Polyommatus Celina

Hoy nos referimos a un frágil componente de nuestra variada fauna minúscula, ese grupo de “olvidados” en el que no solemos reparar y sin embargo encierra elementos de gran belleza. Entre los insectos que vuelan a nuestro alrededor se encuentra una elegante mariposa diurna, llamada Polyommatus Celina, coloreada en una combinación de azules celeste y añil intensos con ribetes blancos y negros, que fue descubierta y citada por primera vez en 1879 en Portugal y que durante más de un siglo había sido considerada una subespecie de otra muy parecida, la Polyommatus Icarus. 

Polyommatus Celina

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Sin embargo hasta 2010-2011 no se descubrió que entre ambas especies existían grandes diferencias, todo ello motivado por la mejora de las tecnologías de investigación y observación, las cuales llevaron a la conclusión que si bien fueron especies “hermanas” hace aproximadamente 2,6 millones de años en el noroeste de Africa, hubo un momento en el que cada una de ellas tomó un camino diferente en su evolución y desde allí se distribuyeron al resto de cuenca mediterránea y Canarias.

El Polyommatus Celina es fácilmente observable en Marruecos, Túnez, en las islas de Fuerteventura, Lanzarote, Tenerife y se sospecha que también debe de haber ejemplares aún no observados en Gran CanariaLa Palma.

También aparece en el sur de España, mayoritariamente en Andalucía y sur de Portugal, Baleares y algunas islas italianas del Mediterráneo como Sicilia o Cerdeña.

En todos esos lugares en los que está presente se reducen a costas y medianías, siendo inexistentes en las zonas altas de las islas.

En estado larvario se alimentan principalmente de la flor de los Lotus o Corazoncillos, de los que existen variedades autóctonas en las zonas costeras de cada isla, una especie de plantas rastreras de flores de color habitualmente amarillo y muy utilizadas como forraje para el ganado caprino, lo cual nos da una idea de la fragilidad de los ecosistemas y del peligro que conlleva la influencia del factor humano en cuanto afecta y a la larga extingue cualquiera de los eslabones de una cadena alimentaria.

La principal característica de este insecto es la gran variedad de rasgos que presentan entre sí los ejemplares adultos, y la mejor manera para lograr determinar la especie a la que pertenecen es comparando a los machos, ya que las hembras suelen ser todas muy similares y mientras los ejemplares son jóvenes y las diferencias entre ellos son prácticamente inexistentes, según van envejeciendo pueden ir desarrollando sus propias características, que van desde escamas azules en el anverso de las alas anteriores o series de puntos negros en las posteriores dispuestos de forma variada, lo que hace a cada uno de sus individuos ser prácticamente únicos.