Bicampeón regional

Tras el histórico 'doblete' del curso 40-41, cuando fue campeón insular y regional, el Tenerife tiró de manual: vendió a Domingo 'el Palmero', su principal referencia goleadora. Seis goles en tres amistosos ante el Español hicieron que los 'periquitos' gestionaran su fichaje y que el Atlético Madrid –entonces Atlético Aviacion– se entrometiera y cerrara su contratación. 

Para ello, contaron con la ayuda de uno de sus jugadores, Pancho Arencibia, ídolo blanquiazul que había reforzado al Tenerife en esos choques y que convenció a Domingo de que era mejor irse al Atleti, donde formó un trío ofensivo de lujo netamente canario: Arencibia-Domingo-Campos.

Más grave fue la ausencia de Bernardino Semán por culpa de una afección pulmonar que primero limitó sus apariciones, luego le obligó a recluirse en el Norte de la Isla en busca de un aire más puro y, finalmente, en febrero de 1943 y con apenas 33 años, le llevó a la muerte. 

Privados de su faro, los blanquiazules cedieron el título insular al Real Unión y acabaron terceros el torneo local en un proceso de búsqueda de un 'once' que llevó al técnico Rafael Morera, con casi 40 años, a jugar algún partido como ariete. Por el camino, Martinica también ocupó esa plaza, mientras Juanito, Ignacio, Paquillo y hasta Manolo Jorge se turnaban para suplir a Semán. 

Eso sí, el tercer puesto en el Campeonato Insular permitió al equipo blanquiazul participar en la II Liga Regional de la historia, para la que obtuvieron plaza Real Unión, Iberia, Tenerife y Hespérides, quedando fuera el Price. Mientras, los representantes grancanarios fueron Victoria (campeón), Marino, Gran Canaria y Atlético Las Palmas. Además, tanta probatura permitió a Morera ubicar a Calixto como mediocentro (en la plaza habitual del veterano Nieto), colocar a Martín como interior diestro sin que perdiera capacidad goleadora y desplazar a Rosendo a la banda izquierda, mientras el club acertaba con el fichaje de Quintana (Hespérides) como ariete. 

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Formación del CD Tenerife de la temporada 41-42

 Eso sí, la clave que explica la 'resurrección' blanquiazul en la Liga Regional fue la recuperación de Semán, que participó en las seis primeras jornadas del campeonato. El Tenerife saldó con victoria esos seis partidos y Semán marcó en las exhibiciones ante Atlético Las Palmas (4-0), Marino (7-1) y Hespérides (7-0) en un Stadium entregado a su ídolo y conocedor de la enfermedad que padecía. Y cuando hubo que fajarse en el barro, ante el Victoria de Cástulo y Sinforiano en el hostil ambiente del Pepe Gonçalvez, lideró la remontada blanquiazul y marcó el definitivo 1-2 que resultó vital para que su Tenerife conquistara su segunda Liga Regional. 

Para la historia queda el 'once de gala' de aquel curso: Abel; Quico, Delgado; Néstor, Calixto, Victoriano; Eusebio, Martín, Quintana, Semán y Rosendo. Ignacio, Nieto o Juanito también participaron del éxito... y de la habitual 'fiesta veraniega' del Stadium en la que, como siempre, la entidad invitó al equipo más atractivo del momento. El Atlético de Madrid vino con todas sus figuras, incluyendo a cinco canarios como Arencibia, Domingo, Campos, Mesa y Machín. Un triunfo para cada equipo y un empate –amén de mucho dinero– fue el balance de los tres partidos. Y ese dinero lo aprovechó el Tenerife para reforzarse con los defensas Basilio y Llanos. 

Además, el Tenerife fichó al interior Alfonso (Real Unión) como sustituto de Semán y consiguió la cesión del portero Esquivas (Madrid), que vino a la Isla a hacer el servicio militar. Y convenció al mito Joaquín Cárdenes, que ya había entrenado al Celta en Primera División, para que aceptara ser su nuevo técnico. Y así garantizó nuevos éxitos.