El Parlamento canario fija en 60/40 la representación igualitaria de hombres y mujeres

"La mitad de diez es cinco, no es seis ni es cuatro", y ese es el criterio de igualdad entre hombres y mujeres que PSOE, Podemos y NC han defendido sin éxito en el Parlamento de Canarias, donde ha salido adelante la definición de CC, PP y ASG, para los cuales una representación es equilibrada si está en los límites del 60% y el 40% para cada sexo.

La controversia se ha producido en el debate en comisión de una modificación de la ley de igualdad promovida por CC y apoyada por PP y ASG para que haya "una representación equilibrada" en los órganos dependientes del Parlamento de Canarias (Consejo Consultivo, Audiencia de Cuentas y Diputado del Común), así como en otros órganos estatutarios como el Consejo Económico y Social.

Todos los grupos están de acuerdo en que la representación debe ser "equilibrada", pero no se han puesto de acuerdo en definir ese concepto.

  • Para CC, PP y ASG basta con que ningún sexo tenga más del 60% de la representación ni menos del 40%, que es lo que establece la normativa base del Estado.
  • PSOE, Podemos y Nueva Canarias defendían ir más allá, que Canarias fuera pionera en igualdad y se definiera la representación equilibrada como el 50% de miembros de cada sexo, salvo cuando el número sea impar en que uno de los dos sexos podría tener un representante más que el otro.

Esta discrepancia ha llevado a los grupos de la oposición a votar en contra de la reforma legal, que ha salido adelante aunque aún falta la aprobación definitiva en el pleno del Parlamento de la próxima semana. CC, PP y ASG también han votado en contra de una propuesta del PSOE apoyada por Podemos y Nueva Canarias para que los medios de comunicación que hagan publicidad de la prostitución no puedan recibir subvenciones públicas.

Ventura del Carmen Rodríguez, del PSOE, defendió avanzar y dejar atrás "conceptos conformistas" como el 60/40 para que Canarias sea pionera en España en definir la representación equilibrada como el 50% para cada sexo o la máxima aproximación numérica cuando el número sea impar. "Hemos encontrado la puerta cerrada" porque se pretende hacer una modificación legal "para quedar bien", no "para cambiar algo, a eso no nos apuntamos", dijo la diputada socialista.

Socorro Beato, de Coalición Canaria, replicó que una cosa es lo que se quiere, otra lo que se puede y otra lo que se debe hacer, y argumentó que lo que se debe y se puede hacer es limitarse a la legislación básica del Estado para que la normativa canaria no sea recurrida por inconstitucional. Además, acusó a la oposición de "hacer una lectura machista" de la representación de 60/40, al presuponer que son los hombres los que van a ser el 60, cuando también pueden serlo las mujeres.

Sostuvo la diputada de CC que esta legislación canaria es "audaz y pionera" porque en otras normativas solo se habla de que los nombramientos tenderán al equilibrio, pero en esta se garantiza.También dijo que se reduce de 15 a 10 los años de experiencia profesional para poder formar parte de los órganos parlamentarios, lo que en teoría favorece a las mujeres.

"Siempre podemos pedir el cielo", dijo Agustín Hernández, del PP, sobre la propuesta de 50/50, y lamentó que el "discurso político" por la cercanía de las elecciones se haya impuesto al "discurso jurídico", algo "poco edificante" porque a su juicio esta nueva norma es "un avance".

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María del Río, de Podemos, consideró "muy decepcionante" que la mayoría parlamentaria no asuma que la paridad es 50/50 y que tenga dificultad para entender que "la mitad de diez son cinco, no seis ni cuatro".

La diputada de NC Esther González consideró que limitar el cambio legal al 60/40 impide avanzar en una igualdad real y muestra que la iniciativa de CC es "meramente oportunista, un gesto para quedar bien". Demandó sin éxito que el cumplimiento de los criterios de igualdad sea "coercitivo", sin depender de la voluntad política, como a su juicio ocurre con este texto.

Para Melodie Mendoza, de ASG, "esta ley no termina con las desigualdades, pero es un avance hacia la igualdad real" porque obliga a respetar los límites de 60/40, sin impedir que en la práctica sea de 50/50, aunque admitió que eso quedará "en la voluntad política del momento".