¿Seré tóxico?

Quizás es uno de los temas más populares de los últimos tiempos. Todo el mundo quiere evitar a las personas tóxicas. Pero la realidad es que esto no existe. 

Cualquiera de nosotros podemos desarrollar comportamientos que pueden calificarse de “tóxicos”.

Aquí te dejo unas cuantas conductas que te pueden ayudar a saberlo (y a evitarlo).

1. Envidia

No hay nada atractivo ni admirable en un tipo de comportamiento así, por lo que debes dejar de comparar tu propio viaje con el de los demás.

NO es una competición, tu viaje es solo tuyo. Estás compitiendo con una sola persona y con nadie más: contigo mismo. Y lo haces para ser la mejor versión de ti mismo que puedas llegar a ser. Si quieres medir tu progreso, compárate a ti mismo con la persona que eras en el pasado.

2. Indirectas

Nos volvemos tóxicos cuando creemos que todo lo que ocurre a nuestro alrededor es un ataque directo a nosotros. En cierta forma, nos convertimos en "cazadores de indirectas".

La verdad es que lo que las personas digan de ti o te hagan, tiene más que ver con ellos que contigo mismo. La manera en que reaccionen contigo tiene que ver con sus propias perspectivas de vida, sus heridas y sus experiencias. Ya sea que piensen que eres increíble, o crean que eres lo peor, es una idea que tiene que ver con ellos mismos.

No estoy sugiriendo que debiéramos ser narcisistas e ignorar todo tipo de críticas que recibamos. Lo que digo es que, en muchos casos, el recibir dolor, decepción y tristeza tiene que ver con tomarnos las cosas de manera personal.

En la mayoría de los casos, es más productivo y saludable dejar pasar las opiniones buenas y malas que las personas puedan tener de ti y, en vez de eso, dejar que tu guía sea tu propia intuición y sabiduría.

3. Victimización

Otro tipo de comportamiento tóxico es la queja constante. Creer que eres una víctima, que no tienes ningún poder que puedas ejercer con el que puedas manejar tu vida, es una postura tóxica que no nos deja avanzar.

Trabajar como psicólogo para personas que han sufrido traumas significativos en sus vidas, pero que lograron encontrar el coraje para dar vuelta la situación, me asegura que todos tenemos acceso a más poder, autoridad e influencia sobre nuestras vidas de lo que creemos.

Cuando dejamos de quejarnos y de vernos a nosotros mismos como víctimas universales. nos daremos cuenta que somos mucho más fuertes de lo que podríamos pensar.

4. Dejar ir

Una de las lecciones más difíciles de la vida es dejar ir, ya sea la culpa, la rabia, el amor o la perdida de algo o alguien. El cambio nunca es fácil. Luchamos para aferrarnos y lo hacemos para despojarnos de ello.

Pero generalmente, el dejar ir se vuelve el camino más saludable para seguir avanzando. Nos limpia de los pensamientos tóxicos que acarrea el pasado. Te debes liberar emocionalmente de las cosas que alguna vez tuvieron mucho significado para ti, para que así puedas dejar atrás el pasado y todo el sufrimiento que trae consigo.

Como te digo, el abandonar lo que nos hace mal y el volver a enfocar nuestras ideas son trabajos difíciles pero el esfuerzo vale muchísimo la pena.

5. Negatividad

Es difícil estar cerca de personas que se rehusan a dejar atrás la negatividad.

Estas personas no dejan de hablar de las terribles cosas que podrían haber ocurrido y que han pasado, los desprecios que sufrieron, las injusticias de la vida, etc. Están empecinadas en negarse a ver el lado positivo de la vida y las lecciones positivas que pueden sacar.

El pesimismo es una cosa, pero el quedarse perpetuamente atrapado en una mentalidad negativa es algo completamente diferente. Ver sólo lo malo y funcionar desde una perspectiva dónde todo es pesimista y está en contra tuyo, es una manera retorcida de pensar y de vivir.

6. Autocontrol

La incapacidad para manejar tus emociones es algo tóxico para todos lo que estén alrededor tuyo. Todos conocemos gente así, que explota de rabia o se pone a llorar por el problema más pequeño. Le gritan al cajero por que hay una cola gigante para pagar o a algún empleado por algún pequeño error que tuvo, o se enfadan con su hija por haber derramado jugo en el piso.

