Pinos Ilustres II

Continuando con la relación de Pinos Ilustres de Canarias, tenemos en La Orotava al Pino de la Mano del Señor, un ejemplar descomunal con seis ramas a modo de gigantesca mano, el Pino Garfiado llamado así por lo retorcido de sus ramas o al Pino Lerito, que al contrario, es un ejemplo de rectitud.

Está el Pino Esrrengado o Derrengado en Arico, un ejemplar totalmente deformado debido a la acción del viento, otros como el Pino de la Catadura en El Rosario, el Furado en Icod, el Castrado en Tejeda o el Pino Rajado de Mirca, en La Palma, todos ellos heridos por la tala, los incendios o atravesados de lado a lado, que siguen luchando contra la gravedad, los elementos y por su supervivencia.

lamina 16 pinos ilustres

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Existe otro curioso ejemplar, el Pino de las Tres Pernadas, que debido a la forma de sus raíces, lo hacen parecer elevado sobre tres piernas y otros tremendamente ramificados, como el Pino Ramudo de Inagua o el Ramullado en La Orotava.

Luego están aquellos que han sido desmembrados, ya sea por el peso de la nieve acumulada en sus ramas o por la tala de ellas, los conocidos como Pinos Gachos y Pinos Mochos de Tijarafe, respectivamente, o los que por el grosor de su tronco no pasan inadvertidos, los denominados Pinos Gordos, de los que podemos encontrar ejemplares en El Morcillo (el Hierro) Arico o en Vilaflor o por su majestuosidad, como el Pino Rey, el Pino Alférez Mayor, en La Orotava o el que desde siempre fue denominado Pino Bonito en Tejeda hasta que a alguien se le ocurrió cambiarle el nombre por el de Pino de la Bruja Casandra.

Hay otros muchos, decenas….Pino de la Pelota, del Garabato, de la Quilla, Saucero, del Consuelo, de las Mujeres, Mediodía, del Guirre, del Ahorcado o Marinero.

Tenemos al Pino de la Mesa, lugar de referencia bajo el que los vecinos montaban una mesa en la que intercambiar utensilios o productos durante las épocas más duras del trueque, situado a medio camino entre La Orotava y Arafo, o el Pino de La Bota, en el Pinar de Vaciaborracha, en La Palma, del que se cuenta se colgaban las pellejas de cabra para curar y posteriormente fabricar botas de vino, el Pino de la Hora, situado cerca del secadero de piñas de Ñameritas, en Gran Canaria, que marcaba una hora de camino a quienes venían desde Inagua a Pajonales.

En el Hierro tenemos el Pino Piloto, desde donde dicen cayó un joven que se aventuró a subir a lo más alto en busca de pichones de cuervos y finalmente, en Vilaflor al Pino de la Mierda, donde cuentan que se aliviaban los operarios forestales en sus momentos de apretón.

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