El mosquitero canario

Hoy hablaremos de una de nuestras aves endémicas, que siendo una gran desconocida, sin embargo la mayoría de nosotros habrá visto al menos una vez, se trata del Mosquitero Canario.

Durante muchos años se creyó que este pequeño pájaro era una subespecie del Mosquitero Europeo, sin embargo, fue hace poco más de 10 años cuando se llegó a la conclusión de que se trataba de un endemismo de nuestras islas, ya que les fueron descubiertas diferencias tan evidentes como su morfología e incluso su canto, aparte de variaciones de ADN. Lamentablemente en Canarias existieron dos especies, el Canariensis Exsul y el Canariensis Canariensis pero hoy solo se conserva una de ellas.

lamina 7

Amplia la imagen aquí

El Canariensis Exsul se cree que era un ave endémica de Lanzarote y Fuerteventura, aunque hay quien supone que no llegó ni a ocupar Fuerteventura, ni tan siquiera toda la isla de Lanzarote, sino que se trataba de una especie reducida a las cercanías de los valles de Haría y que acabó extinguiéndose allá por los años 80, que fue cuando se divisaron allí los últimos ejemplares. Eran de aspecto similar, aunque de un color más castaño y alas más cortas que el Canariensis Canariensis.

Esas poblaciones de las islas más orientales desaparecieron, aunque desde que fueron descubiertas a principios del S. XX ya era muy raro ver mosquiteros saltando entre las ramas de las retamas de las zonas altas de la zona de Famara, y se cree que fueron precisamente la intervención humana y la extinción de esas retamas de los altos de Lanzarote los motivos que propiciaron su desaparición.

Por el contrario, el Canariensis Canariensis está presente en grandes cantidades en el resto de las islas, y en casi todos los hábitats vegetales, desde el nivel del mar hasta la alta montaña, desde vegetación basal, a jardines, zonas de cultivo o laurisilva. Se trata de un pequeño pájaro, de no más de 10 cm de longitud, de torso verde oliva oscuro, parte inferior parda, alas redondeadas y patas oscuras.

Se alimenta principalmente de insectos, aunque en ocasiones también de frutas o polen de algunas plantas. Cualquiera de nosotros los habrá visto merodeando de manera silenciosa entre las ramitas de cualquier jardín emitiendo un leve silbido parecido al de los humanos.

Su época de reproducción abarca desde enero a julio, en los que hace unos curiosos nidos cerrados compuestos de fibras vegetales, musgo, hierba seca, pelos de animales o plumas y en lo alto de arbustos, palmeras o enredaderas, a los que les practica una puerta lateral, y en los que pone entre 4 y 7 huevos. A las dos semanas los polluelos serán capaces de volar.

Consigue tu lámina firmada y numerada

Si te interesa tener una copia firmada de las ilustraciones que publicaré en este blog cada semana, contacta conmigo en: [email protected]

O sígueme en Instagram @cabrerasuarezjosemaria