Si crees que eres excesivamente emocional, que pierdes la paciencia a cada momento, puede que necesites ayuda externa para poder controlar mejor tus emociones y entender la raíz de tu rabia interna.

Hay más de lo que se ve en la superficie. Una perspectiva independiente y un nuevo tipo de ayuda, te pueden funcionar de maravilla.

7. Superficialidad

No siempre juzguemos a alguien por lo que nos muestra.

Recuerda: lo que ves es a veces sólo lo que esa persona ha decidido enseñarte, o lo que están forzados a mostrar dado su estrés interno y su dolor.

En ocasiones, cuando una persona intenta hacerte sufrir de alguna pequeña manera, es generalmente porque ellas mismos están sufriendo, están desbordándose simplemente.

No necesitan ser castigados o ridiculizados. Necesitan ayuda. Si no los puedes ayudar, déjalos en paz o apártate.

8. Empatía

Uno de los tipos de comportamientos mas tóxicos (la crueldad) proviene de una falta total de empatía, preocupación o compasión por los otros. Lo vemos todos los días en internet y en los medios de comunicación: la gente es desagradable e hiriente con otras personas sólo porque lo pueden ser.

Destruyen a la gente en la web de una manera cobarde, utilizando su anonimato como escudo. La crueldad, el hablar por la espalda y el dañar a los otros por cualquier razón, es algo tóxico que también te hiere a ti.

Si te das cuenta que estás hablando mal de alguien o destruyendo a una persona, detente ahora mismo. Recuerda que la empatía y la compasión son cualididades de ida y vuelta. Te hacen tanto bien a ti como a las personas que se las brindas.

9.Mentiras

El engañar a alguien es una elección, no un error ni tiene excusa. Si decides engañar y logras hacerlo con éxito, no lo vivas como un éxito. Aguien confió en ti mucho más de lo que te merecías.

Intenta ser mejor que eso. No hagas cosas inmorales simplemente porque puedes. No engañes. Sé honesto contigo mismo y con todo el resto. Haz lo correcto. La integridad es la esencia de todo lo que se vuelve exitoso.

10. Esconderte

Las personas nunca llegarán a conocerte si estás constantemente intentando esconderte de ti mismo. Y esto se puede volver una situación verdaderamente tóxica al segundo en el que se sientan atraídas a tu falso “tú”.

Recuerda: El camino para atraer a la gente que te hace bien comienza aceptándote a ti mismo. Celebra tu diferencia, sal de lo “normal” y experimenta con lo poco común. Encuentra maneras de probar cosas nuevas. Sé quien eres. No te niegues a ti mismo.

11. Validación

Es agotador estar rodeado de personas que están constantemente buscando la validación del resto. Hombres y mujeres que quedan atrapados en la necesidad de probar constantemente su valor, y quieren ganarse a quienes les rodean, se vuelven tóxicos y desgastantes.

Creer demasiado en cómo el resto ve las cosas, te puede terminar desgastando. Hay cosas más importantes en tu vida. No se trata de los logros que los otros ven. Tiene que ver con tu viaje, proceso y camino. Es decir, con lo que estás aprendiendo, la manera en la que ayudas a los otros a aprender y el proceso de crecimiento en el que te permites participar.

12. Perfeccionismo

Como seres humanos que somos, generalmente buscamos estados de perfección hipotéticos y estáticos. Hacemos esto cuando estamos en búsqueda de la casa, el trabajo, el amigo o el amante perfecto.

El problema es que la perfección no existe en un estado estático porque la vida es un viaje continuo, que se encuentra constantemente evolucionando y cambiando.

Lo que está aquí-ahora, no estará aquí mañana. Esa casa, trabajo, amigo o amante perfecto eventualmente se volverá algo imperfecto.

Pero con una pizca de paciencia y una mente abierta, con el tiempo esa casa imperfecta evolucionará hasta volverse una casa cómoda. Ese trabajo imperfecto se volverá una carrera gratificante. Aquel amigo imperfecto se convertirá en un hombro en el cual llorar. Y el amante imperfecto evolucionará hasta convertirse en un compañero confiable para toda la vida.

Simplemente tiene que ver con despojarse del perfeccionismo.