros era inmensa, pues no solo tenía que mantener a su familia con vida, sino que además debía ganar una guerra. 
Tyrion, por su parte, se reunía con su padre en el campamento del ejército Lannister, pero la presencia de Tyrion no solía ser bien recibida por su padre y esta vez no fue diferente. Ahora el enano Lannister debía luchar en el campo de batalla para poder cumplir su juramento con las tribus de las montañas, que ahora eran parte del ejército de los Lannister. 
Todo cambiaba en Poniente. Ser Barristan Selmy fue destituido como Jefe de la Guardia Real del Rey y su furia lo llevó a abandonar la sala y a darle la espalda a Joffrey. Y Sansa suplicó clemencia por su padre, pero el nuevo rey puso como condición que Lord Eddard debía confesar su traición o, de lo contrario, moriría. 
Recopilación de las mejores frases de la serie: